En septiembre, más (¡y mejor!)

 
 


Sí, amigos y amigas: como en los últimos años, el blog (que no su creador, por desgracia) se toma un mes 
de vacaciones y descansa en agosto. A partir de septiembre volveré con más reseñas. Espero aprovechar 
este mes para leer mucho y volver con varias críticas bajo el brazo. Me he propuesto incrementar el ritmo 
de publicación, por lo que debe aumentar también el ritmo de lectura; de momento no lo he conseguido, 
pero el propósito sigue ahí.

Si os vais de vacaciones, disfrutad mucho y sabed que contáis con mi más sincero odio. 

¡Hasta la vuelta!


El sendero del amor, de Nicholas Sparks

 
 
Autor: Nicholas Sparks
Traductora: Ana Duque
Editorial y año: Roca, 2014

La vida de Miles pareció acabar en el mismo instante en que su mujer murió en un accidente de tráfico. Missy había sido su primer amor y Miles cree que será también el último. Sarah, la profesora de Jonah, el hijo de Miles, abandonó Baltimore tras un divorcio difícil para empezar de cero. Poco a poco, Sarah y Miles empiezan a confiar el uno en el otro y, finalmente, se enamoran. Ninguno de los dos podrá adivinar lo conectados que están a un terrible descubrimiento que les obligará a cuestionarse todo aquello en lo que siempre habían creído.


Creo que una de las grandezas de la novela romántica como género literario es su capacidad para despertar emociones en el lector y conmoverlo, en ocasiones hasta el más sincero llanto. Nicholas Sparks es uno de los autores que jamás me han decepcionado gracias, sobre todo, a la alta dosis de sentimiento que encontramos en sus novelas. El sendero del amor es un libro que tiene ya unos años a sus espaldas y que recientemente ha sido recuperado y le han dado un nuevo aspecto. Una vez más, el escritor norteamericano nos ofrece una historia de las que oprimen el corazón y arrancan un sinfín de reacciones, tanto alegres como trágicas; una trama que no decepciona y unos personajes que se incrustan en la memoria para no salir de ella nunca más.

El mundo de Miles se vino abajo cuando Missy, su mujer, falleció en un accidente de tráfico. Empeñado en encontrar y castigar al culpable, Miles aprovecha su formación y sus contactos como agente de la ley para lograr su objetivo, aunque por suerte cuenta con la ayuda de su hijo Jonah, quien no le va a permitir que se abandone completamente a la desesperación, la melancolía y el rencor. Cuando Sarah, la nueva profesora de Jonah, irrumpe en su vida, Miles comienza a sentir cosas que le provocan ilusión y miedo al mismo tiempo. Nada es tan sencillo como parece, sin embargo, y la incipiente relación entre Sarah y él debería enfrentarse a un obstáculo insalvable que amenaza con separarlos para siempre.

Además de la gran destreza de Nicholas Sparks al retratar una historia de amor con suma sensibilidad y elegancia, otro de los elementos que siempre me conquista en sus libros es el perfil del protagonista masculino. En la novela romántica, suelen ser ellas quienes llevan la voz cantante y soportan el peso de la trama, y ellos se erigen como una suerte de híbrido entre personaje principal y secundario. En El sendero del amor, y en casi todas las obras que he leído de este gran escritor, no sucede así: es Miles quien se alza como el protagonista absoluto. Dado que es un hombre inestable que ha sufrido lo indecible, se nos antoja verdaderamente humano y real, lo cual nos lleva a empatizar con él desde la primera página. Con ello no quiero decir que el personaje de Sarah esté desdibujado y sea plano, en absoluto: cuenta con una personalidad fantástica que encaja a la perfección en el mundo de luces y sombras del pueblecito en el que viven.

El hijo de Miles, por otro lado, aporta frescura  e inocencia a una historia que, como veis, es un tanto dura. Es el pilar perfecto para apuntalar una relación que en ningún momento se nos presenta fácil ni exenta de sobresaltos. El ritmo de la trama, además, es imparable y lleva consigo una píldora de misterio en forma de un tercer personaje que entra en escena y que será decisivo en el desenlace. Quienes no hayáis leído nada de Sparks deberíais saber que tiene la horrible manía de terminar sus libros de forma trágica, rompiendo así la regla que dice que una novela romántica siempre debe acabar bien. En este caso no voy a desvelar si se os humedecerán los ojos por un cierre feliz o triste, pero creedme si os digo que lo más probable es que debáis tener a mano un pañuelo, o varios, cuando os enfrentéis a las últimas páginas de la novela.

