El laberinto de oro, de Francisco J. de Lys






Título: El laberinto de oro
Autor: Francisco J. de Lys
Editorial y año: Ediciones B, 2011

En la noche de Todos los Santos, durante el transcurso de una cena de gala en el Gran Teatro del Liceo, el arquitecto Gabriel Grieg es conminado a saldar una deuda que había contraído con un decrépito anciano. Con profundo estupor constata que el contrato que firmó enmascaraba entre sus cláusulas un delirante pacto con el diablo. Para intentar saldar su deuda, Grieg se aliará con una cautivadora y misteriosa mujer llamada Lorena, que está empeñada en encontrar una portentosa joya cuyo valor radica en el material de que está fabricada, al parecer auténtico oro alquímico. Sin embargo, hay algo más: la joya tiene relación con una serie de asesinatos en serie perpetrados por un monje bibliómano en la Barcelona del siglo XIX.


El físico vende. O, lo que es lo mismo en literatura, una portada atractiva despierta el interés por la novela que la viste. Después, por supuesto, el argumento debe captar nuestra atención, pero si el diseño de la cubierta nos parece espectacular es muy probable que acabemos dando una oportunidad al libro en cuestión. Eso fue lo que me pasó con El laberinto de oro, de Francisco J. de Lys. Más allá de la preciosa imagen con que se nos presenta la historia, y el interesante resumen del argumento, se trata de una novela con muchos puntos débiles que me han llevado a albergar una opinión no demasiado positiva de la lectura. A continuación os explicaré con detalle por qué.

Gabriel Grieg es un reputado arquitecto que hace algunos años hizo un pacto con un extraño anciano. Cuando el 1 de noviembre, durante una velada en el Liceo, se encuentra con aquel misterioso personaje, Gabriel será consciente de la magnitud del trato. A raíz de la reunión, el joven contará con la ayuda de Lorena para desentrañar un enigma que recorre las calles de Barcelona y que está relacionado con la alquimia, con un monje del siglo XIX y una fastuosa joya por la que durante muchos años se ha engañado e incluso matado. Gabriel y Lorena se verán inmersos en una carrera contrareloj para encontrarla e intentar saldar un pacto diabólico cuyas consecuencias son difíciles de imaginar.

Empezaré por el punto fuerte de la novela: la ambientación. La ciudad de Barcelona se alza como un escenario maravilloso e inigualable. Además, los enclaves que protagonizan El laberinto de oro se alejan de los lugares típicos y tópicos del paisaje barcelonés. Quien conozca la capital catalana quedará encantado con las descripciones de calles y tiendas no tan conocidas pero no por ello menos interesantes. El estilo de Francisco J. de Lys, por otro lado, es bastante ágil, aunque ya desde las primeras páginas confunde y descoloca. El lector recibe tanta información de nombres, fechas, datos, mitos y leyendas que debe concentrarse en extremo para asimilarla y continuar con la lectura. Los aspectos más negativos de la novela son, en mi opinión, la trama -rocambolesca- y los personajes -inverosímiles-.

En primer lugar, la trama es tan ambiciosa y surrealista que sin duda presentaba numerosas dificultades para hilvanarla. Las páginas de la novela están plagadas de casualidades que no hacen sino restar credibilidad a la aventura que viven los protagonistas. A pesar de que la acción es trepidante y en ocasiones adictiva, también es caótica y acaba abrumando a quien la lee. Los personajes, en segundo lugar, me han parecido un desacierto. Tanto Gabriel como Lorena resultan ser unos genios capaces de dar solución a misterios seculares en cuestión de segundos, sin apenas pistas que los ayuden y con poco esfuerzo. Por último, me indigna que una novela no esclarezca las preguntas que ella misma va proponiendo en sus capítulos. Terminado el libro, aún hay cuestiones que no he entendido y elementos que no han quedado resueltos, lo cual todavía me anima más a presentar una reseña poco favorable y un tanto crítica.

Los lectores a menudo nos movemos por arrebatos. Tan solo necesitamos un empujoncito para lanzarnos a leer aquellas novelas que nos guiñan un ojo desde las librerías. En el caso de El laberinto de oro, de Francisco J. de Lys, os aconsejo que enfriéis la emoción que a priori os pueda despertar. No seré yo quien os diga, ni ahora ni nunca, qué debéis o no debéis leer -¡faltaría más!-, ya que estoy seguro de que habrá gente que disfrutará, y mucho, con el libro que hoy os aporto, aunque sí afirmo que esta novela no ha cumplido mis expectativas y no puedo recomendárosla.

