Lo mejor (para mí) de 2013



Faltan pocos días para poner punto final a 2013, un año intenso en todos los sentidos. En lo que a literatura y lecturas se refiere, han sido para mí doce meses apasionantes que me han regalado un sinfín de emociones. Con los libros que he leído he reído, sonreído, llorado; me he ilusionado, sorprendido, apagado. He visitado mundos fantásticos, conocido a personajes inolvidables y asistido a relatos maravillosos que ya pasarán a formar parte de mi currículum como lector. 

Había pensado en destacar tanto las mejores lecturas de este año como las peores, pero me dejo embargar por la alegría de las fiestas y prefiero hablar solamente de las novelas que más me han llenado a lo largo del año. No quiero empañar la felicidad que reina en esta época y me dispongo a anunciar aquellos libros que más me han gustado. El siete es un número mágico y siete son las novelas que se han llevado la puntuación más alta este año. Las tenéis a continuación. Podéis visitar las reseñas si hacéis clic en las portadas o los títulos.




¡Cuánto lloré con la historia de Claudia y Eliott! Hacía años que una novela no me emocionaba hasta tal punto. Uno de los mejores debuts que ha dado la literatura española contemporánea. De mi reseña quiero destacar ese trozo que, creo yo, dice mucho en favor de la historia y la habilidad de su autora:

«Lugares que no aparecen en los mapas desprende, ya desde el título mismo, un halo de ensueño, de melancolía incluso, que no es sino la antesala que conduce a la maravillosa historia de amor. Podría añadir más motivos para intentar convenceros, pero me faltan palabras y me sobran emociones.»







Tres novelas lleva ya el autor y las tres merecen, en mi modesta opinión, la máxima puntuación posible. Son historias arrebatadoras, llenas de pasión y fuerza, que no dejan indiferente al lector y lo transportan a un momento histórico único y brillante. Esto dije en su día acerca de uno de los genios de la novela histórica actual:

«Tras todo lo que he vivido con este magnífico trío [de protagonistas] no me resultará fácil adentrarme en las páginas de un nuevo libro sabiendo que en él no los encontraré.»






El mar de los hombres libres, de Andrés Vidal

Un autor todoterreno que nos invita a viajar con sus libros a épocas muy diferentes con unos resultados siempre brillantes. La nueva apuesta de uno de los escritores que más me gustan hoy en día no podía faltar en mi lista de mejores lecturas del año. Eso fue lo que me pareció cuando la leí y lo que sigo pensando tantas semanas después:

«La novela se alza como una apuesta, como ya he comentado, ambiciosa, ya que pretende encajar piezas muy diferentes, y el resultado es excelente. No hay fisura ni errores algunos en el libro, no hay aspectos que no convenzan, nada.»






En literatura, suelo huir de la Guerra Civil, no es uno de mis períodos preferidos. No obstante, la nueva novela de un autor como Reverte estaba destinada a ser la excepción y se convirtió en una lectura apoteósica y demoledora. Dejé a un lado mis prejuicios y disfruté como nunca antes. La recomendé con las siguientes palabras:

«Una epopeya de carácter griego firmada por uno de los mejores escritores contemporáneos, quien demuestra por qué su nombre es siempre sinónimo de indiscutible calidad literaria. Yo, de nuevo, me rindo a su versatilidad narrativa.»





Paula, de Isabel Allende

Allende es y será siempre mi escritora preferida. Gracias a ella me convertí en lector, y tal vez también en traductor y librero, y jamás olvidaré cuánto me gustó La casa de los espíritus. El que quizá sea su libro más emotivo se me clavó en el corazón y sufrí y me deleité a partes iguales. Hay pasajes que recuerdo muy vívidamente. Describí mis impresiones de este modo:

«El nombre de Paula jamás volverá a ser ajeno a mí, puesto que protagoniza uno de los libros más bonitos que he tenido la suerte de leer. Envuelto de una tristeza inmortal y feroz, de acuerdo, pero precioso al fin y al cabo.»






Una de las mayores y mejores sorpresas del año. El debut de mi querida Maribel, administradora de la fantástica página Historias Susurradas, es una novela diez. El Amor en mayúsculas descrito con una sensibilidad única y vibrante. No le encontré defectos y así lo dejé claro:

«La prosa fluye con naturalidad, precisión y magnetismo, y resulta sorprendente pensar que se trata de una ópera prima. Hay tanta destreza tras cada capítulo que uno pensaría que se halla frente a un libro concebido por un autor ya consagrado.»




