Contigo escucho las estrellas, de Linda Gillard

  
  



Título: Contigo escucho las estrellas
Autora: Linda Gillard
Traductora: Ana Alcaina
Editorial y año: Plaza & Janés, 2010

Ciega de nacimiento, viuda al cumplir los veinte y ahora, a los cuarenta, sola, Marianne Fraser lleva una vida elegante y en el anonimato en Edimburgo con su hermana Louisa, una novelista de éxito. La naturaleza apasionada de Marianne encuentra consuelo y uno modo de expresarse en la música, una pasión que resulta que comparte con Keir, un hombre al que encuentra en su puerta una noche de invierno. Es un hombre brusco hasta rayar la grosería y, sin embargo, se muestra extrañamente amable. Pero ¿podrá Marianne confiar en sus sentimientos por aquel solitario desconocido que desea llevarse consigo a una mujer ciega a su casa en al isla de Skye para mostrarle las estrellas?


Linda Gillard es una autora inglesa afincada en Escocia que ha cosechado grandes éxitos con sus obras. Su tercera novela, y la primera que se publica en nuestro país, Contigo escucho las estrellas, cuenta la emotiva historia de una mujer ciega e independiente que hace lo posible por salvar los obstáculos que su condición le plantea. Una perspectiva novedosa que hace de esta entrañable novela romántica, llena de sentimientos y de sensibilidad, un elogio del amor puro.

Marianne es una mujer de carácter que ha sabido desarrollar sus sentidos, en especial el oído y el olfato, para suplir su ceguera. Su vida plácida y normal se ve alterada por la aparición de Keir, un hombre al que conoce por casualidad. Keir parece no dar importancia alguna a la discapacidad de Marianne y no duda en invitarla a pasar unos días con él en la maravillosa isla de Skye, una estancia que alterará irremediablemente las vidas de ambos. ¿Quién dijo que fuera fácil pensar en el futuro sin mirar al pasado?

La naturaleza de la protagonista es tan atípica que, en sí misma, ya constituye una de las grandes bazas de la novela. Linda Gillard ha sabido cómo ponerse en la piel de Marianne y tratar el tema con una naturalidad y un respeto loables. Los paisajes de las Tierras Altas de Escocia, por otra parte, forman un marco ambiental idílico que ayuda a envolver la trama de un halo de cuento tierno e irresistible. La historia de amor entre Marianne y Keir difícilmente podría haber encontrado un mejor enclave.

En el libro encontramos, además, un fino e inteligente sentido del humor que ameniza las situaciones que viven los distintos personajes. A pesar de todo ello, el mayor acierto de la autora es, sin duda, el hecho de ofrecer unas descripciones magníficas en las que la imagen se convierte en sabores, olores y música gracias a los cuales Marianne puede comprender todo cuanto la rodea; unas descripciones que llevan la historia a otro nivel y que nos trasladan a un universo brillante, especial y único que nos ayuda a «ver» como la protagonista.

¿Cómo describir un campo nevado sin utilizar aspectos visuales? ¿Cómo traducir el cielo estrellado en sinfonías y melodías? ¿Cómo comunicar y amar a través de los demás sentidos? Las respuestas a estas preguntas se encuentran en Contigo escucho las estrellas, una conmovedora novela destinada a impactar directamente en los corazones de los lectores. A mí la autora me ha emocionado, y estoy convencido de que con vosotros logrará el mismo resultado.

La delicadeza, de David Foenkinos


  



Título: La delicadeza
Autor: David Foenkinos
Traductora: Isabel González-Gallarza
Editorial y año: Seix Barral, 2011

Nathalie es una mujer afortunada. Felizmente casada con François, pasa los días rodeada de risas y libros. Un día la pena llama a su puerta: François muere inesperadamente. Nathalie languidece entonces entre las paredes de su casa y se vuelca en la oficina. Pero justo cuando ha dejado de creer en la magia de la vida, ésta vuelve a sorprenderla y revelarse en su forma más maravillosa.


