Cicatriz, de Juan Gómez-Jurado

 
 
Título: Cicatriz
Autor: Juan Gómez-Jurado
Editorial y año: Ediciones B, 2015

Simon Sax podría ser un tipo afortunado. Es joven, listo y está punto de convertirse en multimillonario si vende su gran invento —un asombroso algoritmo— a una multinacional. Y, sin embargo, se siente solo. Su éxito contrasta con sus nulas habilidades sociales. Hasta que un día vence sus prejuicios y entra en una web de contactos donde se enamora perdidamente de Irina, con la inexperiencia y la pasión de un adolescente, a pesar de los miles de kilómetros que los separan. Pero ella, marcada con una enigmática cicatriz en la mejilla, arrastra un oscuro secreto...


Curiosamente, con los libros de Juan Gómez-Jurado protagonizo situaciones en las cuales no me había visto antes. Recuerdo que, mientras leía El paciente, tuve que andar varias manzanas aún metido en la historia, incapaz de llegar al trabajo sin terminar de leer un capítulo. En esta ocasión, de nuevo se trata de una primera vez: jamás había leído casi trescientas páginas el mismo día y dos días consecutivos. Sí, en efecto, Cicatriz ha estado poco tiempo en mis manos; tal era la adicción que me ha provocado la novela y la sensación de ansia, curiosidad e interés que me ha despertado. En breve os cuento el porqué.

Más allá del invierno, de Isabel Allende

 
 
Autora: Isabel Allende
Editorial y año: Plaza & Janés, 2017

Isabel Allende parte de la célebre cita de Albert Camus —«en medio del invierno aprendí por fin que había en mí un verano invencible»— para urdir una trama que presenta la geografía humana de unos personajes propios de la América de hoy que se hallan «en el más profundo invierno de sus vidas»: una chilena, una joven guatemalteca ilegal y un maduro norteamericano. Los tres sobreviven a un terrible temporal de nieve que cae en pleno invierno sobre Nueva York y acaban aprendiendo que más allá del invierno hay sitio para el amor inesperado y para el verano invencible que siempre ofrece la vida cuando menos se espera.


Treinta y cinco años y más de veinte libros después, es increíble cómo Isabel Allende sigue teniendo historias que contar y que compartir con sus lectores. Ella no se cansa de escribir y nosotros nunca nos cansaremos de leerla, porque jamás decepciona y el hecho de adentrarse en un universo allendiano es siempre un acierto. En Más allá del invierno, su apuesta más reciente, la autora se mantiene fiel a su estilo y nos regala una novela brillante que pone el acento en los personajes. Solo los grandes son capaces de perfilar a los suyos con rapidez, facilidad y destreza, y una vez más sumo a mi lista de protagonistas favorito a un trío inolvidable.

La espía, de Paulo Coelho

 
 
Título: La espía
Autor: Paulo Coelho
Traductora: Ana Belén Costas
Editorial y año: Planeta, 2016

Sensual, fuerte y contradictoria, Mata Hari se ha convertido en un icono por enfrentarse a los cánones de su época y luchar por ser una mujer independiente y libre en un mundo convulso. La exótica Java, el efervescente París de la Belle Époque y el Berlín de la Primera Guerra Mundial son los escenarios en los que esta mujer indomable defendió sus sueños haciendo bandera de las palabras que de pequeña le repetía su madre: «Hasta los árboles más altos proceden de semillas pequeñas».


Una novela, además de un viaje apasionante, también puede suponer la carta de presentación para conocer a personajes célebres. Siempre estaré inmensamente agradecido a aquellos autores que han tenido a bien introducirme en las vidas de personas que hicieron historia. En La espía, Paulo Coelho nos invita a un hipnótico relato acerca de Mata Hari, la bailarina exótica que a principios del siglo XX se codeó con lo más granado de la sociedad de varios países europeos. Confieso que nada sabía de ella, más allá de que fue el nombre que da nombre al título de este libro, y lo cierto es que su historia me ha sorprendido y atrapado al mismo tiempo.

La colaboradora, de Empar Moliner

 
 
Título: La colaboradora
Autora: Empar Moliner
Traductora: Olga García Arrabal
Editorial y año: Espasa, 2012

Cuando digo a qué me dedico es como si dijera «detective privado» o «forense. Todo el mundo exclama «¿Ah, sí?» con interés muy sincero. Si lo digo a alguien del sector editorial me miran con desprecio. Soy una clase de negra. No una negra con aureola, no la negra de un novelista famoso, no la negra que hace los discursos de un político. Hacer esto, de alguna manera, ahora todo el mundo lo encuentra romántico. Lo que yo hago es escribir «libros prácticos», de forma que aporto mi granito de arena a la degradación imparable de la literatura.


Hay dos razones principales que me llevaron a leer La colaboradora: la protagonista y la escritora. En cuanto a la primera, se trata de una mujer que trabaja en el sector editorial, justamente al que yo también me dedico, así que deduciréis hasta qué punto me llamaba la atención su historia. Y en cuanto a la segunda, Empar Moliner es una periodista muy conocida en mi tierra gracias a su ironía, su humor sin fronteras y su manera de hablar, sin pelos en la lengua ni miedo a meterse con cualquier cosa y con cualquiera. Todo parecía indicar que la lectura iba a ser un éxito, además de un nuevo punto en mi propósito de leer más en mi idioma materno, el catalán, y por desgracia no ha sido así. Si bien la autora sí me ha convencido, mi crítica se centra más en la trama, que me ha decepcionado. Una vez más, las expectativas y el daño que nos hacen a los lectores.

Mar de fuego, de Chufo Lloréns

 
 
Título: Mar de fuego
Autor: Chufo Lloréns
Editorial y año: Grijalbo, 2011

Martí Barbany, aquel joven que llegó a la ciudad para conquistarla con sus dotes de comerciante y de hombre de honor, regresa para continuar una historia marcada por grandes acontecimientos —los últimos años del mandato del conde Ramón Berenguer y su sangrienta sucesión— y por una ciudad en la que todo cabe: tratantes de esclavos, caballeros, prostitutas, amores entre nobles y plebeyos, árabes y cristianos, cortesanas y sirvientes.




Corría el año 2008 cuando me dejé llevar por el emocionante terremoto que supuso en el mundo editorial la publicación, por Sant Jordi, de Te daré la tierra, una novela histórica medieval que pretendía rendir homenaje a la ciudad de Barcelona. Como lector neófito en los amantes del género, el libro me enamoró de principio a fin y supe que Chufo Lloréns iba a marcar mi vida literaria. Meses después leí Catalina, la fugitiva de San Benito, que también me deslumbró. Por fin he logrado hacer un hueco en mi lista de lecturas a Mar de fuego, la segunda parte de las aventuras de Martí Barbany, alguien que ya forma parte de mi familia. Y debo decir que lamento haber tardado tanto en acercarme a este título, puesto que una vez más, y ya van tres, el autor catalán me deja sin palabras. O casi.