15 comentarios:

  1. Creo que hay verdaderos genios en eso del diseño de portadas y sinopsis, pasa como algunas películas que tienen un tráiler espectacular y muy interesante y luego la película no vale nada. A todos nos ha pasado lo que a ti con este tema. En fin, es lo que tiene leer tanto, unas veces se acierta y otras no.
    Yo esta la descarto.
    Saluditos

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  2. La primera impresión es realmente interesante, pero me desinfla un poco tu opinión sobre lo que te has encontrado.

    Besos

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  3. Además, todo lo que nos cuentas Xavier, suele pasar con este tipo de novela de enigmas, donde los personajes no suelen ser creíbles,y que a veces sólo se salvan si la trama es muy buena.
    Un abrazo

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  4. Eso de caer en la trampa de la portada me suena... uf, que me lo digan a mí, me ha pasado millones de veces y desgraciadamente, me seguirá sucediendo, seguro.
    Eso de que la trama sea surrealista no suena bien, sobre todo en una novela de fantasía. Una pena que se quiera abarcar lo que no se puede.
    No me llamaba al principio y ahora, muchísimo menos.

    Besos.

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  5. Vaya chasco te has llevado! Jo, es una pena hacerte con un libro con toda la ilusión del mundo y que luego te decepcione: espero que tu próxima lectura sea mejor! Por lo menos tu experiencia nos sirve para huir del citado título, que al parecer, no termina de cuajar. 1beso!

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  6. Soy de los que dicen que hay que mirar los libros del derecho y del revés, de arriba abajo. Una portada es atractiva y luego te llevas un gran fiasco con el contenido. Otras veces pasa todo lo contrario, pues como suelo decir en algunas de mis reseñas un buen libro es como un buen plato de comida que te presentan en un restaurante. Si se come con la vista debería de ser apetecible al paladar. Pero, no siempre acertamos. Un abrazo.

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  7. Y qué mal nos sentimos cuando un libro nos decepciona. Espero que el siguiente puedas disfrutarlo mucho más.
    Besotes!!

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  8. Yo me he llevado ya varias decepciones con novelas de este tipo, con enigmas y misterios un poco rebuscados (recuerdo ahora mismo uno que no me gustó nada, "El enigma Vivaldi", y la verdad es que me lo pienso mucho a la hora de elegir uno. Creo que éste lo descarto. Un beso

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  9. Pues con lo que cuentas lo dejo pasar. Siento que te haya decepcionado, que rabia da!
    Besos

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  10. Como dices, habrá gustos para todo, pero yo me fío de tus dos gotitas de lluvia y no la apuntaré entre mis pendientes.
    Besos
    Lupa

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  11. Yo también me fío. Iba leyendo y parece de los que dan mucho o absolutamente nada, y transmites que sucede lo segundo...
    Besos

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  12. Por lo que cuentas del libro me ha recordado a un libro que leí una vez titulado El enigma Vivaldi de Peter Harris (bueno es un alias) y me decepciono enormemente de las increíbles casualidades que iban uniendo a los personajes que permitían ir a desembocar en un final al que ya le había perdido el interés.

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  13. Si no llega a ser por tu opinión, y fuera ahora mismo a la librería, posiblemente sería uno de los que más me llamaran la atención :/ Siempre lo he dicho, a mí las portadas me pierden y parece que nunca aprendo...
    De todas formas, y como digo hasta la saciedad, no quita para que en el futuro lo lea y en ese momento me guste... pero de todas formas hoy por hoy, y después de lo que has contado, dudo que lo lea :/
    Besos ;)

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  14. No había visto otras reseñas de este libro,pero me llamaba la atención. Veo que no te gustó mucho, y quizá a mi tampoco me llegue a gustar, por lo que cuentas. Desapuntado queda, jejeje.

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  15. Comprendo lo que hablas lo acabo de leer y bueno si resuelto ser de un buen contenido pero la falta de respuestas y una historia con vueltas que el lector no comprende en toda su totalidad, lo recomendaría para aquellos que estén dispuestos a leer no solo 1 si no 3 o más veces su páginas par captar la trama totalmente

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