¡Muuu!, de David Safier

¿Qué puedo decir que aún no haya contado sobre Safier? Un mago del humor, de la originalidad, de la narrativa divertida y fresca. Su última apuesta no podía quedar fuera de mi selección personal. Un libro muuuy divertido con el que pasaréis un rato más que agradable. Me volví a quitar el sombrero ante el autor:

«¡Muuu! es una prueba más de que el sentido del humor del autor aún tiene mucho que ofrecer, y como lector no puedo sino aplaudir y ensalzar las historias que se fraguan en la mente del escritor. La diversión está más que asegurada con sus novelas, y esta no es ninguna excepción.»


Tres novelas históricas, dos románticas, una autobiografía y un libro de humor. Con este recuento doy por finalizado un año que me ha deparado muy buenas lecturas. Aunque no les haya dado la máxima puntuación, en 2013 he descubierto autores a los que volveré a leer en un futuro (como Kate Morton, Pilar Cabero, Manel Loureiro o Joël Dicker) y me he reencontrado con escritores que tienen un lugar fijo en mis estanterías (como Carmen Posadas, Matilde Asensi, Valerio Massimo Manfredi o Rebeca Rus). También ha habido decepciones, claro, pero esas prefiero dejarlas a un lado. Por ahora.

Nos vemos en 2014 con más libros, más reseñas y más ilusión. Os doy las gracias por seguirme desde hace ya dos años y espero que sigamos al pie del cañón, sintiendo devoción por el mágico mundo de la literatura.

¡Feliz 2014!



De corazón.


Matar a papá, de Carina Bergfeldt

  
  



Título: Matar a papá
Autora: Carina Bergfeldt
Traductora: Gemma Pecharromán Miguel
Editorial y año: Seix Barral, 2013

Con gran minuciosidad, una mujer planifica la muerte de la persona que ha convertido su vida en un infierno, su padre. El macabro plan toma forma en una libreta cuya tapa muestra unas apetitosas magdalenas. Una nota en el frigorífico con las palabras «Matar a papá» le recuerda cuál es el motor que impulsa ahora su vida. Mientras el plan parricida avanza, se encuentra el cadáver de una mujer en un lago de la ciudad de Skövde; todo apunta a una muerte violenta. La inspectora Anna Eiler trabaja en el caso, pero no es la única: dos periodistas locales, Ing-Marie Andersson y Julia Almliden, realizan su propia investigación. Las tres tienen razones personales para resolver el asesinato, las tres esconden algo, pero sólo una de ellas es capaz de preparar a sangre fría un crimen aún más atroz que aquel que pretende resolver.


Aunque la novela negra es un género en el que no me prodigo demasiado, de vez en cuando me apetece acercarme a él para descubrir historias diferentes y apasionantes que aportan la dosis justa de intriga y adicción que me impide abandonar la lectura. Precisamente por ello me apetecía leer Matar a papá, de Carina Bergfeldt, un libro llegado del frío que sorprende por el planteamiento tan original que rompe con todo lo que yo había encontrado hasta el momento en esta clase de tramas. Un enfoque tan novedoso y distinto que bien merece una oportunidad y no decepciona en absoluto. Los fieles amantes del género estáis de enhorabuena.

En el lago que hay cerca de una ciudad sueca se encuentra el cadáver de una mujer desaparecida un tiempo atrás. Lo que parecía un suicidio se convierte en un claro caso de asesinato y tanto la policía Anna como las periodistas Ing-Marie y Julia no cejan en su empeño de descubrir al culpable. Una de ellas, sin embargo, está a punto de ponerse al mismo nivel que el asesino: lleva semanas planeando la muerte de su padre. Harta de soportar cuanto tuvo que sufrir de pequeña por culpa del maltrato que llevó a cabo su progenitor en casa, la mujer no duda en coger las riendas de la situación y resolver un homicidio mientras planea otro a sangre fría.

Al acercarme a la sinopsis y ver esa portada tan extrañamente atractiva, no pude más que anotar Matar a papá en mi lista de pendientes. Me parecía un libro que se alejaba de las situaciones tan manidas en novela negra y me alegra haberlo leído, porque he hallado en él todo lo que andaba buscando. Por un lado, Carina Bergfeldt demuestra una gran habilidad al ensamblar dos argumentos a la perfección sin que uno de ellos supere al otro en interés. La investigación del asesinato de la mujer y la planificación de aquel otro homicidio se dan la mano en una lectura apasionante que atrapa gracias al ritmo ágil de la acción y a la naturalidad con que están descritas todas las escenas. Es increíble cómo las dos tramas son capaces de despertar la misma pasión en el lector.

