La última reina, de C. W. Gortner

  
  



Título: La última reina
Autor: C. W. Gortner
Traductora: Mila Martínez
Editorial y año: Ediciones B, 2008

Juana, hija de los Reyes Católicos, es dada en matrimonio a Felipe, hijo de Maximiliano de Habsburgo. Debe entonces viajar a Flandes, lejos de su familia, de donde regresa tras la muerte de su madre para asumir sus funciones como heredera de la corona. Pero la ciega ambición de su marido, quien la acusa de demencia para poder hacerse con el trono, evita que Juana tenga el papel que por derecho le correspondía. Atacada por múltiples enemigos que utilizan su inteligencia y su orgullo en su contra, Juana promete asegurar su corona y salvar España de la ruina, sin reparar en lo que esto pueda costar. Será la última reina de sangre española que heredará el trono, y su figura estará signada para siempre por el misterio y la leyenda.


La primera novela de C. W. Gortner traducida al español, La última reina, nos descubrió a un historiador capaz de contar, con una voz personal única y entretenida, la vida de una de las figuras más apasionantes de la historia de nuestro país. A través de un relato lleno de matices y de gran riqueza léxica, asistimos a la reconstrucción de lo que pasó y de lo que pudo haber pasado, incluyendo, cómo no, todo el asunto de la supuesta locura de Juana, tratado desde un interesante punto de vista.

Juana, hija de Fernando de Aragón e Isabel de Castilla, contrae matrimonio con Felipe de Habsburgo y se traslada a Flandes. Cuando muere su madre, la joven se ve obligada a volver a su reino, ya que es la heredera de la corona, pero Felipe tiene planes muy diferentes para ambos. Haciendo gala de una ambición sin parangón, urde un plan para llevar a cabo su principal objetivo, pero lo que Juana jamás sospechará es que su esposo hará lo posible por encontrar importantes aliados dentro de Castilla. Comienza, así, una emocionante lucha de poder entre Felipe y Juana cuyo premio es la corona del reino.

La última reina es una novela histórica que reproduce con gran maestría el ambiente que debía de respirarse aquellos años tanto en Castilla como en Aragón y en Flandes. Con una narración trepidante, Gortner nos traslada a la época tratada gracias a las excelentes descripciones que acompañan la trama principal. En el libro, además, el escritor ha logrado imprimir un perfecto equilibrio entre Historia y ficción, de manera que la vida de la protagonista se nos presenta de una forma amena y adictiva que atrapará a los lectores ya desde las primeras páginas.

El halo de misterio que envuelve el personaje de Juana es un valor añadido que hay que tener en cuenta. El autor incluye en la novela una teoría -que a mí me parece verosímil- acerca de la locura que se atribuyó a la hija de los Reyes Católicos, un hecho que aún hoy en día no tiene una explicación que satisfaga a todo el mundo. La propia Juana, por otra parte, vive en el libro y aparece como una mujer de carne y hueso hacia la cual uno siente cariño y, por desgracia, también lástima por cuanto le sucede.

Si hay algún personaje histórico que haya conseguido el favor de la gente por las conspiraciones a las que tuvo que hacer frente y por las injusticias que soportó, ésa es Juana I de Castilla; y si hay alguna novela que pueda ofrecernos un retrato fiel que nos permita acercarnos a ella y, en cierto modo, llegar a conocerla, ésa es La última reina. Espero que no declinéis la gentil invitación de C. W. Gortner.

Decisiones arriesgadas, de Mar Carrión






Título: Decisiones arriesgadas
Autora: Mar Carrión
Editorial y año: Terciopelo, 2010

La joven periodista Megan Lewis encuentra el cadáver de su vecina cuando pasa a recoger a su perra, un caniche al que Emily cuida cuando ella está trabajando. La mujer ha sido cruelmente asesinada y Megan necesita descubrir la verdad que se esconde tras un crímen tan espantoso. Derek Taylor, el policía encargado de la investigación, es también un amigo de la víctima que no va a parar hasta esclarecer quién o quiénes son los culpables. Pero mientras él investiga el caso no para de tropezarse con Megan, que no cesa de meter su linda naricita en sitios donde no la llaman. Lo que ninguno de los dos espera es encontrarse con un caso mucho más complicado de lo que parecía en un principio y donde cualquiera puede estar implicado.


