Vivir en las nubes anuncia tormenta, de Carolina Levi

 
 


Título: Vivir en las nubes anuncia tormenta
Autora: Carolina Levi
Editorial y año: La Esfera de los Libros, 2018

A Marta nunca se le ha dado muy bien eso de destacar, ni de ir por la vida sin dar traspiés. Pero todo puede cambiar ante la inminente visita a su ciudad de su amor platónico: el escritor superventas Will Cooper. Es la gran oportunidad de dar un vuelco a su vida. Claro que, para conquistarlo, solo contará con su característica torpeza y los insensatos consejos de sus amigas. Ah, y con el odio que le profesa su gato.


No es fácil encontrar novelas que plasmen a la perfección la naturaleza de un oficio cuando el lector es un profesional del gremio en cuestión. Los libros que he leído ambientados en el mundo editorial no han sabido retratar con suficiente destreza los entresijos de uno de los sectores más apasionantes. Vivir en las nubes anuncia tormenta es la fresca y simpática apuesta de Carolina Levi, una comedia romántica cuya protagonista es traductora, como un servidor. Por primera vez, una lectura se acerca a contar cómo trabaja un colaborador externo, en este caso una traductora literaria autónoma. Aunque la obra no se centre en eso, el marco es un auténtico bombón para quienes, como yo, sentimos verdadera pasión por la literatura.

Oliver Twist, de Charles Dickens

 
 
Título: Oliver Twist
Autor: Charles Dickens
Traductora: Júlia Sabaté Font
Editorial y año: Penguin Clásicos, 2016 (1838)

La historia del pequeño Oliver, criado en un hospicio, empleado en una funeraria y reclutado por una banda de ladrones que él no reconoce como tales, no solo es un soberbio escaparate de celebérrimas creaciones dickensianas, sino que además resulta un magnífico y apasionante relato sobre la inocencia acosada. Los distintos personajes que el héroe va encontrando en su camino nos descubren al Dickens idílico y sentimental, en una de las muestras más perdurables de su genio.


¡Ay, los grandes clásicos! Son los culpables de que mucha gente se haya aficionado a la lectura, y también de que otra tanta no quiera ver un libro ni en pintura. Debo confesar que llevaba meses sin acercarme a un clásico y el elegido es Oliver Twist, uno de esos que aparecen en cualquier lista de títulos inolvidables y casi necesarios. Conocí a Charles Dickens en Grandes esperanzas, novela que me dejó un regusto agridulce, y esta vez el resultado ha sido el mismo. Quizá la obra del novelista inglés no es para mí —que bien podría ser—; lo cierto es que en sus historias encuentro siempre elementos muy positivos y muy negativos. No descarto darle otra oportunidad, tal vez la última ya, y regresar a su prosa. No hay dos sin tres y creo que tres son ya demasiados o suficientes intentos para saber si un autor nos convence o si debemos huir de él.

La ridícula idea de no volver a verte, de Rosa Montero

 
 

Título: La ridícula idea de no volver a verte
Autora: Rosa Montero
Editorial y año: Seix Barral, 2013

Al hilo de la extraordinaria trayectoria de Marie Curie Curie, Rosa Montero construye una narración a medio camino entre el recuerdo personal y la memoria de todos, entre el análisis de nuestra época y la evocación íntima. Son páginas que hablan de la superación del dolor, de las relaciones entre hombres y mujeres, del esplendor del sexo, de la buena muerte y de la bella vida, de la ciencia y de la ignorancia, de la fuerza salvadora de la literatura y de la sabiduría de quienes aprenden a disfrutar de la existencia con plenitud y con ligereza.


Tras más de 380 reseñas, en contadas ocasiones os he traído un libro que no fuera una novela. La narrativa es el género en el que me siento más a gusto, pero no me cierro a abandonarlo por una buena razón. Rosa Montero me ha dado varias: es una de mis escritoras favoritas, nunca me decepciona y su suerte de biografía de Marie Curie se me ha antojado irresistible. La ridícula idea de no volver a verte llega, pues, a mi blog con la misma fuerza con que en su día os recomendé varios títulos de la autora madrileña. Me gusta aprender, me gusta que las personas o las experiencias me aporten cosas, y cuando la experiencia es literaria el placer puede ser casi inalcanzable. Con estas páginas he descubierto la vida y el carácter de una mujer única, adelantada a su época, que vivió una existencia plagada de luces y sombras. Es normal que su vida haya fascinado primero a la editora, luego a la novelista y finalmente a un servidor.

Las catedrales del cielo, de Michel Moutot

 
 
Autor: Michel Moutot
Traductoras: Elena Bernardo y Alicia Martorell
Editorial y año: Grijalbo, 2018

Nueva York, 11 de septiembre de 2001. John LaLiberté, un indio mohawk y trabajador del acero como sus antepasados, acaba de presenciar el derrumbe de las Torres Gemelas y penetra como voluntario cortando las vigas en búsqueda de supervivientes. Canadá, 1886. Un grupo de adolescentes mohawks, entre ellos Manish, aprende el oficio de montadores de estructuras metálicas. Pronto corre la leyenda de que los hombres de esa tribu no conocen el vértigo y que por eso son capaces de trabajar donde otros no se atreverían ni a subirse.  


La novela histórica es claramente mi debilidad. Cuando veo una nueva apuesta del género en el boletín de novedades de una de mis editoriales favoritas, es muy probable que el título en cuestión pronuncie mi nombre. Hoy quiero hablaros de uno de los descubrimientos más sorprendentes de este año, una obra que llega con mucha fuerza para arrollar a los amantes de la historia. Me refiero a Las catedrales del cielo, la primera obra de Michel Moutot en aterrizar en nuestro país, una saga familiar brillante. Si al gran poder de atracción que ya ejercía sobre mí le añadimos un elenco inolvidable y una narración que hace gala de una exquisita sensibilidad, no es de extrañar que haya terminado la lectura percatándome de que es una de las mejores que ha pasado por mis manos en los últimos meses.

Háblame bajito, de Macarena Berlín

 
 
Título: Háblame bajito
Autora: Macarena Berlín
Editorial y año: Suma de Letras, 2017

A Pita no le contaron que la vida a los cuarenta iba a ser ligeramente distinta a lo que esperaba. Es una profesional de éxito, directora de un programa de radio, hija de un padre que la adora, amiga de sus amigas y tantas cosas que a veces ni ella misma sabe por dónde empezar. En definitiva: Pita es una mujer de hoy. Pero, desde hace poco, también es una mujer que deberá aprender a vivir distinto. Con una ruptura sentimental a sus espaldas, entre mudanzas, radio y una insólita propuesta, escribir una novela, la vida de Pita es la historia de cualquiera de nosotros, la que empezamos a construir al emanciparnos de nuestros miedos.


Una ventaja y desventaja del mundo editorial es que en teoría, y simplificando mucho, cualquiera puede escribir un libro. Siempre defenderé que un personaje público se lance a la piscina literaria si esa es una inquietud y tiene una historia que contar. Lo que ya no me gusta tanto es la presión que reciben ciertas personas, por el simple hecho de ser famosas, para que entreguen una novela. No por ser conocido uno tiene la capacidad, las ganas o el interés de ofrecer una trama interesante. Es lo que ocurre con Macarena Berlín y Háblame bajito. Creo con toda sinceridad que este libro ha visto la luz por el renombre de la autora, más que por el contenido en sí, porque se trata de una obra agradable que en mi opinión no cala hondo ni permanece tiempo en el recuerdo del lector. Hablo desde mi experiencia, por supuesto: es lo que me ha pasado a mí.