Lo que aprendí de mi pingüino, de Tom Michell

 
 
Título: Lo que aprendí de mi pingüino
Autor: Tom Michell
Traductor: Jofre Homedes
Editorial y año: Plaza & Janés, 2016

Inglaterra, años 70. A sus 23 años, Tom Michell tiene ganas de ampliar horizontes. Cuando le ofrecen un puesto de profesor en un internado argentino, acepta encantado. Durante unas vacaciones en Uruguay, Tom rescata a un pingüino atrapado en un vertido de petróleo. A partir de entonces, se establece entre ambos una relación muy especial. Tras limpiarlo, reanimarlo y darse cuenta de que el pingüino no piensa volver al mar bajo ningún concepto, Tom entiende que no le queda más remedio que llevárselo de vuelta a Argentina.



Es bien cierta la afirmación de que la realidad supera a la ficción. Hay historias tan curiosas que parecen invento de la imaginación de autores o directores, y uno se queda de piedra al saber que están basadas en hechos reales. Tom Michell nos cuenta en Lo que aprendí de mi pingüino cuanto le sucedió en la Argentina de los años 70, cuando un pingüino entró en su vida de la forma más inesperada y sorprendente. Disfrazada de novela, la trama verídica que se nos relata en este libro se convierte en un precioso canto a la amistad y al respeto mutuo, así como en una dura crítica hacia el poco respeto que el ser humano tiene para con los océanos y los animales que viven en ellos.

Cinco horas con Mario, de Miguel Delibes

 
 



Autor: Miguel Delibes
Editorial y año: Destino, 2010 (1966)

Una mujer acaba de perder a su marido y vela el cadáver durante la noche. Sobre la mesilla hay un libro –la Biblia– que la esposa hojea. Va leyendo los párrafos subrayados por el hombre que se ha ido para siempre. Una oleada de recuerdos le viene a la mente y empieza un lento, desordenado monólogo en el que la vida pugna por hacerse real otra vez. La pobre vida llena de errores y torpezas, de pequeños goces e incomprensiones. ¿Ha conocido Carmen alguna vez a Mario?


Hay autores a los que es imposible presentar en condiciones; Miguel Delibes es uno de ellos. No en vano es uno de los escritores del siglo pasado más queridos y elogiados tanto por la crítica como por el público gracias, sobre todo, a su maestría con el lenguaje y al retrato sincero, directo y crítico que hace de la España más rural. Una de sus novelas más célebres es Cinco horas con Mario, el curioso monólogo que profiere una viuda mientras vela el cadáver de su esposo. Convertida también en una obra teatral de éxito, esta historia es una prueba viva de que detrás de ella se encuentra uno de los grandes talentos de la literatura española de las últimas décadas; aunque quizá, y solo quizá, no haya envejecido tan bien como El camino.

Sangre de barro, de Maribel Medina

 
 
Título: Sangre de barro
Autora: Maribel Medina
Editorial y año: Maeva, 2014

Cuando la forense Laura Terraux recibe en el instituto de patología suizo el quinto cadáver de una joven atleta procedente del centro de alto rendimiento de Les Diablerets, empieza a sospechar que algo siniestro se esconde detrás de estas muertes. Janik, un corredor del centro, devastado por el repentino fallecimiento de su amor, deberá tomar la decisión más difícil de su vida. ¿Qué precio está dispuesto a pagar para triunfar? Thomas Connors, un agente de la Interpol, se embarcará junto a Laura en una peligrosa investigación sobre el dopaje en el deporte de élite, un mundo opaco y más turbio de lo que habían imaginado.


Uno de los motivos por los cuales me gusta tanto leer es la irresistible posibilidad de adentrarme en épocas, lugares o ambientes de los que poco o nada sé. Si me consta que el autor de la novela en cuestión ha estado en contacto con el tema que narra en la historia, el deleite es aún mayor, porque confío en la documentación que precede a la escritura. Con Sangre de barro, Maribel Medina se embarcó en una interesante pero arriesgada apuesta: narrar, en forma de novela negra, una investigación policial que gira en torno a un posible caso de dopaje en deportistas de élite. Es la primera vez que me acerco a tan espinoso asunto, y el resultado no podría ser mejor, puesto que me he quedado con ganas de seguir conociendo los entresijos de un negocio en la sombra que mueve millones de euros al día. Y de seguir leyendo a la autora, por supuesto.

Lo mejor (para mí) de 2016

 
 
Pensaba que en 2015 había leído pocos libros, pero desgraciadamente 2016 supera el triste récord y es el año en el que he leído menos desde que hago recuento de lecturas, que empecé allá por 2008. El ritmo de reseñas en el blog se ha visto resentido, claro, y lo cierto es que debo daros las gracias por seguir ahí aun sabiendo que leía y reseñaba menos que nunca. De nuevo me impongo el propósito de hacer más hueco a las novelas en 2017, un año lleno de cambios que, espero, me llevará a buen puerto.