Tras ganar el premio Terciopelo con su primera novela, Mar Carrión sorprendió con su segundo libro, Decisiones arriesgadas, una apuesta ambiciosa que se enmarca dentro de uno de los subgéneros más interesantes de la novela romántica: el suspense. Con una facilidad asombrosa, la autora funde amor e intriga y demuestra que es muy hábil en ambos ámbitos, de manera que el lector no se verá defraudado por el inquietante crimen ni por la arrobadora historia de amor que viven los protagonistas.

Megan es una periodista que no duda en inmiscuirse en una investigación policial para llevar a cabo su trabajo con excelencia. Cuando es ella misma quien encuentra el cadáver de Emily, su vecina, decide hacer todo lo posible por encontrar al culpable, pero se encontrará con un obstáculo muy firme: Derek, uno de los policías encargados del caso, con quien Megan vivirá una tórrida relación mientras ambos intentan desentrañar el misterio que envuelve la muerte de Emily, que al parecer no es un hecho aislado y forma parte de un complicado plan que pondrá en riesgo las vidas de la periodista y el policía.

En el suspense romántico, uno de los subgéneros más apasionantes, y difíciles, del género, cobra una gran importancia la trama de misterio, y en Decisiones arriesgadas ésta es absolutamente apasionante. Cuando parece que está todo resuelto y ya nada puede descolocarnos, Carrión echa mano de un as guardado bajo la manga que aún añade más intriga y tensión. El homicidio, por otra parte, está bien hilvanado con la historia de amor que viven Megan y Derek, que despertará muchas emociones en los lectores gracias a la habilidad de la autora por describir la evolución de los sentimientos de ambos.

Uno de los aspectos que ejemplifica el mimo con el que la autora ha desarrollado el argumento es su propio estilo, directo, claro e impecable. La narración cuenta con un sentido del humor muy sutil y con una fina ironía que reparten sonrisas inevitables a todo aquel que lea el libro. El elenco de personajes, por último, es maravilloso, y tanto los dos protagonistas como los secundarios de lujo que los acompañan desfilan por las páginas de la novela con una elegancia y una naturalidad innatas y envidiables.

En Decisiones arriesgadas Mar Carrión demuestra que nada tiene que envidiar a las grandes damas del género -tanto de nuestro país como allende las fronteras-, puesto que ella también es capaz de ofrecer una historia elaborada y cuidada con múltiples ingredientes que la hacen irresistible. Los y las amantes de la novela romántica de calidad encontrarán en la novela una historia cautivadora y ya no olvidarán el nombre de la autora. A mí me ha pasado, y estoy convencido de que a vosotros os ocurrirá otro tanto.

El libro de los hechizos, de Katherine Howe

  
  



Título: El libro de los hechizos
Autora: Katherine Howe
Traductor: Gerardo di Masso
Editorial y año: Planeta, 2010

Connie es una joven brillante aspirante a profesora de historia en la dura y competitiva Universidad de Harvard. El verano que debe decidir el tema de su tesis doctoral, su madre le pide que vacíe la deshabitada casa de su abuela, cerca de Salem, con el propósito de venderla. Allí, oculta dentro de una Biblia, Connie encuentra una llave que esconde un papel con una extraña inscripción. La investigación que llevará a cabo para desvelar su significado la obligará a remontarse hasta la caza de brujas de Salem, en 1692, y la conducirá a un misterioso libro. Un libro que le revelará cosas sobre ella misma que nunca habría podido imaginar...
  
