La señora Dalloway, de Virginia Woolf






Título: La señora Dalloway
Autora: Virginia Woolf
Traductor: José Luis López Muñoz
Editorial y año: Alianza, 2003 (1925)

La historia comienza una soleada mañana de 1923 y termina esa misma noche, cuando empiezan a retirarse los invitados de una fiesta que se celebra en la mansión de los Dalloway. Aunque en el curso del día suceda un hecho trágico -el suicidio de un joven que volvió de la guerra con la mente perturbada-, lo verdaderamente esencial de la obra estriba en que los hechos están narrados desde la mente de los personajes, con un lenguaje capaz de dibujar los meandros y ritmos escurridizos de la conciencia y de expresar la condición de la mujer de un modo a la vez íntimo y objetivo. 


Virginia Woolf es una de las escritoras más influyentes de la primera mitad del siglo XX. Sus novelas gozaron de gran éxito en su época y ochenta años más tarde siguen siendo exprimidas. Una de sus obras más aclamadas es La señora Dalloway, cuya publicación llevó a los críticos a elogiar su estilo.

La historia de la novela es muy sencilla, puesto que retrata un día de la vida de Clarissa Dalloway, una mujer inglesa de clase alta que prepara una fiesta en su casa. A partir de esa «excusa», como lectores asistimos a un recorrido corto pero intenso por la Inglaterra de la época y a un desfile pormenorizado de gran número de personajes que de un modo u otro interactúan con Clarissa.

El objetivo es claro: relatar cómo vive, piensa y siente la protagonista. A pesar de la simpleza que pudiera dar a entender, La señora Dalloway no es una lectura fácil, antes al contrario; seguir el estilo de la autora y asimilar todo lo que cuenta es una hazaña que no he logrado realizar. De hecho, es uno de los pocos libros que he agradecido acabar para poder apuntar lo que me ha disgustado de él, que no es poco. Me centraré únicamente en tres aspectos: la narración, el argumento y los personajes.

La prosa de Woolf es caótica, llena de comentarios insulsos que nada añaden y mucho despistan. El constante flujo de anécdotas y conversaciones intenta dar una frescura que no encontramos por culpa de la inadecuada manera de presentarlas. Por otro lado, el argumento, que a priori parecía simple y agradable, se va deshaciendo a medida que avanza la historia; terminada la novela, cuesta resumirla y comprender la intención de la escritora. Ya por último, se trata de una novela -casi- coral, y en las pocas páginas que ocupa ofrece tal cantidad de personajes que uno tiene la impresión de ser bombardeado a nombres, cargos, parentescos y profesiones. Demasiada gente para tan poca trama.

Mi primer contacto con Virginia Woolf ha sido desastroso y dudo seriamente de que vuelva a darle una oportunidad. Al finalizar La señora Dalloway uno no sabe qué nos cuenta la autora ni por qué aporta unas descripciones densas y opacas que no hacen sino complicar el ritmo, ya de por sí lento y entrecortado, de la novela. Cómo un libro tan corto puede aburrir tantísimo es algo que no me explico.

17 comentarios:

  1. A mí me pasó igual!! Intenté leer esta novela (porque hubo una etapa que me dio por los clásicos) y no hubo manera. No recuerdo si lo abandoné o lo llegué a terminar, pero tras ese contacto dudo que vuelva a darle una oportunidad a Woolf, sintiéndolo mucho.
    Me alegra no estar sola y que hayas sido valiente y sincero a la hora de expresar tu opinión. No siempre te tiene que gustar una novela, por muchas buenas críticas que existan.
    Besos

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  2. Buff..no he leído nada de la autora, pero conozco su nombre por estar entre los clásicos. Sin embargo, tus impresiones no son nada animadoras, y no sé si aventurarme con la lectura de alguna de sus obras. Lo cierto es que tampoco suelo leer mucho los clásicos. Este año espero estrenarme con Dickens, y ese ya será un gran desafío.

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  3. Menos mal que no me dio por leer esta novela, porque vaya impresiones... la verdad es que sorprende que una autora tan conocida pueda escribir algo tan caótico... en fin, otra vez será

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  4. Adoro la prosa de Virginia Woolf, aunque sí hay que reconocer que no es fácil. Esta novela junto con otras suyas las leí en la facultad, y me parecen obras maestras. Lamento que no lo hayas disfrutado y más todavía que cierres la puerta a una grandísima escritora como es Woolf.
    Besos,

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  5. El problema de los clásicos es que nos los intentan meter por los ojos cuando somos demasiado jóvenes. Una pena.

    Un beso

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  6. Como dice Carmen, la prosa de Virginia Woolf, no es fácil. Lamento que tu estreno haya sido tan malo. Pero de verdad que merece la pena la obra de esta autora.
    Besotes!!!

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  7. No he leído nada de esta autora, pero visto. Tu comentario con esta novela no creo que por el momento me anime. Tengo muchos libros pendientes y no me apetece enfrascarme con no que me aburra y me lié... Besos!

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  8. Y yo que lo tenía entre los pendientes de leer, Xavier. Tu crítica aclaratoria me está diciendo que no merece la pena. Y si por encima la prosa es difícil de seguir, difícil me lo ponéis. Saludos.

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  9. Yo tampoco había leído nada de Woold. Y, por lo que cuentas, creo que aún tendrá que esperar un tiempo ;)

    ¡Saludos!