Nicholas Sparks es, para mí, una apuesta segura. Sus historias me seducen, me enamoran y emocionan; con sus libros he reído, llorado, sufrido. Novelas como El cuaderno de Noah, Querido John o La última canción figuran en mi lista de preferidas y el suyo es uno de los nombres que siempre pronuncio cuando alguien me pide una recomendación, de este género o de cualquiera. El sendero del amor nos invita a conocer a una pareja preciosa a la que la vida parece dar una segunda oportunidad. Miles y Sarah. y también el pequeño Jonah, os robarán el corazón y os conducirán hacia un camino emotivo del que no sé si saldréis contentos, pero sin duda sí satisfechos. 

El método 15/33, de Shannon Kirk

 
 

Título: El método 15/33
Autora: Shannon Kirk
Traductora: María José Díez
Editorial y año: Ediciones B, 2016

Imaginad a una chica de dieciséis años, embarazada y vulnerable, a quien acaban de arrancar de la tranquilidad de su hogar para arrojarla dentro de una furgoneta destartalada. Raptada… Sola… Aterrorizada. Ahora, olvidaos de ella. Imaginad en cambio a una prodigiosa manipuladora de dieciséis años que, desde los primeros instantes de su secuestro, se centra, con tanta serenidad como determinación, en dos cosas: salvar al niño que lleva en su seno y vengarse.


Una de las situaciones menos agradables a la que debe enfrentarse un amante de la literatura es una crisis lectora, ese extraño período en que no apetece especialmente dedicar horas a la lectura. Ese rechazo puede ser debido a numerosas razones, pero la principal, creo yo, es la mala elección de libros. Después de comenzar dos que no lograban atraparme, ha sido la ópera prima de Shannon Kirk la que me ha ayudado a dejar atrás una sequía literaria que ya estaba durando demasiado. El método 15/33 es una novela endiabladamente adictiva y original que embruja al lector gracias a una protagonista singular y una narración vertiginosa, el magnífico debut de una autora cuyo nombre habrá que recordar.

Cuando una joven de dieciséis años embarazada es secuestrada y confinada al interior de una furgoneta primero y de una celda cochambrosa después, lo más normal es pensar que la que se siente vulnerable es ella y el que lleva las riendas de la situación es su captor. En este caso, sin embargo, es justo al contrario: la mente calculadora y superdotada de la muchacha empieza a tramar, desde el minuto uno, un curioso plan de venganza. La inteligencia y el ingenio de los que echará mano le permitirán poner a prueba la resistencia y la fuerza de quienes la han apartado de su familia, aunque para ello deba dar pasos muy lentamente para atar todos los cabos y que su huida sea no solo un objetivo, sino más bien ya una realidad.

Literariamente hablando, un secuestro suele seguir el cauce que el género ha establecido: hay una investigación paralela al sufrimiento de la víctima y al final es un policía o detective quien consigue vencer al secuestrador y liberar a esa persona a la que llevan tiempo buscando. El método 15/33 rompe los cánones y tópicos para presentar una historia novedosa en la que es la propia protagonista quien toma las riendas de la situación para liberarse y, además, vengarse. Shannon Kirk ha entrado en el mundo editorial por la puerta grande al ofrecernos un libro diferente que sabe conquistar y sorprender al mismo tiempo gracias al interesante punto de partida que presenta y al perfil distinto y singular de la joven secuestrada. Si andas en busca de una lectura que se aleje de cuantas hayas leído hasta la fecha, apunta el título de esta.

Por otro lado, la prosa de la autora lleva impreso un ritmo trepidante que no da tregua en ningún momento y que no se pierde en descripciones absurdas e innecesarias. Los capítulos van al grano y describen el plan milimétrico y matemático de la protagonista, quien nos hace partícipes de los recursos que va encontrando y de cómo va trazando una trampa asombrosa y espléndida que pilla por sorpresa a los captores y, también, a los lectores. Asimismo, cabe destacar, como ya he apuntado, la inagotable astucia de la chica, un cerebro fino y privilegiado que une con suma maestría las piezas que forman el rompecabezas de la libertad que está más que dispuesta a terminar. Por último, me gustaría añadir que me ha encantado el desenlace, el cierre que la novela pedía a gritos y que esta prometedora escritora, para nuestro deleite, no ha dudado en aportar.