 
Los juicios a brujas de Salem de finales del siglo XVII suponen los cimientos de la historia que protagoniza El libro de los hechizos, la primera novela de Katherine Howe, un debut literario que elige unos hechos apasionantes del pasado. La forma de tratarlos y narrarlos cuenta con logrados aciertos pero, al mismo tiempo, adolece de algunos aspectos negativos que han llegado a ensombrecer mi opinión final.

Connie está preparando el doctorado para acceder a una plaza de profesora en Harvard. Es especialista en la época colonial y busca una fuente primaria nueva para sus investigaciones. Quién le iba a decir que el encargo de su madre -adecentar y poner en venta una antigua casa familiar cerca de Salem- la llevaría a conocer la existencia de un libro escrito por una de las mujeres juzgada y ahorcada. El aura de misterio que lo rodea obligará a Connie a aceptar lo que nunca había valorado y a extremar las precauciones.

Es innegable la atracción que despiertan los juicios de Salem en los lectores, y Howe sabe cómo aprovechar ese filón en El libro de los hechizos echando mano de todo cuanto permite una obra de ficción para aderezar una narración mágica -nunca mejor dicho-. Las dos historias distintas, contadas a dos voces y en dos épocas diferentes, están bien ensambladas y se enriquecen mutuamente. Algunos personajes, además, son muy curiosos y atípicos, y se agradece que la heroína no siga los patrones prefabricados que tan a menudo pueblan las novelas de este tipo de misterios históricos y/o esotéricos.

A lo largo de la novela se observa, no obstante, que el ritmo es bastante inestable. Por un lado, la autora propone una ingente cantidad de descripciones, en muchas ocasiones innecesarias, que entorpecen la lectura y nada o poco aportan al argumento; por otro, lo compensa con unos diálogos frescos y naturales que alegran las situaciones que viven los protagonistas. Por último, a partir de la segunda mitad la acción toma una gran velocidad y desemboca en un final algo apresurado y brusco que se distancia del estilo pausado, quizá en exceso, de los primeros capítulos.

Esperaba más de El libro de los hechizos. Es cierto que Katherine Howe nos regala una trama muy interesante acerca de uno de los períodos más oscuros, y por tanto atractivos, de la historia norteamericana, pero al terminar la novela da la impresión de que no ha puesto toda la carne en el asador, de que relata lo mismo una y otra vez sin avanzar. Estoy convencido de que la idea que se encuentra detrás del libro, que es espectacular en su planteamiento, habría agradecido otro enfoque.

Sé lo que estás pensando, de John Verdon






Título: Sé lo que estás pensando
Autor: John Verdon
Traductor: Javier Guerrero
Editorial y año: Roca, 2010

Un hombre recibe una carta que le urge a pensar en un número, cualquiera. Cuando abre el pequeño sobre que acompaña al texto, siguiendo las instrucciones que figuran en la propia carta, se da cuenta de que el número allí escrito es exactamente en el que había pensado. David Gurney, un policía que después de 25 años de servicio se ha retirado al norte del Estado de Nueva York con su esposa, se verá involucrado en el caso cuando un conocido, el que ha recibido la carta, le pide ayuda para encontrar a su autor con urgencia: lo que en principio parecía poco más que un chantaje se ha acabado convirtiendo en una amenaza contra su vida.


La primera novela de John Verdon, Sé lo que estás pensando, se publicó hará dos años y se vio rodeada de una increíble promoción. Vendían la novela como el thriller más apasionante de los últimos tiempos, y seguramente a raíz de toda esa publicidad somos muchos los lectores que esperábamos una historia distinta, mejor elaborada y rematada. Las expectativas creadas son, de nuevo, las responsables de nuestra opinión, que en mi caso es algo desfavorable. Ahora cuento por qué.