Por cuarto año consecutivo, recojo en una entrada las que han sido para mí las mejores lecturas del año. Son cuatro novelas que se han publicado precisamente en 2016 y he tenido la suerte de dar con ellas. Los dos autores masculinos ya formaban parte de mi biblioteca personal y, cómo no, sus nuevas apuestas no iban a quedar alejadas de mí mucho tiempo (y me han maravillado); a las dos escritoras las he descubierto y pienso seguir atento a lo que publiquen, porque me han encantado. Aquí tenéis mi resumen lector:




En enero y febrero me convertí en una especie de embajador y representante de esta novela, y con mi tesón logré que muchos le dierais una oportunidad a una historia espléndida que brilla con una fuerza imparable y no deja indiferente a nadie. Y ¡qué feliz me hizo ver que todos coincidíais conmigo!

«Pan de limón con semillas de amapola es un claro ejemplo del poder que tiene la literatura y de su capacidad innata para emocionar. Cristina Campos nos ha ofrecido un pedacito de su alma y no puedo más que agradecérselo por cuanto me ha hecho sentir.»



El matón que soñaba con un lugar en el paraíso, de Jonas Jonasson

Una de las grandes sorpresas del año. Después de pasarlo en grande con las dos novelas anteriores del autor, Jonasson me sorprendió con una historia hilarante, adictiva y maravillosa, con la que me reí y me emocioné. No hay dos sin tres, dicen, y con esta me enamoró ya del todo. ¡Quiero más, quiero más!

«Viajaréis a Suecia, conoceréis a unos tipos muy peculiares, sonreiréis o reiréis de forma constante y comprobaréis que una de las voces literarias más especiales no solo no se apaga, sino que crece y habla más alto y claro que nunca. ¿Qué más se puede pedir?»




El templo del jazmín, de Corina Bomann

El templo del jazmín llegó a mis manos como un huracán literario. Era la primera vez que leía a una autora que ya ha publicado con éxito varias novelas y esta se ha quedado grabada en mi memoria y en mi corazón por la fuerza de los sentimientos que cuenta y la delicada sensibilidad que desprende. Una lectura vibrante que aún hoy recuerdo de vez en cuando.

«Únicamente espero haberle hecho justicia a una novela que no solo se lee, sino que se vive y se degusta como si en su interior halláramos más que papel y letras impresas. Una lectura inolvidable que siempre voy a recordar con una sonrisa en los labios y en el corazón.»




El laberinto de los espíritus
de Carlos Ruiz Zafón

Y llegamos a la que, probablemente, sea para mí la novela del año. Por fin nos llegaba el desenlace de la tetralogía de El Cementerio de los Libros Olvidados y, en mi humilde opinión, el autor recupera la magia y la esencia de La sombra del viento, uno de mis libros favoritos de todos los tiempos. Despedirse de los Sempere ha sido una de las tragedias literarias de los últimos años.

«Hoy me niego a decir "adiós" a Daniel Sempere, Fermín Romero de Torres, Julián Carax y compañía. En todo caso les digo "hasta luego". Y "gracias".»


En estos pasados doce meses, ha habido otros descubrimientos literarios que también me gustaría citar: he leído por primera vez a grandes autores como Víctor del Árbol, Jesús Maeso de la Torre o Luis Roso, a los que pienso seguir la pista muy de cerca. Por otro lado, me he reencontrado con ya grandes amigas como Coia Valls, Rosa Montero o Marian Keyes, que nunca dejan de asombrarme por su talento narrativo y por las fantásticas historias que nos ofrecen.

Agotamos ya las últimas horas de 2016 y se nos abre un nuevo año, 365 nuevas oportunidades para aprovechar el tiempo. Solo espero poder invertirlo más en literatura y saber que, tarde más o tarde menos, ahí estaréis para escuchar mis recomendaciones literarias.

¡Feliz 2017!


Con cariño.


El laberinto de los espíritus, de Carlos Ruiz Zafón

 
 
Autor: Carlos Ruiz Zafón
Editorial y año: Planeta, 2016

En la Barcelona de finales de los 50, Daniel Sempere ya no es aquel niño que descubrió en el Cementerio de los Libros Olvidados un libro que le cambiaría la vida. El misterio de la muerte de su madre Isabella ha abierto un abismo en su alma del que su esposa y su fiel amigo Fermín intentan salvarle. Cuando Daniel cree que va a resolver el enigma, una conjura mucho más profunda y oscura de lo que nunca habría imaginado despliega su red desde las entrañas del Régimen. Es entonces cuando aparece Alicia Gris, nacida de las sombras de la guerra, para conducirlos al corazón de las tinieblas y desvelar la historia secreta de la familia.


Todos recordamos con sumo cariño algunos títulos o autores que nos empujaron a los cálidos brazos de la literatura cuando dábamos nuestros primeros pasos como lectores. Jamás olvidaré la emoción que sentí mientras leía La sombra del viento, que permanece aún hoy como uno de mis libros favoritos de todos los tiempos. El apellido Sempere siempre provocará en mí una sonrisa de agradecimiento y quince años después de la publicación de aquella novela Carlos Ruiz Zafón da por concluida la tetralogía en la que figuran también El juego del ángel y El prisionero del cielo. En El laberinto de los espíritus nos despedimos definitivamente de una familia encantadora y acogedora que me ha regalado momentos literarios impagables e inolvidables. El adiós ha sido muy doloroso y por suerte la novela que cierra la saga está a la altura de la primera, dejándome así con un maravilloso sabor de boca. De lo mejor que he leído este año, sin duda alguna.