No es poco frecuente que en las mesas de novedades o en los dosieres de prensa hallemos frases que destacan la originalidad de tal o cual libro, que nos animan a leer la que será la novela del año o de la estación en la que se publique. Por una vez, me dejé llevar por una campaña que dedicaba grandes elogios a El método 15/33 y garantizaba una lectura peculiar y vibrante, y ahora veo que no se equivocaba en nada. Shannon Kirk ha urdido una historia absorbente que se lee con el corazón encogido y con el interés más férreo para saber de qué manera se resolverá el emocionante secuestro de la protagonista. Una obra que cumple con creces cuanto promete y que aún es capaz de dar más de lo que uno espera de ella. Los amantes de las grandes historias estamos de enhorabuena. 

Deseo de chocolate, de Care Santos

 
 
Autora: Care Santos
Traductora: Care Santos
Editorial y año: Planeta, 2014

Tres mujeres, tres siglos y la misma chocolatera de exquisita porcelana blanca. Sara, propietaria de un apellido que en Barcelona es sinónimo de chocolate, se enorgullece de dar continuidad a la tradición heredada de sus padres. Aurora, hija de una sirvienta de una familia burguesa del siglo XIX, para quien el chocolate es un producto prohibido. Mariana: esposa del fabricante de chocolate más famoso del siglo XVIII, abastecedor de la corte francesa e inventor de una máquina prodigiosa.


Después de haber leído y disfrutado novelas como El último hombre que hablaba catalán y El verano que empieza, comienzo a fiarme del premio Ramon Llull. Se trata de uno de los galardones más prestigiosos en lengua catalana y Care Santos se alzó con él hace un par de años con Deseo de chocolate, la historia dulce y deliciosa que ayer mismo terminé. Es la tercera vez que este galardón me presenta a un escritor más que solvente y prometedor, así que estoy dispuesto a dejar a un lado todo prejuicio y apuntar con alegría e ilusión los títulos y los autores que, año tras hayan, lo merezcan. No voy a entrar en la polémica que rodea el fallo de este tipo de concursos literarios y me limitaré a adentrarme en historias que, como esta, se devoran con placer.  

Barcelona es una de las capitales mundiales del chocolate. No solo por los célebres cursos de repostería que se imparten, sino también por la gran tradición chocolatera que ha encumbrado a numerosos artistas del dulce en los últimos tiempos. Sara, Aurora y Mariana son tres mujeres cuyas vidas están marcadas por el sabroso derivado del cacao y unidas por un objeto fino y elegante que se remonta a la corte francesa del siglo XVIII, un período de esplendor y éxito para uno de los manjares que incluso hoy en día sigue haciendo las delicias de tanta y tanta gente. 

Conozco a muy poca gente a quien no le guste el chocolate. Si lo unimos, pues, a literatura de calidad y a la siempre maravillosa ciudad de Barcelona, el resultado es Deseo de chocolate. Care Santos ha orquestado una obra a partir de tres voces distintas que empastan a la perfección y que forman una tríada única. Las tres tramas que se unen en el libro están repletas de emociones, y las hay para todos los gustos: dulces  y amargas, como las variedades de chocolate que uno puede degustar. A pesar de que hay tres protagonistas femeninas, la autora ha tenido a bien dar a cada una de ellas una personalidad muy particular, de modo que el lector empezará las aventuras de la segunda sin confundirse ni olvidar a la primera. Por otro lado, la narración lleva impreso un ritmo fantástico y las tres historias se beben, como si en lugar de una novela tuviéramos en la mano una taza de nuestro chocolate preferido.

El estilo impecable de la escritora, además, nos guía por los distintos capítulos y despliega numerosos recursos que ponen de manifiesto el talento y la ya larga carrera que preceden esta publicación. Todo amante de la capital catalana, asimismo, verá colmados sus deseos de hallar una recreación fiel y precisa de la ciudad; de hecho, debería decir «recreaciones». El celo con que se han documentado las tres épocas en que se ambientan las vidas de los personajes nos conduce a una lectura apasionante que describe, con detalle pero con gran acierto y equilibrio, los distintos escenarios que convierten Barcelona en uno de los enclaves más literarios y bellos. Por último, solo me queda recordaros que esta obra está escrita originariamente en catalán y, si podéis, haced como yo y acercaos a la original, para admirar con todas las de la ley el don de la palabra de la autora.

Mentiría si dijera que no me he quedado con ganas de más. Por una vez, y en contra de uno de mis principios literarios más férreos, me habría gustado que cada historia tuviera para sí un libro entero, y qué gozo habría sentido al tener a mi alcance una trilogía dedicada a mi ciudad y al chocolate. Care Santos demuestra por qué no solo es merecedora del premio Ramon Llull con Deseo de chocolate: también presenta un buen puñado de ingredientes que da fe del éxito que cosechan todas sus novelas. Cada vez me llama más la atención la cocina y se me ocurren pocas mezclas que den mejores resultados que gastronomía y literatura. Eso sí, os aconsejo que a lo largo de la lectura tengáis cerca una tableta o una porción de bizcocho, porque, como reza el título, ¿quién no siente deseos de chocolate?