Cuando se publica una novela que ha ganado diez premios literarios en su país de origen, uno no puede evitar sentir una inmensa curiosidad -morbosa en cierto modo, para qué negarlo- hacia la historia que la protagoniza (debe de ser muy buena, ¿lo será?). Es lo que sucede con La delicadeza, uno de los grandes éxitos de los últimos años en Francia, una novela ligera, aunque dado su laconismo peca de superficial, que invita a reflexionar sobre cuestiones que no dejan indiferente a nadie.

La vida de Nathalie se va al traste cuando muere François, su marido. La joven cree que jamás se recuperará y se lanza en brazos de la desesperación y el abandono infinitos. El destino, no obstante, parece no estar de acuerdo con los derroteros por los cuales se ha encaminado la existencia de Nathalie, y para ello le recuerda la posibilidad de seguir adelante y ver qué sorpresas le aguardan por el camino.

No es ésta la primera vez -ni será la última- que la publicación de un libro está precedida de una fama que nos «obliga» a esperar maravillas de él. Y, de nuevo, las expectativas son las únicas responsables de la opinión que nos acaba mereciendo la novela, y La delicadeza no cumplió todo lo que me prometió. David Foenkinos, quizá en un intento desmedido por ser conciso, profundiza tan poco en los sentimientos de los protagonistas que acaba dejándose llevar por una insustancialidad que rompe la magia y el arte de un argumento bastante original y bien hilado y de un humor inteligente y justo.

Basta, sin embargo, la ternura que acompaña la vida de Nathalie para leer la novela con una sonrisa cándida y cálida. El enfoque que propone el autor es una vuelta de tuerca a las típicas historias de amor, y aunque al terminar el libro dé la impresión de que no se le ha sacado todo el jugo, porque los personajes están rodeados de una frialdad que no ayuda demasiado al propósito de contar una relación de amor dulce y sencilla, se trata de una lectura agradable y ágil, sin más pretensiones.

Siento siempre una aguda frustración con novelas como La delicadeza y una especie de rabia interior para con el autor, puesto que deja escapar lo que es, para mí, una historia muy digna de la cual podría haberse sacado un mejor partido. A pesar de que en muchos casos la brevedad es preferible, si Foenkinos hubiera desarrollado más la trama su primera novela habría sido fascinante y yo me habría erigido como un aguerrido defensor, ya que cuenta con aspectos excelentes. Una verdadera lástima.

Palmeras en la nieve, de Luz Gabás






Título: Palmeras en la nieve
Autora: Luz Gabás
Editorial y año: Temas de Hoy, 2012

Es 1953 y Kilian abandona la nieve de la montaña oscense para iniciar junto a su hermano, Jacobo, el viaje de ida hacia una tierra desconocida, lejana y exótica, la isla de Fernando Poo. En las entrañas de este territorio exuberante y seductor, le espera su padre, un veterano de la finca Sampaka, el lugar donde se cultiva y tuesta uno de los mejores cacaos del mundo. En el año 2003, Clarence, hija y sobrina de ese par de hermanos, llevada por la curiosidad del que desea conocer sus orígenes, se zambulle en el ruinoso pasado que habitaron Kilian y Jacobo y descubre los hilos polvorientos de ese secreto que finalmente será desentrañado.


El exótico mundo colonial de la isla de Fernando Poo protagoniza Palmeras en la nieve, la ópera prima de Luz Gabás. Llena de contrastes y con una historia de amor maravillosa y eterna, la novela es la magnífica narración de las vidas de dos jóvenes de las montañas oscenses en las plantaciones de cacao de la isla tropical. Unas vidas espectaculares que realmente merecieron ser vividas.

Kilian y Jacobo no dudan en acompañar a su padre para trabajar en la finca Sampaka, donde se extraen los granos de cacao más cotizados. La isla no tardará en ocupar los corazones de ambos hermanos hasta desembocar en unas consecuencias inospechadas. Cincuenta años más tarde, Clarence, la hija de Jacobo, decide investigar qué hay de cierto en un secreto que está llamado a remover los cimientos de toda su familia, y decide viajar a la actual Malabo a descubrir por qué razones fueron allí los hermanos y, sobre todo, por qué regresaron unas décadas atrás.