Por otro lado, la autora juega con nosotros y nosotros nos dejamos arrastrar a ese baile de identidades con sumo placer. Son dos las identidades que deseamos conocer: la del asesino de la mujer y la de la hija que pretende acabar con la vida de su padre. En un final apoteósico y excelente descubrimos, con gran asombro, quién es quién, tras lo cual no podemos más que aplaudir el ingenio de la escritora sueca. Ha sabido aprovechar los mejores ingredientes del género con una brillante excepción: huye de lo mismo de siempre, propone una perspectiva nueva que hará las delicias de quienes disfrutan con estas historias. Por último, no quiero pasar por alto la fina ironía que salpica las páginas del libro y que nos permite, en ocasiones, esbozar una sonrisa en medio de tanta barbarie y frialdad -y no me refiero solo al clima del país nórdico-.

Hemos llegado a un punto en que todo está inventado, o eso es lo que creemos. Últimamente, no obstante, las editoriales nos sorprenden con la publicación de novelas que destruyen estereotipos y tópicos y que se alzan en defensa de la literatura y de la posibilidad que aún hay de innovar en ella. Matar a papá supone un soplo de aire fresco que atrapa, convence y se desmarca del camino que toman la mayoría de las novedades en novela negra que llegan a nuestras librerías. La ópera prima de Carina Bergfeldt ha logrado hacerse un hueco en el panorama literario-policíaco actual gracias a su voz única y la maestría con que ofrece, desarrolla y resuelve dos asesinatos en un solo libro. Una lectura que desde aquí recomiendo a los seguidores del género y a aquellos que ansían algo diferente.

Mientras tanto, en Londres..., de Rebeca Rus

 
 



Título: Mientras tanto, en Londres...
Autora: Rebeca Rus
Editorial y año: Esencia, 2011

Álex Mata es una humilde estudiante de moda que está a punto de conseguir el sueño de su vida: realizar un máster de moda en la Central Saint Martins de Londres, la escuela de Moda más famosa del mundo (con perdón de la Parson de N. Y.). Por desgracia, su carpeta de trabajos se extravía durante el viaje y Álex se encuentra en Londres en una situación desesperada: sin trabajo, sin dinero, sin amigos y sin poder entrar en la escuela. Pero el Destino ha ido moviendo sus hilos sutilmente para cruzar su camino con Macarena, una chica bien de una familia de rancio abolengo, David Rees-Hamilton, un seductor y joven millonario especialista en conquistar supermodelos y Gail Brooks, su abogada y amiga de la infancia. ¿Logrará Álex cumplir su sueño o el Destino se interpondrá en su camino y cambiará su vida para siempre? Es más ¿existe el Destino? ¿Es un bromista incurable?


Es curioso, pero jamás una novela ha conseguido hacerme reír. Sí he esbozado sonrisas, más o menos tímidas, pero nunca he soltado una carcajada con un libro. Ni siquiera con aquellos escritores que tanto me gustan y tanto he recomendado por aquí. Una de las autoras que más cerca se queda de lograr tal hazaña es una simpatiquísima madrileña que responde al nombre de Rebeca Rus. Después de lo bien que me lo pasé en su día con Sabrina: 1, El mundo: 0, me apetecía repetir con una historia que no girara en torno al mundo de la publicidad. Mientras tanto, en Londres... nos invita a viajar a la capital británica y al corazón de la moda. Una aventura disparatada, irónica y divertida que no podréis dejar de leer.

El mayor sueño de Álex Mata está a un paso de convertirse en realidad. La joven estudiante ha conseguido una beca para estudiar en una de las escuelas de moda más famosas del mundo, ubicada en la cosmopolita ciudad de Londres. Cuando aterriza, sin embargo, el sueño pasa a ser una pesadilla: la compañía aérea ha extraviado su carpeta de trabajos, sin la que jamás podrá superar la entrevista previa y entrar en la escuela. Desesperada, Álex se dedica a recuperar la carpeta mientras busca alojamiento decente y trabajo rápido. En su travesía londinense se cruzará con Macarena, una joven rica, David, uno de los solteros de oro y Gail, una abogada implacable. El destino está decidido a jugar con los cuatro a un juego cuyo resultado nadie es capaz de prever.