Etheria, de Coia Valls

 
 
Título: Etheria
Autora: Coia Valls
Traductora: Rosa Alapont
Editorial y año: Ediciones B, 2016

En el último tercio del siglo IV, el Senado romano está dividido y la permanencia de la estatua de la Victoria es el símbolo del enfrentamiento entre paganos y cristianos. Etheria, una mujer noble emparentada con el emperador Teodosio, emprende un viaje a Tierra Santa en pos de su sueño. La aparición de Irene de Aveleda, una patricia que, bajo su apariencia de luchar por una noble causa, busca venganza, obligará a la peregrina a tomar decisiones insospechadas y enfrentarse a sus propias contradicciones.


Si hay alguna razón que ejemplifique por qué me gusta tanto la novela histórica, esa es la irresistible posibilidad de conocer episodios y personajes del pasado que, por un motivo u otro, no me resultan cercanos ni familiares. Coia Valls es una escritora que escoge con mucho tino los períodos en que ambienta sus libros y con Etheria, su última apuesta, lo ha vuelto a hacer. Esta vez nos traslada a la segunda mitad del siglo IV, un momento clave para la cristianización definitiva del Imperio romano. En caso de que vosotros tampoco sepáis quién fue Etheria, tenéis a vuestro alcance una obra espléndida que despejará toda duda.

En el Senado romano la lucha entre cristianos y defensores de las creencias ancestrales es más encarnizada que nunca. Uno de los hombres más importantes pide a su sobrina Irene que vaya hacia Gallaecia al encuentro de Ehteria, una joven que se ha propuesto peregrinar hasta Tierra Santa para visitar la zona natal de Jesucristo y rendirle, así, una suerte de homenaje espiritual. La misión de Irene es vital: debe robar un ejemplar de una obra de Catón que daría fuerza a los que ya son conocidos como «paganos». La empresa no será sencilla; más allá de los problemas que surgirán durante la travesía, Etheria, quien a su vez es familiar del emperador Teodosio, se erige como una mujer cabal cuya confianza es bastante difícil ganarse.

Coia Valls es la reina indiscutible de la novela histórica catalana —lengua esta en la que escribe y en la que yo leo sus historias—.  Ha publicado ya cinco títulos con el beneplácito de críticos y de lectores y Etheria es la segunda ocasión en que me rindo a la maestría de esta fantástica novelista. Como ya he comentado, la autora sabe elegir con suma inteligencia el marco histórico en el que ambientar sus tramas, puesto que huye de las épocas manidas y sobreexplotadas para retratar capítulos que aportan una refrescante originalidad al género. El enfrentamiento entre cristianos y quienes son partidarios de respetar y perpetuar las creencias tradicionales romanas sirve de atractivo escenario para la obra y permite imprimir una dosis de emoción que conduce inevitablemente a una lectura absorbente y adictiva de la que resulta complicado alejarse.

El viaje de Etheria no está desprovisto de sorpresas y sobresaltos, antes al contrario: la odisea desde tierras ahora gallegas hasta Roma es un periplo nada plácido que pondrá a prueba la resistencia tanto de la protagonista como de Irene, dos mujeres con objetivos opuestos que se verán obligadas a aunar fuerza para salir airosas de toda suerte de imprevistos. Ellas se erigen como los dos pilares del libro y hay que aplaudir la destreza con que están trazados y descritos sus perfiles. Por último, me gustaría destacar la prosa de esta escritora, una narración impecable, rica en vocabulario, que tanto en las descripciones como en los diálogos hace gala de un estilo natural y cuidado que la lleva, sin duda, al trono a la que la he colocado en el párrafo anterior.

Hay pocos autores, por desgracia, que hoy en día cuenten con el favor de una gran editorial publicación tras publicación. Coia Valls se ha merecido con creces un lugar de honor en la colección Histórica de Ediciones B, una de las más prestigiosas del mercado editorial patrio, y como lector y seguidor de sus obras no puedo sino alegarme por ello y felicitar de corazón a mi paisana por cuanto significa. Tras enamorarme con Las torres del cielo, Etheria supone mi reencuentro con una de las voces catalanas más importantes de los últimos años. Desde aquí solo puedo recomendaros sus novelas, tanto si sois apasionados del género como si este os inspira más pereza y desconfianza que interés. Seguro que al final me daréis las gracias y os convertiréis en fieles de esta magnífica escritora.