La sonrisa etrusca, de José Luis Sampedro






Título: La sonrisa etrusca
Autor: José Luis Sampedro
Editorial y año: Destino, 2002 (1985)

Un viejo campesino calabrés se instala en casa de uno de sus hijos, en la ciudad de Milán, para tratar la enfermedad que está acabando con él. Allí descubre su último amor, su nieto, un niño de trece meses llamado Bruno en el que volcará toda su ternura. En Milán vive también su última pasión: la que siente por una mujer, Hortensia, que cubre con su luz los últimos momentos de una vida que, en su acabamiento, puede también sentir su propia plenitud.


No todas las novelas envejecen bien. Hay unas cuantas, sin embargo, que con los años se vuelven más y más grandes, de manera que cautivan a lectores a lo largo de varias décadas a un ritmo tranquilo pero sin interrupciones. Medio lustro falta para celebrar el trigésimo aniversario de la primera publicación de La sonrisa etrusca, de José Luis Sampedro, una novela que, cual botella de vino, se ha crecido con el paso del tiempo. Es de los pocos libros del cual casi todo el mundo guarda un buen recuerdo con cariño; y no es para menos, porque es una novela adorable.

Cuando una enfermedad lleva a nuestro anciano protagonista a instalarse con su familia, poco se iba a imaginar él que allí encontraría un buen motivo para luchar y seguir adelante: Bruno, su nieto. El afecto que gradualmente se va apoderando del corazón del viejo hará que los días sean menos grises; la vida, menos prescindible; y la familia, un nexo más fuerte. Gracias a Bruno, el abuelo de este afrontará el final de su camino de otra manera, una manera que hasta lo conducirá a conocer de nuevo el amor. Nadie se esperaba que el anciano se encariñara de ese modo con su nieto, y el pequeño sacará lo mejor de una persona que ya se había resignado a permanecer impasible ante su propio fin.

Ni que decir tiene que ternura es el sentimiento que despierta la lectura de La sonrisa etrusca. Una ternura sencilla pero absoluta, natural pero sorprendente, que no hace sino despertar nuestro lado más sensible. La relación que une a nieto y abuelo es maravillosa. José Luis Sampedro ha escrito la historia de una superación, de una vertiginosa evolución que tiene lugar en el último trayecto en la vida del protagonista. Presenciar el cambio que modifica el carácter del viejo gracias a la feliz e inocente influencia del pequeñín es una experiencia única y entrañable. Un acto de amor tan profundo como insondable que nos recuerda la fuerza que desprenden los sentimientos llevados al extremo.

La novela, por otro lado, también encandila con los contrastes que la forman. Hombre y mujer, viejo y niño, ciudad y campo..., todas esas contraposiciones ayudan, más si cabe, a comprender la esencia de la historia, a viajar al entorno que protagoniza el libro y a empatizar con el anciano. Debo citar, además, la magistral prosa del autor. Sampedro es un narrador excepcional y sabe llegar a los lectores a través de un lenguaje simple pero a la vez preciso y unos diálogos espontáneos y frescos. El autor demuestra su gran habilidad de plasmar emociones reales y vívidas y de perfilar a unos personajes inolvidables con los que cualquiera de nosotros querría entablar una buena amistad.

Cuando valoraba leer La sonrisa etrusca, emprendí una búsqueda para ver qué pensaba la gente de esta novela. Cuál fue mi asombro al constatar que había unanimidad entre todas aquellas personas que ya la habían degustado. A pesar de albergar las expectativas de encontrar una historia maravillosa, José Luis Sampedro me ha emocionado con su sensibilidad y con la relación entre abuelo y nieto. Así pues, me sumo al grupo de quienes opinan que este libro es totalmente imprescindible y que cualquier lector que disfrute con las buenas obras debe, tarde o temprano, adentrarse en esta. Estadísticamente hablando, es muy poco probable que os defraude.

21 comentarios:

  1. Me gusta que aparezcan de vez en cuando reseñas de libros que ya tienen un tiempo. Coincido en lo que dices, lo leí hace años, es pura ternura y emoción aunque no he vuelto a leerlo.
    Besos

    ResponderEliminar
  2. Que reseña tan bonita. Se nota que te ha gustado el libro. Yo creo que no he leído nada de Sampedro pero a esta a lo mejor le hago un hueco. Me parece una historia entrañable.

    ResponderEliminar
  3. Leí esta novela hace bastantes años y, como la inmensa mayoría a la que citas, me despertó una gran ternura. Creo que Sampedro creó unos personajes (abuelo y nieto en particular), imposibles de olvidar, como no podía ser de otra manera tratándose de un escritor de su categoría.