Gracias a la narración en dos épocas, un recurso inteligente y bien traído en historias a dos o más voces, como es el caso, Palmeras en la nieve ofrece una espléndida reconstrucción del mundo colonial de los años 60, un período que supuso un antes y un después para las provincias españolas en África. El conflicto entre blancos y negros, y cuanto conllevaba, está contado sin tapujos y con un claro tono reivindicativo con el que es imposible no coincidir. Las descripciones de la isla, casi cinematográficas por los detalles, son una auténtica delicia, y están salpicadas por las entrañables costumbres de los nativos.

Sin embargo, a pesar de la exquisita narración, de la estupenda ambientación, de los fantásticos personajes que protagonizan la novela y de sus increíbles aventuras, la arrebatadora historia de amor que centra parte del argumento barre con todo lo anterior y se alza como el ingrediente con más fuerza de la obra. Una relación conmovedora, sensible, inmortal, con la cual resulta fácil emocionarse y dejarse llevar por la pasión, el cariño, los sentimientos; un amor de los de verdad, puro y honesto como pocos.

Palmeras en la nieve es una excelente epopeya que repasa la historia de un enclave a veces injustamente olvidado por la Historia. Una novela que me ha cautivado desde el principio. Recordad el nombre de Luz Gabás, una autora con una interesante proyección literaria, porque lo oiréis muy a menudo, estoy seguro. Y, si no, ya me lo diréis dentro de unos años... Me acabaréis dando la razón.

La bodega, de Noah Gordon


  



Título: La bodega
Autor: Noah Gordon
Traductor: Enrique de Hériz
Editorial y año Roca, 2007

Languedoc, Francia, finales del siglo XIX. Josep Álvarez descubre de la mano de un viticultor francés el arte de la elaboración del vino. Desde ese momento, su vida estará determinada por esta pasión. A pesar de su juventud, Josep ha conocido el amor, las intrigas políticas y el trabajo duro, experiencia que, junto a su temprana vocación, caracterizará su destino. Tras participar contra su voluntad en un complot que convulsionará la ya turbulenta escena política del momento, huye a Francia, donde trabajará para un viticultor. Pese a su temor de caer en manos de la justicia, decide un día volver a su hogar. Luchando contra los elementos, Josep emprende una aventura tan ardua como fascinante: la elaboración de un buen vino.


Noah Gordon es uno de los autores más reconocidos gracias a libros como El médico. En sus novelas suele reunir a personajes entrañables con un marco histórico apasionante, y es lo que sucede en La bodega, su última novela publicada. Ambientada en la España de la segunda mitad del siglo XIX, con las guerras carlistas de fondo y personajes tan influyentes como el general Prim y Amadeo I de Saboya, la acción demuestra por qué su autor se ha ganado el favor del público en tantas ocasiones.

Josep es un joven campesino catalán a quien el destino le tiene deparadas algunas sorpresas. Entre éstas se encuentra una larga estancia en Francia, durante la cual aprenderá las mejores técnicas vinateras a fin de obtener un vino de gran calidad. De vuelta a su pueblo natal, el joven dará lo mejor de sí mismo para utilizar sus amplios conocimientos acerca del negocio y así elaborar un vino distinto que le asegure éxito y prosperidad en la zona. La convulsa situación política de la época le promete algunos quebraderos de cabeza, pero Josep contará con la inestimable ayuda de algunos paisanos que se negarán a abandonar todo por cuanto han luchado durante muchos años.

Hay períodos históricos que, por más que resulten maravillosos, se han utilizado tan asiduamente en literatura que poco puede sorprendernos ya de ellos. En La bodega Gordon tiene a bien situar el argumento en un momento menos conocido y explotado, de manera que la brillante ambientación histórica que ha logrado, tras la cual se intuye una enorme documentación, es un valor añadido a la novela. Acompañar a Josep en su odisea personal significa recorrer los principales hechos que protagonizaron el panorama sociopolítico de la Cataluña y la España a la sazón.