El primer elemento que describe el estilo de Rebeca Rus es, cómo no, el indestructible, fantástico y acertado sentido del humor del que hace gala en sus novelas. La prosa fresca, desenfadada e irónica de la autora atrapa de lleno al lector en una espiral de comicidad y alegría que tan bien nos sienta, y tanto necesitamos, en los tiempos que corren. Mientras tanto, en Londres... retrata la vida de una joven que intenta sobrevivir en Inglaterra en pos de sus sueños. Más allá de las escenas hilarantes que salpican las páginas del libro, en este encontramos un variopinto grupo de personajes que, tanto los principales como los secundarios, muestran un perfil bastante realista. En un género como este, en que se tiende a huir de la verosimilitud y arrancar carcajadas con situaciones imposibles, se agradece ver que los protagonistas tienen los pies en el suelo.

A priori puede parecer que una historia de estas características tan solo necesita la simpatía que acabo de comentar. Quizá sorprende que detrás de una trama tan ágil y presuntamente superficial encontremos un arduo trabajo de documentación, y así es. La autora describe con suficiente precisión el mundo de la moda en que se adentra Álex y sorprende al lector con un retrato perfecto de cuanto podría ocurrir si se dieran las circunstancias que se narran en la novela. De nuevo entrevemos el realismo que decía antes. Por otro lado, empatizamos enseguida con la protagonista gracias a las críticas y referencias a la sociedad y el momento actuales. No quisiera terminar sin aplaudir el final, en el que se nos asesta un golpe mortal al descubrir un detalle que supone la guinda del pastel.

No soy muy amante de las firmas de libros. Esperar horas y horas para que un autor imprima una dedicatoria impersonal en una de mis novelas me atrae más bien poco. En los últimos años he tenido la suerte de conocer en persona a escritores con quienes he pasado muy buenos ratos, y lo que estos me dedican sí me emociona e interesa. Tuve el placer de mantener una animada e intensa conversación con Rebeca Rus en compañía de mi querida Anna Casanovas y no sabéis la ilusión que me ha hecho disfrutar de mi ejemplar firmado de Mientras tanto, en Londres... Si aún no habéis dado una oportunidad a las aventuras alegres y simpatiquísimas que nos regala esta autora, ¿a qué esperáis?

El secreto de las cosas perdidas, de Sheridan Hay

 
 




Título: El secreto de las cosas perdidas
Autora: Sheridan Hay
Traductora: Luisa Borovsky
Editorial y año: Suma de Letras, 2010

Cuando la jovencísima Rosemary llega a Nueva York desde Tasmania su amor por los libros le hace buscar un trabajo en el lugar más evidente: una librería. Rosemary intenta encontrar su lugar entre la extraña troupe de la librería Arcade que parece sacada de una novela de Dickens y que la recibe con los brazos abiertos… a su manera; pero cuando reciben la carta de una persona que busca «colocar» un manuscrito perdido de Herman Melville, una obra mencionada en su correspondencia privada y que nunca fue publicada, el inestimable valor de ésta hace surgir ambiciones y rivalidades ocultas entre los trabajadores de Arcade. Más allá de todo límite.


Desde que comencé, hace dos años ya, a escribir reseñas, antes de decidirme a leer un libro del que nada sé busco opiniones de blogueros que nos cuenten sus impresiones. Cuando encontré El secreto de las cosas perdidas en un mercadillo de libros de segunda mano, la sinopsis me llamó poderosamente la atención y me dejé tentar por el fantástico precio que indicaba una etiqueta. Cuál fue mi sorpresa, al acudir en busca de reseñas, cuando no hallé ninguna. La novela de Sheridan Hay ha pasado desapercibida y a mí me ha despertado emociones un tanto opuestas. No lo recomendaría abiertamente, pero no me parece un mal libro.

Rosemary es una joven de Tasmania que acaba de perder a su madre. Dado que nunca supo quién era su padre, es una amiga de la familia la que se encarga de ella y resuelve enviarla a Nueva York. Ya en los Estados Unidos, Rosemary comenzará a sentir una pasión extrema por los libros y la literatura, devoción que la llevará a conseguir trabajo en Arcade, una de las librerías de segunda mano de la ciudad. Rodeada de unos compañeros de trabajo bastante peculiares, la muchacha se rendirá ante la fuerza de Moby Dick y toda la obra de Herman Melville en general. Cuando a la librería llega una supuesta obra perdida del autor neoyorquino, alrededor de Rosemary dará comienzo una feroz lucha entre sus compañeros por hacerse con el codiciado monumento.

