Lazarillo de Tormes, de autor anónimo







Título: Lazarillo de Tormes
Autor: Anónimo
Editorial y año: Cátedra, 2006 (1554)


Cuando se publicó por primera vez, el «Lazarillo» no se presentaba como una obra de imaginación, sino como si fuera el relato auténtico de un real Lázaro de Tormes (por eso no podía llevar otra firma que el nombre del protagonista). Con tal mistificación creaba un tipo de ficción hasta entonces desconocido y se constituía en principio absoluto de la novela moderna. Además de estudiar ese aspecto fundamental histórica y literariamente, la «nueva edición» de Francisco Rico reexamina los grandes problemas del «Lazarillo» a la luz de nuevos materiales e investigaciones; ofrece el texto más fiel a la voluntad del autor; y, a través de una anotación exhaustiva, sitúa la novela en el contexto de la vida y la literatura de la época, resolviendo una por una todas las dudas que la lectura puede suscitar.


La literatura medieval española nos ha legado obras cuya fama e influencia resulta imposible rechazar. De vez en cuando, es interesante que los lectores de hoy echemos la vista atrás para saborear un libro publicado hace unos cuantos siglos, a din de comprender la visión de la vida que se tenía en la época y el recorrido por el que ha transcurrido la historia de la literatura de nuestro país. Uno de los clásicos que más admiración despierta, y también una mayor ternura, es el Lazarillo de Tormes, un relato de autor desconocido que vio la luz a mitad del siglo XVI. ¿Cómo puede uno pasar por alto la importancia de este libro cuando el nombre de su protagonista forma parte de nuestra lengua como una palabra más?

Lázaro de Tormes es un joven español que debe valerse por sí mismo por los áridos paisajes de la Castilla del Medievo. A lo largo de su relato conoceremos con qué personajes se relaciona y para quién ha servido como mozo o ayudante. Un ciego, un clérigo o un escudero serán algunos de los personajes cuyas vidas se cruzarán con las de Lázaro, quien tan solo anhela encontrar un lugar tranquilo donde establecerse definitivamente, sin molestar al prójimo. Llegar a dicha meta será complicado, tanto más cuanto que los amos de Lázaro no le ofrecerán la vida desasosegada que él desea.

Leer el Lazarillo de Tormes no es tarea fácil: requiere de una gran concentración para asimilar el texto y descifrar aquellas palabras o expresiones que nos son ajenas. No en vano se trata de una obra de casi quinientos años de edad, y el lenguaje ha experimentado una evolución que dificulta la lectura de este tipo de clásicos. Las ediciones de Cátedra, por suerte, suelen ofrecernos, tanto en las introducciones como en las notas a pie de página, la ayuda que en ocasiones tan desesperadamente necesitamos. Esas notas, sin embargo, son un arma de doble filo, ya que a veces su autor, Francisco Rico en este caso, se ve tentado a explicar incluso aquello que queda claro, de manera que es probable que el lector se sienta torpedeado por una considerable cantidad de información. Debemos seleccionar con rigor, pues, las explicaciones que agradecemos y descartar aquellas que aún complican más la interpretación de la novela.

Más allá de los problemas lingüísticos a los que nos enfrentamos, esta obra de autor anónimo nos regala una punzante crítica a la sociedad contemporánea a Lázaro. La hipocresía que reinaba en España y el abominable poder del clero están ampliamente denunciados en la novela. No deja de sorprenderme hasta qué punto podemos extrapolar esa crítica y servirnos de ella para describir el presente que nos ha tocado vivir. El estilo llano e irónico del protagonista, por otra parte, nos acerca aún más a él y nos lo presenta como un joven cercano y entrañable. Si a la lectura de la obra en sí le añadimos una introducción que nos arroje luz sobre el contexto histórico y social en el que se publicó, la sensación de haber degustado un retazo de nuestro pasado literario será aún más plena.

Leer el Lazarillo de Tormes implica realizar cierto esfuerzo para acercarse a un texto que a priori puede ser complicado. Una vez identificados el tono y el estilo de la narración, asistimos a un apasionante análisis, repleto de comentarios sarcásticos, que no deja títere con cabeza. El propio Lázaro, a pesar de que no pretenda dar ejemplo ni sentar cátedra, se alza como una voz de denuncia que rechaza la envidia y la avaricia que ha encontrado a lo largo de las experiencias que ha vivido. Analizada la crítica del protagonista, por lo visto el lenguaje ha cambiado en mayor medida que la sociedad, cuyos valores parecen haberse estancado en casi cinco siglos. Curioso y paradójico, ¿no os parece?