El mundo del cultivo de las viñas podría parecer, a simple vista, un tanto tedioso, pero el autor consigue relatar numerosas tradiciones y técnicas vinateras sin por ello ofrecer una narración densa y sesuda. El ritmo de acción es trepidante y la vida de Josep está plagada de costumbres catalanas magníficamente descritas. Si a todo lo comentado se le añade el gran trabajo que se intuye detrás del personaje protagonista, que resulta muy cercano, y las bonitas descripciones del pueblo y de los alrededores, la lectura difícilmente podría ser más agradable y adictiva.

Noah Gordon vuelve a hacer gala de un magnífico savoir faire y nos regala una novela que integra, a partes iguales, amor y odio, amistad y traición, progreso y tradición. Un variado mosaico que convierte La bodega en una novela emocionante que uno debe desgustar a placer.

El bolígrafo de gel verde, de Eloy Moreno






Título: El bolígrafo de gel verde
Autor: Eloy Moreno
Editorial: Espasa
Año de publicación: 2011
Sinopsis:

Superficies de vida: casa: 89 m2, ascensor: 3 m2, garaje: 8 m2, empresa: la sala, unos 80 m2, restaurante: 50 m2, cafetería: 30 m2, casa de sus padres: 90 m2, casa de mis padres: 95 m2. Total: 445 m2. ¿Puede alguien vivir en 445 m2 durante el resto de su vida? Seguramente sí, seguramente usted conozca a mucha gente así. Personas que se desplazan por una celda sin estar presas; que se levantan cada día sabiendo que todo va a ser igual que ayer, igual que mañana; personas que a pesar de estar vivas se sienten muertas. Esta es la historia de un hombre que fue capaz de hacer realidad lo que cada noche imaginaba bajo las sábanas: empezarlo todo de nuevo. Lo hizo, pero pagó un precio demasiado alto. Pero si de verdad usted quiere saber cuál es el argumento de esta novela, mire su muñeca izquierda; ahí está todo.


Pocas veces hay, detrás de una novela, una historia tan entrañable como la que precede la publicación de El bolígrafo de gel verde, la ópera prima de Eloy Moreno. Fue el propio autor quien recorrió librerías de numerosas ciudades para tratar directamente con los lectores y publicitar su obra, por aquel entonces autoeditada. Cuando más tarde Espasa compró los derechos, Eloy vio cumplido su sueño, un sueño que, por cómo se hizo realidad, ha calado muy hondo entre los que amamos la literatura y el mundo editorial.

El protagonista del libro es un hombre gris con una vida gris, un hombre que desea dar un cambio completo a su triste existencia. Para ello emprenderá un viaje en el cual intentará encontrarse a sí mismo y también procurará dar respuesta a las preguntas que llevan tiempo acechándolo. Alejado de sus seres queridos y de los 445 m2 que ocupan su día a día, en su «Camino de Santiago» particular conocerá a personajes únicos que lo ayudarán en su ansiada búsqueda.

El primer aspecto que me llamó la atención al terminar la lectura de El bolígrafo de gel verde fue la impecable narración del autor. Con una espectacular riqueza léxica, Eloy Moreno nos ofrece una obra muy cuidada que demuestra el mimo con el que fue concebida la historia. A lo largo de la novela hay incluso momentos en los que el autor se atreve a desafiar la gramática, sin llegar a ser incorrecto, con un magnífico resultado. El estilo directo y a la vez elaborado de la prosa supone una maravilla para quienes disfrutamos con las novelas tan bien escritas.

La historia, por otra parte, pretende narrar la monotonía y la apatía que saturan la vida del protagonista. Cuando uno lee la novela se ve embargado por los mismos sentimientos que el protagonista, lo cual no es sino una prueba fehaciente del gran esfuerzo que hay detrás de la construcción de cada una de las situaciones del libro. Algunas de éstas, además, harán que el lector se detenga a reflexionar sobre ciertos aspectos, de manera que aún se sentirá más cercano al personaje principal.

La publicación de El bolígrafo de gel verde es un éxito en sí misma. El argumento despierta emociones encontradas que sin duda colmarán las expectativas de todo aquel que desee hallar una historia diferente. Desde aquí quisiera felicitar a Eloy Moreno por haber perseguido su sueño hasta llegar a verlo cumplido; es, sin duda, un claro ejemplo de cómo no debemos dejar nunca de luchar por aquello que de verdad queremos.