David Gurney es un policía ya retirado que se ve envuelto en un caso extraño en el que deberá sacar lo mejor de sí mismo. Un conocido le pide ayuda para desenmascarar a un posible criminal que parece ser capaz de leer la mente de sus víctimas, ya que mediante una carta les da a elegir un número y lo adivina rápida y sorprendentemente. Gurney intentará buscar sucesos parecidos para establecer un patrón que sirva para entender los supuestos poderes de esa persona, pero éste se trata, con toda seguridad, de uno de los casos más difíciles de su -ya terminada- carrera.

Como todo thriller que se precie, Sé lo que estás pensando ofrece una lectura adictiva de la que es difícil alejarse, a pesar de que está plagada de numerosos tópicos y de conversaciones vacías y, en ocasiones, algo absurdas. Sin duda, el mejor elemento de la novela es el propio protagonista, un hombre de carne y hueso con sus inquietudes y debilidades, un hombre con problemas personales verosímiles y muy cercanos con el que es fácil identificarse. Con Gurney, Verdon ha logrado un gran trabajo.

No obstante, el autor no sabe cómo desarrollar una historia que a priori resulta tan atractiva y ambiciosa, y se le acaba yendo de las manos. En primer lugar, la investigación del caso se dirige hacia unos derroteros disparatados que no casan con el ambiente dibujado en la primera parte del libro; en segundo, el interés que suscita el argumento empieza a decaer sin remedio a medida que pasan las páginas y los capítulos; y, por último, la resolución es tan ilógica y descabellada que rompe la magia de una trama que se antojaba original. Si bien el personaje de Gurney ayuda a amenizar la novela, sus comentarios no bastan para aceptar la evolución de todo el asunto.

Sé lo que estás pensando supone un debut literario que a mí me deja con graves dudas acerca de la relación que me unirá a John Verdon en el futuro. La historia cuenta con un final tan ridículo, en mi opinión, que difícilmente vuelva a acercarme a una novela de este autor. Su segundo libro ha cosechado mejores críticas, pero de momento me muestro reacio a darle una nueva oportunidad. Tal es el desencanto al que me ha llevado su ópera prima.

La abadía de los crímenes, de Antonio Gómez Rufo


   



Título: La abadía de los crímenes
Autor: Antonio Gómez Rufo
Editorial y año: Planeta, 2011

Corre el año del Señor de 1229 cuando una oleada de crímenes en la abadía catalana de San Benito causa honda inquietud en la Corona de Aragón. Varias novicias del primer convento femenino del reino han aparecido asesinadas. Para esclarecer estas muertes, el rey don Jaime I inicia personalmente la investigación con la ayuda de la sagaz Constanza, una singular monja navarra. Se teje así, en el primer cenobio femenino, una trama de interiores. El lector se recrea en el universo medieval femenino, un mundo limitado, oscuro, secreto… Un mundo ajeno al mundo. 


El escritor Antonio Gómez Rufo presentó el año pasado La abadía de los crímenes, su última obra, una novela a caballo entre la historia y la intriga. La inteligente mezcla de géneros que ofrece el autor aporta un punto de originalidad que se agradece en este tipo de historias, y además nos regala un curioso elenco protagonista que resulta novedoso y simpático a los ojos de los lectores.

La abadía de San Benito, una de las más célebres de la Corona de Aragón, está sumida en la desesperación de las novicias, pues son varias ya las que han aparecido asesinadas, y otras tantas ultrajadas y violadas. Para esclarecer los hechos, la abadesa reclama la presencia del mismísimo rey Jaime I y de Constanza de Jesús, una monja navarra muy ducha en indagaciones de ese cariz, quienes no dudarán en hacer lo imposible por llegar al fondo del asunto de cuanto acontece en el convento.

En La abadía de los crímenes sorprende, en primer lugar, la naturaleza de los dos «detectives». Tanto el propio rey Jaime como Constanza se internarán en el misterio que acecha a las monjas benedictinas, y ambos harán gala de unas personalidades únicas y, en ocasiones, opuestas. A pesar del buen tino del autor por haber escogido al monarca como uno de los protagonistas, la habilidad de Gómez Rufo se personifica en la figura de Constanza, una monja que resulta simpática gracias a la ironía, la sensatez, la alegría y la inteligencia que rodean todos sus comentarios y acciones; un personaje sin duda inolvidable.