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  10. De Virginia Woolf leí Flush y Orlando, ciertamente ninguna de las dos obras me resultaron excepcionales, de hecho, Flush no me gustó nada. Aun con estas, La señora Dalloway la quiero leer, aunque sea solo para entender un poco más a los personajes de la película Las horas, que tanto me gustó.
    Saludos!

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  11. Que conste que me paso asiduamente pero nunca comento :$

    Xaaaaav, no me hagas esto, pobre Virginia :(
    A mí me gusta mucho, pero sí, el stream of consciousness es un auténtico caos. Te animo a que pruebes con Joyce (sé que no lo harás).

    Always luvin' u,

    S.

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  12. He empezado este libro un montón de veces y lo he dejado todas, siempre pienso que no es el momento que lo intentaré en otra ocasión, pero no puedo con él, me parece soporífero totalmente.

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  13. Yo he leído un par de veces ese libro y algunos otros de la autora. Al principio, al igual que a la mayoría de ustedes, la prosa de Woolf no me gustaba (creo que porque sus novelas pocas veces te llevan de la mano y hay que ir y venir constantemente) pero con el tiempo, y con la re-lectura de sus libros, poco a poco me ha ido conquistando. Por un lado, me parece fascinante la forma en que te mete en el flujo de pensamientos de cada personaje, deja al descubierto cosas en las que pocas veces reparamos, aun cuando lo hacemos todo el tiempo: los pensamientos triviales conviven con otros de mayor trascendencia, los recuerdos coexisten en el presenten e influyen sobre el futuro (básicamente estoy pensando en Clarissa Dalloway y la valoración que hace de su pasado y presente pero también en los personajes de Las Olas). Y por otra parte, lo padre de releer a Woolf es que siempre hay algún detalle en el que no te habías fijado y eso redimensiona la historia. En fin... habrá que darle otra oportunidad

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  14. Libro malo. Profundamente desmotivante. Es un perfecto ejemplo de como no se debe escribir. Frases larguísimas con paréntesis interminbles. El objetivo de todo escritor es transmitir de una manera clara y fluida todas aquellas buenas ideas que se nos amontonan a todos en la mente y que tan dificil es plasmar en papel. Y creo que woolf no lo ha conseguido. Reconozco que es un estilo peculiar. Pero un estilo que me aborrece y no me gusta. Respeto que haya gente a la que le guste, pero considero que la vida es dmasiado corta como para malgastarla leyendome otro libro de woolf

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  15. Acabo de leer esta obra, un verdadero ladrillazo! Me obligué a terminarlo con el único objeto de hacer mi próxima reseña, pero fue una total pérdida de tiempo, dudo que vuelva a leer a Virgina Woolf. Este libro sólo me ha servido para evitarle la cojera a mi mesa de noche...

    http://hojasenelatico.blogspot.com.co/

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  16. WOW! Completamente de acuerdo contigo. Yo había leído demasiadas ovaciones a Virginia Wolf y cuando finalmente me decidí a leerla me llevé este chasco, yo ni siquiera acabé de leerlo, no creí que valiera mi tiempo :p y como dices, demasiados personajes para nada :/

    Fue una gracia haber encontrado tu blog, ya leí unas cuantas reseñas de libros que ya leí y concordamos, jaja, o sea que para libros nuevos confiaré en tus recomendaciones.

    Saludos desde México!!!(:

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  17. Es muy triste encontrar que la mayoría de personas aborrezcan a Woolf de un modo tan arbitrario. La Sra. Dalloway no es una historia de amor fantástico ni de descubrimientos inverosímiles: es la historia del paso del tiempo. La protagonista, a través de su día, evoca distintos momentos de su vida en los que compartió con otros y nota cómo las personas han cambiado su forma de ser, cómo se han cometido errores o decisiones inmaduras que desembocaron en decepciones y vacíos. Woolf explora el alma de sus personajes, su patetismo hacia sí mismos, su sexualidad, sus miedos...
    Este libro es un trabajo precioso, sólo que cuesta un poco de trabajo leerlo. Si logran darle el tiempo necesario a esta novela, les juro que van a disfrutarla tanto que querrán más de Woolf. A quienes se lo he recomendado suelen decirme que es complicado, por eso, si alguien me lee, quiero darle unas pequeñas pistas que le ayudaran en la lectura:
    Hay tres personajes principales: Clarisa Dalloway (mujer de la alta sociedad, se casó por desear la típica estabilidad económica), Peter Walsh (un hombre peculiar y sentimental quien en su momento se declaró a Clarisa y fue rechazado, crítico de la superficialidad y lo mundano, por su forma de pensar no suele tener éxito en el mundo en el que vive) y Septimus (Un personaje ajeno al círculo social de los otros dos, es un veterano de la 1ra Guerra M. que sufre de alucinaciones). En realidad la lectura no es difícil cuando uno se acopla a su propio ritmo, el único obstáculo es la mente de Septimus ¿Y cómo no? Está loco, perdió la cordura por los traumas que sufrió en la primera guerra mundial, y lo que encontramos en la mente de Septimus son sólo delirios mientras que su joven esposa sufre por la condición del joven veterano. Si alguien desea sumergirse en el alma humana y/o conocer cómo era la sociedad inglesa a principios del siglo pasado, este es su libro.

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