La última concubina, de Lesley Downer

  
  



Título: La última concubina
Autora: Lesley Downer
Traductora: Gemma Rovira
Editorial y año: Seix Barral, 2008

En las montañas del Japón rural de 1861, la piel pálida y las de licadas facciones de Sachi hacen que se sienta diferente. Y lo es. Cuando cumple once años, una princesa imperial se la lleva al palacio de las mujeres del castillo de Edo. Allí, en un ambiente de intrigas y rivalidades, conviven tres mil mujeres y el joven shogun, gobernador de Japón. Sachi será la elegida para convertirse en su concubina. Sus privilegios, sin embargo, pronto son sólo un recuerdo, ya que al estallar la guerra civil la joven debe huir para salvar su vida. En un Japón en pleno cambio, en el que no hay lugar para la pasión y ni siquiera existe la palabra «amor», Sachi se enamora de un joven guerrero. Pero antes de que pueda imaginar un futuro con él, debe resolver el misterio que subyace en sus orígenes y que amenaza con destruirla. 


Lesley Downer es una gran conocedora de la historia y de las costumbres de Japón, no en vano vivió en ese país durante muchos años. En La última concubina plasma uno de los períodos históricos japoneses más importantes: la guerra que enfrentó a los partidarios del emperador y a los que defendían el clan Togukawa, la familia a la que habían pertenecido los shogun -una suerte de gobernadores- durante más de dos siglos. Un conflicto decisivo que supuso el principio del acercamiento entre Japón y Europa.

Sachi es una campesina que vive tranquilamente en una pequeña aldea con su familia. El destino, sin embargo, pronto le muestra las sorpresas que le tiene guardadas. Una de éstas será acompañar a una princesa al castillo imperial; otra, rodearse de las damas más distinguidas de la corte; una más, convertirse en la concubina del shogun; y una última, y quizá la más importante, conocer el significado de la palabra «amor». A partir del momento en el que abandona su pueblo natal, el mundo será muy distinto para Sachi, y la joven se dará cuenta de que nada es lo que parece; ni siquiera ella misma.

La ambientación histórica que encontramos en La última concubina es soberbia. La autora sabe cómo mezclar sucesos verídicos y hechos ficticios con una sencillez y una habilidad asombrosas y encomiables. La guerra Boshin, que enfrentó al ejército imperial y a los fieles al clan Togukawa, protagoniza una parte magnífica de la novela, la cual despierta las ganas por conocer más detalles de lo que sucedió en el Japón de la segunda mitad del siglo XIX. Un país a todas luces único, mágico y admirable.

La vida de Sachi está repleta de aventuras apasionantes y de personajes inolvidables, y el relato de su odisea viene sazonado con una bonita historia de amor que supera todos los obstáculos y los prejuicios que encuentra por el camino. Las descripciones que acompañan los capítulos del libro, además, cuentan con tal precisión cómo eran los lugares y las costumbres de la época que resulta fácil navegar en el tiempo y sentirse un protagonista más.

Si alguna novela podía lograr que en mi interior creciera el interés por la historia de Japón, ésa es, sin duda, La última concubina. Con una narración rica en matices, sabores y olores, Lesley Downer nos invita a recorrer el castillo de Edo, la ruta Nakasendo y los alrededores del monte Akagi, entre otros hermosos parajes. Emprender este singular viaje es un placer, os lo aseguro.

Helena de Troya, de Margaret George

  
  



Título: Helena de Troya
Autora: Margaret George
Traductora: Ana Herrera
Editorial y año: Roca, 2008

Hija de un dios, esposa de reyes, amada y odiada por todos, Helena vivirá desde pequeña y para siempre sometida a la mirada escrutadora de amigo y enemigos, sólo por ser quien es, por ser como es, por poseer el rostro que provocará una de las guerras más famosas y legendarias de la historia de la humanidad: la guerra de Troya. De la mano y la voz de la misma Helena, en esta novela conocemos su verdadera historia; su punto de vista de la leyenda; su niñez, marcada por las funestas profecías cernidas sobre su familia, que la obligan a vivir oculta del resto del mundo; su temprano matrimonio con Menelao, tras la competencia entre cientos de pretendientes; su historia de amor y traición con Paris; el asedio de Troya; su encuentro con personajes inolvidables: Aquiles, Agamenón, Príamo, Odiseo, Héctor...