    Un beso.

    ResponderEliminar
  4. Uno de los que tengo pendientes de este hombre, desde hace un montón ademas...
    Se nota que has disfrutado la lectura, así da gusto =)

    Después de leer tu comentario en mi blog estaba convencida de que te seguía!! Qué desastre! xDDD

    Besotes

    ResponderEliminar
  5. Creo recordar no haber leído nada de José Luis Sampedro. Esta novela que hoy nos traes puede ser un buen comienzo para rendirle cuentas a este escritor. La reseña, como siempre magnífica, me anima a ello. Un abrazo, Paco.

    ResponderEliminar
  6. Un libro que no puede dejarse pasar, según comentáis tod@s l@s que lo leéis. Yo me comprometo a leerlo en el 2013 sin falta.
    Besos,

    ResponderEliminar
  7. Lo leí hace muchísimos años, tantos que sé que aquel no era el mejor momento para que yo leyera este libro. Guardo un buen recuerdo, sé que era muy tierno, pero fui a él esperando que me gustara mucho y no conseguí conectar con su protagonista. Supongo que nos separaban muchos años y muchas vivencias. Tengo como asignatura pendiente releerlo porque estoy convencida de que el paso de los años, por mí, me traerá una experiencia completamente distinta.
    Besos

    ResponderEliminar
  8. Menudo libro más bonito traes hoy, Xavier.
    A mi me pasó un poco como a tí, llegaba sabiendo que todos habían visto una joya y casi con miedo a decepcionarme. Y encontré justo eso, una joya
    Besos

    ResponderEliminar
  9. He leído esta novela y, aunque no está entre mis favoritas, si que es una historia muy tierna y entrañable. Creo que hubiera disfrutado más de ella si la hubiera leído unos años más tarde. Aún así, coincido en que es totalmente recomendable.

    ResponderEliminar
  10. De vez en cuando pienso que debería leer novelas que no sean tan actuales, porque en esta vida de "usar y tirar" a veces, nos olvidamos de esas grandes novelas que, como bien dices, perduran como un buen vino. No he tenido la oportunidad de leerla, pero me la apunto. Gracias por esta reseña tan bonita. Besitos!

    ResponderEliminar
  11. Yo también lo leí hace muchos años y conservo muy buen recuerdo de esa historia tan tierna. Tienes razón, hay libros que envejecen bien. Un beso

    ResponderEliminar
  12. Sí, ya me la habían recomendado antes, y creo que debería leerla. Estoy de acuerdo contigo en que no todas las novelas envejecen bien, y que hay unas cuantas que sí lo hacen, justo al contrario. Luego, aparte, están los clásicos, que son atemporales.

    Besos.

    ResponderEliminar
  13. Muy buena reseña, me apunto el libro pero creo que ya para el año que viene. Besos.

    ResponderEliminar
  14. Las buenas novelas envejecen bien. Aún no me he estrenado con Sampedro, pero me tengo que plantear hacerlo pronto, que una joya como ésta hay que leerla. Gran reseña.
    Besotes!!!

    ResponderEliminar
  15. Yo también lo leí hace ya mucho tiempo, pero deja una huella imborrable. Un libro de unión de contrastes como muy bien has denotado en la reseña y de un amor puro y precioso. Imprescindible.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  16. Muy buena reseña!!!! la tengo por casa, sé que la leeré antes o después, posiblemente ahora, con tu reseña, será antes que después, jeje.
    un abrazo!

    ResponderEliminar
  17. Realmente es una novela preciosa, conmovedora. Está muy bien de vez en cuando escaparnos de la vorágine de las novedades editoriales y rescatar títulos de esos que como tú bien dices, se hacen más grandes con el paso del tiempo...
    Un beso

    ResponderEliminar
  18. Cualquiera no se rinde ante tus ultimas palabras. Lo voy a apuntar porque estoy seguro que no lo voy a leer ahora pero si no es así lo olvido. Quién sabe lo mismo me trae recuerdos escondidos de la relación entre mi abuelo y yo jejeje

    ResponderEliminar
  19. Todos habláis maravillas de esta novela así que tendré que leerla. Me la apunto, ¡gracias por la reseña!

    Un beso
    Patri

    ResponderEliminar
  20. Hace mucho que la leí, me encanto, es uno de los mejores libros que he leido

    ResponderEliminar
  21. Lo leí hace tiempo y me gustó, me resultó muy entrañable!!

    ResponderEliminar