Por otra parte, cualquier novela histórica requiere de una documentación que sitúe la trama dentro de una verosimilitud aceptable, y el autor también ha hecho un buen trabajo en ese aspecto. Sin embargo, si bien la recreación de las vidas en el siglo XIII está conseguida y bien transmitida, el mayor acierto del libro se encuentra en el hecho de proponer un argumento que se aleja de las guerras y batallas que tan a menudo protagonistan las novelas ambientadas en el pasado. En esta novela el peso de la trama recae en la investigación de los asesinatos de la abadía, y el marco histórico cae en un interesante segundo plano.

Con un estilo fresco y rico en léxico, Antonio Gómez Rufo ha logrado, en La abadía de los crímenes, aunar dos géneros que se complementan a la perfección. Los amantes de las novelas históricas elogiarán la caracterización del carismático rey Jaime I y su entorno y los amantes de los thrillers quedarán prendados del misterio que se oculta en la abadía. Unos y otros disfrutarán de la lectura, eso seguro.

Madame Bovary, de Gustave Flaubert






Título: Madame Bovary
Autor: Gustave Flaubert
Traductora: Consuelo Berges
Editorial y año: Alianza, 2012 (1857)

Considerada unánimemente una de las mejores novelas de todos los tiempos, Madame Bovary narra la oscura tragedia de Emma Bovary, una mujer infelizmente casada cuyos sueños chocan cruelmente con la realidad. Al hechizo que ejerce la figura de la protagonista hay que añadir la sabia combinación argumental de rebeldía, violencia, melodrama y sexo, que alimentan esta historia inigualable.


Más de un siglo y medio ha pasado ya desde la primera publicación de Madame Bovary, y a pesar del importante lapso transcurrido su historia goza de plena vigencia gracias a la rabiosa actualidad del asunto que trata. El personaje de Emma se ha convertido en uno de los referentes más conocidos de la literatura universal; y no es para menos, porque la personalidad de la protagonista no deja indiferente a nadie que haya leído la novela. No en vano se trata de uno de los grandes clásicos de todos los tiempos.

Emma Bovary es una mujer que se siente encerrada en un matrimonio que no le satisface. Rodeada de personas con quienes no termina de simpatizar, la joven no duda en añadir a su vida un ápice de rebeldía, y por ello emprende un viaje que no admite vuelta atrás. Su resignación termina cuando empieza su interés por trascender las barreras del matrimonio, una determinación que la llevará a experimentar unos sentimientos hasta el momento desconocidos y que le ocasionará unas consecuencias muy inesperadas.

Cuesta comprender cómo el autor tuvo el coraje de tramar una historia de estas características hace tantos años, por lo que hoy en día no podemos sino elogiar su osadía. A pesar de que rápidamente la tacharon de pornográfica, la vida de Emma ha logrado superar el paso del tiempo y ha pasado a formar parte de la historia de la literatura. El trasfondo del libro va más allá de la narración misma, y ésa es la razón por la cual gentes de épocas tan distintas se han acercado al relato de Flaubert.

Indiscutiblemente, el aspecto de la obra que más da que hablar es tanto la propia personalidad de la protagonista como las decisiones que toma a lo largo de la novela. Con una brillante maestría, el autor perfila el modo de ser de Emma de tal manera, tal es la fuerza que irradia el personaje, que es imposible no sentir cariño u odio por ella; pueden adoptarse, pues, dos acercamientos totalmente opuestos -yo soy más partidario del afecto y la lástima- que no hacen más que demostrar la habilidad con la cual está construida la figura de madame Bovary, llena de sombras y titubeos capaces de seducir, o no, al lector. 