Margaret George es una escritora con experiencia en novelar la vida de mujeres únicas. Ya lo hizo con María Magdalena y Cleopatra, y más recientemnte con Isabel I. Uno de sus proyectos más ambiciosos tiene como protagonista a Helena de Esparta, quien -supuestamente- fue la culpable de una de las guerras más trascendentales de la Antigüedad. Helena de Troya plasma la historia desde el punto de vista de la joven; un tanto a favor de la autora, pues en novela histórica siempre se agradece la originalidad.

Cuenta la mitología que el amor entre Helena, esposa del rey de Esparta, y Paris, príncipe de Troya, desencadenó la cruenta batalla que enfrentó a griegos y troyanos. Esta vez será Helena, en primera persona, quien nos refiera sus pensamientos y sus sentimientos. Esta joven de gran belleza se ganó la admiración de numerosos hombres y dioses y será la causa principal de una guerra sin igual que trastornó el mapa geográfico y político en torno al mar Egeo, uno de los enclaves de Grecia más memorables.

El halo de leyenda que rodea la historia de Helena ha sido el centro de numerosas obras, tanto literarias como cinematográficas. Pocas son las ocasiones, sin embargo, en que los autores deciden dar voz a la propia protagonista. Ésa es la grandeza de Helena de Troya, porque por primera vez narra los hechos a través de los ojos de Helena. En la novela, además, no sólo se cuenta la relación de amor que supuso el inicio de una guerra épica, sino que asistimos a la sugestiva reconstrucción de la juventud de Helena, de su papel como esposa de Menelao y de todo cuanto hacía en su ciudad, Esparta.

Se conoce que cualquier mito puede tener diferentes versiones. A pesar de beber de fuentes clásicas -entre las que cabe citar al gran Homero-, Margaret George decide aportar su grano de arena al relato y para ello echa mano de algunas licencias literarias para alterar algunas historias. Aunque es cierto que las modificaciones son secundarias y no afectan directamente al transcurso del argumento principal, el cual es bastante fiel al relato homérico.

Helena de Troya es una novela singular que aborda un período histórico desde una perspectiva novedosa y sumamente interesante. La autora consigue ponerse en la piel de Helena y hacernos partícipes de todo cuanto pudo haber pensado y sentido la joven espartana. Una lectura encantadora con la cual llegamos a conocer la posible personalidad de uno de los personajes más emblemáticos de la Antigüedad.

Pioneros, de Willa Cather

  
  



Título: Pioneros
Autora: Willa Cather
Traductora: Gemma Moral
Editorial y año: Alba, 2001 (1913)

Situada en una pequeña localidad de Nebraska a finales del siglo XIX, Pioneros relata una historia de inmigración y supervivencia cuya figura central es Alexandra, una valiente joven que, a la muerte de su padre, se hace cargo de la familia y consigue sacar adelante sus tierras desafiando las convenciones sociales sobre el papel de la mujer.


Willa Cather fue una escritora norteamericana conocida por sus libros y relatos ambientados en el entorno más bien rural de Nebraska, donde ella misma creció, lugar al cual llegó un gran número de inmigrantes europeos. Ganadora del premio Pullitzer en 1923, una de sus novelas más conocidas es Pioneros, una breve historia sobre una mujer valiente e independiente que decide tomar las riendas de su vida y su familia, en una sociedad que no veía con buenos ojos tales desafíos.

Alexandra es hija de un humilde campesino sueco que se instaló en los Estados Unidos. Junto a sus hermanos, se ha dedicado a ayudar en el cultivo de la tierra, pero ha sido ella, gracias a su inteligencia y su olfato innato, la afortunada al instruirse en las cuentas y los negocios, no tanto en el trabajo manual. Cuando muere su padre, Alexandra decide sacar adelante a su familia y para ello no dudará en enfrentarse a sus hermanos, si es preciso, y a demostrar que una mujer es capaz de llevar una empresa.