15 comentarios:

  1. Coincido contigo en que es bueno y todos deberiamos volver atrás para retomar algunos clásicos españoles. Lo leí en el instituto y la verdad que ni fu ni fa, será por eso de que te obligan. Los libros es mejor elegirlos uno mismo

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  2. Me encanta este libro: es una de esas lecturas "de instituto" pero que en su momento me gustó y que, cuando la he releído, me ha aportado nuevos matices... Es imposible no congeniar con Lázaro y la historia con el ciego es simplemente desternillante! A veces se echan de menos libros de este tipo; críticos y mordaces, pero cargados de humor. 1beso!

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  3. Hace años que lo leí, pero tenía que releerlo para recordarlo mejor...

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  4. A mi, pese a que no es fácil de leer y que fue una lectura de instituto me gustó mucho el Lazarillo y me parece que libros como este siempre traen dilemas tan humanos que se repiten por siglos, tristemente y aunque pensemos que hemos "evolucionado" en cosas bastante básicas no dejamos de ser los mismos, con las mismas fallas. Besillos un clásico increíble y una reseña estupenda.

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  5. Recuerdo que para mi también fue una lectura de secundaria y, como pasa muchas veces con las lecturas obligatorias, a priori no me gustó pero luego sí le cogí el ritmo y lo acabé disfrutando. Tengo un buen recuerdo de él, la verdad

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  6. Coincido plenamente contigo. A pesar de la dificultad que supone el lenguaje, merece mucho la pena.

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  7. Tienes razón. En mi caso no lo leí cuando me obligaron, es decir, en el colegio pero lo recuperé años después y lo disfruté mucho. Es cierto que no hemos evolucionado tanto como nos gusta pensar y mucho menos ahora tal y como se está poniendo el panorama.
    Un saludo

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  8. Cuando tuve que leer en el instituto el Lazarillo, y me vi leyéndolo y riéndome de las hazañas de este pequeño pícaro mientras los demás odiaban a la profe de turno por obligarles a semejante esfuerzo, supe que algo "no iba bien" y así he terminado, siendo profesora de literatura y explicando este clásico atemporal, y que en este momento de crisis y "ladrones" que se quieren aprovechar, está de máxima actualidad. Sigo disfrutando cada vez que lo releo, de este Lázaro, obligado por las vida a sacarse las castañas del fuego.
    Un beso, y gracias por leer clásicos!!!

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  9. Totalmente de acuerdo. POdemos encontrar dificultades por el lenguaje, pero es de esos libros que hay que leer. Dos veces lo he leído y las dos veces lo he disfrutado muchísimo. Una de nuestras grandes obras.
    Besotes!!!

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  10. Sólo lo he leído una vez, en el instituto hace unos cuantos años... y tengo que decir que fue de los pocos libros obligatorios que me gustaron :D Hay cosas de las que ya no me acuerdo, así que en algún momento, por iniciativa propia, estoy segura de que lo leeré ;D
    Un abrazo

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  11. Buenos recuerdos me trae El Lazarillo de Tormes. Últimamente en mis conversaciones sobre la situación que padecemos actualmente suelo poner como ejemplo esta joya de nuestra Literatura y ya lo escuché mencionar a alguna gente más. Seguro que debe de ser una de las novelas más nombradas hoy día pues refleja, pese a los cinco siglos de su existencia, claramente cómo es este país. El autor anónimo conocía perfectamente nuestra idiosincrasia. Excelente reseña, para variar. Un abrazo.

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  12. Me lo tuve que leer para el colegio, algo que creo que no es muy buena idea porque son lecturas importantes que desde mi punto de vista requieren de una base lectora que con 11 años (que es la edad con la que tuve que leerlo) no se tiene, y eso que siempre he tenido un libro en la mano. Por eso creo que no lo disfruté como debería, estoy segura que si lo hubiera leído en otro momento lo hubiera valorado mucho más.
    Besos

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  13. Hola! qué tal? Acabo de descubrir tu blog, le he estado echando un vistazo y me ha gustado mucho, volveré a visitarlo más a menudo, te mando un abrazote!

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  14. Me encantó este libro, tengo muy buen recuerdo de él y desde luego me parece uno de los clásicos imprescindibles. Besotes.

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  15. Me sumo a la gente que lo tuvo que leer en la época de instituto, aunque en mi caso sí que me gustó y lo disfruté bastante. Recuerdo desear con ansias la llegada de la hora de Lengua y Literatura para retomar la lectura y las grandes explicaciones del profesor, que sinceramente sin su ayuda no creo que hubiera entendido bien la historia debido a su lenguaje y palabras antiguas. Recomendado!

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