Quien tenga prejuicios y piense que un clásico jamás puede ser una novela amena y entretenida verá cómo leer Madame Bovary disipa esa absurda idea. Se trata de un libro ágil, y al mismo tiempo profundo, cuya reflexión principal puede extrapolarse y aplicarse a nuestros días. Gustave Flaubert se atrevió a escribir una historia polémica que le causó no pocos problemas, y yo os convido a conocer a una de las mujeres más apasionantes, y sin duda controvertidas, que se hayan deslizado por la literatura.

Un viejo que leía novelas de amor, de Luis Sepúlveda

  
  



Título: Un viejo que leía novelas de amor
Autor: Luis Sepúlveda
Editorial y año: Tusquets, 1989

Antonio José Bolívar Proaño vive en El Idilio, un pueblo remoto en la región amazónica de los indios shuar (mal llamados jíbaros), y con ellos aprendió a conocer la selva y sus leyes, a respetar a los animales y los indígenas que la pueblan, pero también a cazar el temible tigrillo como ningún blanco jamás pudo hacerlo. Un buen día decidió leer con pasión las novelas de amor -«del verdadero, del que hace sufrir»- que dos veces al año le lleva el dentista Rubicundo Loachamín para distraer las solitarias noches ecuatoriales de su incipiente vejez. En ellas intenta alejarse un poco de la fanfarrona estupidez de esos codiciosos forasteros que creen dominar la Selva porque van armados hasta los dientes pero que no saben cómo enfrentarse a una fiera enloquecida porque le han matado las crías.



Con Un viejo que leía novelas de amor, Luis Sepúlveda ganó el premio Tigre Juan de novela. Este conocido autor chileno se ha ganado el aplauso de público y crítica con sus historias breves, sencillas y tiernas, y la que ocupa la presente entrada no es ninguna excepción. Protagonizada por un personaje entrañable, la novela se alza como un bonito canto a la madre naturaleza.

A Antonio José Bolívar le encanta leer, y en especial novelas de amor, para evadirse de su realidad. Vive en un pueblo de la región amazónica y está en constante contacto con los indios shuar, de quienes ha aprendido a sobrevivir en la selva y a respetar cuanto en ésta hay. Cuando los alrededores de su aldea se ven amenazados por un animal sediento de sangre, Antonio José no duda en echar mano de su experiencia para poner fin al peligro, si bien su manera de enfrentarlo no agradará a todo el mundo.

Hay novelas con las cuales uno viaja a un enclave lejano y desconocido con una facilidad sorprendente, y eso es lo que sucede al leer Un viejo que leía novelas de amor. Desde las primeras páginas el lector se siente rodeado de la frondosa selva amazónica acompañando al protagonista en sus recuerdos y aventuras. La narración está provista de algunas descripciones que ayudan a tal efecto, y la prosa es tan ágil y amena que la brevedad del libro consigue que se lea de una sentada con una sonrisa en los labios.

Por otra parte, el protagonista es muy cercano y agradable -más aún cuando se tienen los mismos gustos literarios que él- y en todas sus intervenciones y acciones está presente un gran sentido común que a menudo se echa en falta en los personajes principales de algunas novelas. Todo el asunto del animal peligroso, además, le sirve al autor para posicionarse a favor de los indígenas y así hacer suya una declaración de principios acerca de la importancia de preservar la selva y detener la deforestación cuanto antes; una opinión que es difícil no compartir, más aún después de leer la vida de Antonio José.

Luis Sepúlveda nos regala una historia encantadora con la cual demuestra una clara habilidad narrativa. En Un viejo que leía novelas de amor demuestra cómo en algunas ocasiones es absolutamente innecesario alargar una novela a fin de que ésta parezca más elaborada. El autor cuenta, en pocas páginas, lo que quería contar y toma la decisión de terminar el libro cuando ya ha logrado su objetivo. Una decisión muy sabia, sin ninguna duda.