En Pioneros, Cather consigue un curioso equilibrio: por un lado, la acción se desarrolla de una forma muy rápida, un tanto apresurada quizá, de manera que se centra en los sucesos importantes y plantea largos saltos en el tiempo; por otro, en las descripciones de los lugares priman los detalles y la autora retrata a la perfección el entorno en el que vivió. Los personajes, además, son atípicos y están bien perfilados, de suerte que en pocas páginas da la impresión de que el lector los conoce desde siempre.

Hay, no obstante, en la novela un cambio demasiado brusco que no ha terminado de convencerme. Mientras en los primeros capítulos la trama, aunque cuenta una historia dura, está acompañada de ciertas dosis de optimismo y simpatía, la parte final de la novela muestra claros signos de desesperanza, de tragedia, de tristeza. Las vidas y los sentimientos de los personajes principales los conducen a unos hechos totalmente inesperados que rasgan el estilo de la escritora y que dejan un regusto algo agridulce.

Willa Cather logra su principal objetivo: que los lectores sean conscientes de cómo vivía la gente de su época en los alrededores de Nebraska, ya que en Pioneros uno se hace una idea bastante completa. No obstante la prosa ágil y amena de la autora, los derroteros por los que termina yendo la historia no están a la altura del principio. Y es que era muy difícil mantener el nivel, porque las primeras páginas son, ciertamente, magníficas.

El tiempo entre costuras, de María Dueñas


   



Título: El tiempo entre costuras
Autora: María Dueñas
Editorial y año: Temas de Hoy, 2009

La joven modista Sira Quiroga abandona Madrid en los meses convulsos previos al alzamiento arrastrada por el amor des­bocado hacia un hombre a quien apenas conoce. Juntos se instalan en Tánger, una ciudad mundana, exótica y vibrante en la que todo lo impensable puede hacerse realidad. Incluso la traición y el abandono de la persona en quien ha depositado toda su confianza. El tiempo entre costuras es una aventu­ra apasionante en la que los talleres de alta costura, el glamur de los grandes hoteles, las conspiraciones políticas y las oscuras misiones de los servicios secre­tos se funden con la lealtad hacia aque­llos a quienes queremos y con el poder irrefrenable del amor.


La primera novela de María Dueñas, El tiempo entre costuras, es uno de los fenómenos literarios de los últimos años. A través de la fascinante vida de la protagonista, llena de emociones y sorpresas, asistimos a la reconstrucción de uno de los períodos más oscuros de nuestra historia, un período en el que el mundo conocido hasta el momento amenazó con resquebrajarse irremediablemente. Y vaya si lo hizo.

Sira es una joven modista que siente amor por su trabajo en un humilde taller de costura madrileño. La turbulenta situación política de los años treinta, sin embargo, la aleja del entorno en el que creció y la rodea de misterios, conspiraciones, traiciones y desamores. No sólo cambia ella como persona, sino también como profesional, y sus dotes para la costura la ayudarán a convertirse en una mujer enigmática que no dudará en explotar sus cualidades para servir a un propósito tan encomiable como peligroso.

El tiempo entre costuras es la historia de una heroína que debe sacar lo mejor de sí misma para sobrevivir a las numerosas aventuras a las que la abocará el destino. Con un personalidad única, Sira es un personaje que muestra numerosas perfecciones e imperfecciones, las cuales la vuelven real a nuestros ojos, y es admirable cómo, en su ópera prima, Dueñas es capaz de perfilar con total maestría una protagonista inolvidable. Los secundarios que la acompañan -como Candelaria o Rosalinda Fox-, además, irradian frescura y aportan el condimento adecuado y deleitable que merecía el libro.

La narración de la autora es intachable y ésta tiene a bien aderezar la historia con imponentes descripciones de los distintos lugares que recorre Sira, como Madrid, Tánger, Tetuán o Lisboa. Cabe destacar, por otra parte, el que para mí supone el mayor acierto de la novela: si bien el argumento se centra en la Guerra Civil, y más tarde también en la Segunda Guerra Mundial, ambas contiendas aparecen casi de fondo, atisbadas de reojo, de manera que la crudeza de los enfrentamientos y las penurias que se vivían por aquel entonces no empañan en demasía el tono con que se narran los acontecimientos.

María Dueñas revela sus increíbles habilidades como escritora en una novela que ha logrado un éxito tan arrollador como absolutamente merecido. El tiempo entre costuras inaugura la trayectoria literaria de una autora que ha demostrado ser capaz de tejer una trama ambiciosa cuidando todos los detalles -desde la prosa hasta la construcción de los personajes, pasando por la recreación histórica del momento-. Ni le ha temblado el pulso ni ha dejado puntada sin hilo, nunca mejor dicho.

La historia interminable, de Michael Ende

  
  



Título: La historia interminable
Autor: Michael Ende
Traductor: Miguel Saenz
Editorial y año: Alfaguara, 2009 (1979)

¿Qué es Fantasia? Fantasia es La historia interminable. ¿Dónde está escrita esa historia? En un libro de tapas color cobre. ¿Dónde está ese libro? Entonces estaba en el desván de un colegio... Estas son las tres preguntas que formulan los Pensadores Profundos, y las tres sencillas respuestas que reciben de Bastián. Pero para saber realmente lo que es Fantasia hay que leer ese, es decir, este libro. El que tienes en tus manos. La Emperatriz Infantil está mortalmente enferma y su reino corre un grave peligro. La salvación depende de Atreyu, un valiente guerrero de la tribu de los pieles verdes, y Bastián, un niño tímido que lee con pasión un libro mágico.


Cuando una novela como La historia interminable cosecha tanto éxito y buenas críticas, uno no puede menos que plantearse darle una oportunidad para, así, disfrutarla como tantos lo han hecho ya antes. Y entonces constata que el libro de Michael Ende es una obra maestra, una de las mejores novelas escritas en el siglo XX. Con una trama llena de fantasía y magia, la historia del joven protagonista nos transporta a un mundo único y delicioso.

Poco iba a imaginarse Bastián que encontrar un libro lo iba a llevar a vivir una experiencia inigualable. Tras empezar a leer la sorprendente historia del reino de Fantasia, ya nada es lo que parece y el joven se alza como la persona que tiene en su mano detener la caída de un país a priori imaginario. Acompañado de amigos que lo ayudarán en su misión, Bastián recorrerá valles, montañas y desiertos en búsqueda de la manera de rescatar Fantasia. Pero el camino no será tan sencillo y claro como parece...

A través de una innovadora narración en dos colores, verde y rojo, Ende nos presenta a unos personajes más que entrañables. Nombres como Atreyu, Fújur o la Emperatriz Infantil permanecerán en la retina de los lectores eternamente y no los olvidarán jamás. Por otra parte, ¿quién no ha sentido cómo a veces entra dentro del libro que está leyendo? El escritor alemán consiguió que imitáramos lo que le sucede a Bastián, ya que los capítulos de La historia interminable nos ofrecen grandes dosis de adicción.

Fantasia -sin acento-, el mundo al que nos invita a entrar el autor, cuenta con unas descripciones brillantes que nos ayudan a visualizar los diferentes escenarios por los cuales pasean los protagonistas. Las peripecias de éstos, además, nos mantenienen pegados a las páginas gracias a las emociones que despiertan y encierran reflexiones más que interesantes sobre conceptos como la vida y la amistad. A pesar de tratarse de una novela que suele catalogarse como juvenil, en ella se encuentra una historia apasionante que gustará a quien la lea, y todos, tengan la edad que tengan, sabrán deleitarse con la lectura.

Pocas veces desearíamos que la historia que estamos leyendo fuera, realmente, interminable. La novela de Ende es espectacular y es muy triste despedirse de Bastián, Atreyu y compañía y abandonar las aventuras que con ellos vivimos. La historia interminable es un clásico contemporáneo llamado a deslumbrar durante muchas generaciones y a convertirse en una importante lectura de referencia. Si aún no la habéis leído, ¿a qué estáis esperando? ¡Fantasia os aguarda!