El principal problema con el que, creo, se ha enfrentado la publicación de El secreto de las cosas perdidas es su ambigua sinopsis. Uno no sabe si será más importante la vida de la protagonista en Nueva York y su evolución como persona y librera o la trama que gira en torno a la novela recién descubierta de Melville. Sheridan Hay coquetea con ambos argumentos y acaba decidiéndose por el primero, cuando todo hace pensar -desde el resumen hasta el propio título- que el misterioso libro va a desempeñar un papel vital. Por tanto, nos enfrentamos a una novela disfrazada de thriller cuya idea principal está bien pensada pero mal desarrollada. Si tenemos en cuenta que el asunto del manuscrito no aparece sino cuando la historia anda ya muy empezada, la decepción que se vaya a llevar el lector que busque intriga está más que justificada.

Ha sido mi caso, aunque solo en parte. Me ha gustado la historia de Rosemary, el ambiente que se respira en la librería y el fantástico perfil de sus compañeros de trabajo. No en vano se trata de un argumento metaliterario, que habla de literatura, novelas y lectura, algo que a  todos nos fascina y ante lo cual sentimos una empatía inmediata. Lo que no entiendo es la intención de la autora. Si pretendía narrar la vida de una joven inquieta y distinta, ¿por qué incluye el tema del libro de Melville? Si este debía ser la trama principal, ¿por qué no lo aprovecha y, en cambio, lo introduce tan tarde? Ese desconcierto no me ha impedido disfrutar de toda la novela, pero sí me ha llevado a pensar que para que la historia cumpliera su cometido habría necesitado un enfoque radicalmente diferente.

Las expectativas esta vez me han ayudado. Como no esperaba nada del libro, El secreto de las cosas perdidas me ha parecido ameno, agradable de leer y bastante interesante. Al terminarlo, sin embargo, es cuando he sentido cierta decepción, porque lo que podría haber protagonizado la novela de cabo a rabo, y seguramente nos habría deparado una lectura apasionante, pasa a un simple segundo plano en el que ni brilla ni destaca. Siempre me da rabia que un autor dé con un argumento original y, al final, no sepa sacarle todo el jugo. A pesar de todo, la atmósfera que habita en la librería Arcade y el perfil acertado de los personajes secundarios me lleva a recomendarlo a quien busque precisamente eso y no un misterio que aparece muy sutilmente, quizá demasiado.

Odiseo. El juramento, de Valerio Massimo Manfredi

 
 



Título: Odiseo. El juramento
Autor: Valerio Massimo Manfredi
Traductor: José Ramón Monreal
Editorial y año: Grijalbo, 2013

La vida de Ulises desde su juventud en la isla de Ítaca hasta que se convierte en guerrero y héroe valiente y honrado, así como en esposo y en padre, y su papel importante en las guerras de Troya. Una vez tras otra el guerrero, hombre de estado y diplomático demuestra su inteligencia y su sensatez. Propone acuerdos pacíficos, resuelve conflictos, predica paciencia y lealtad, rodeado por los héroes más orgullosos, tempestuosos y bélicos de la Antigüedad. Heracles, Paris, Laertes, Penélope, Helena..., la lista de nombres, y todos conocidísimos, es larga y todos desempeñan un papel fundamental en este gran drama íntimo y legendario a la vez.


Grecia siempre ha sido mi período histórico favorito. Me parece asombroso todo cuanto tuvo lugar y cuanto nació allí. La mitología griega, por otro lado, es la maravillosa fuente de leyendas y sueños de la que bebe gran parte de la fantasía actual. La unión entre historia y mito únicamente puede conllevar un resultado brillante, y si la vía por la que nos acercamos a esa fusión es la literatura ya es imposible resistirse. Convertido en uno de los grandes maestros de la novela histórica, Valerio Massimo Manfredi nos regala, en Odiseo. El juramento, la primera entrega de una bilogía que narrará la vida del héroe homérico, uno de los personajes más atractivos de todos los tiempos.

En Ítaca reina Laertes, uno de los soberanos más admirados por haber acompañado a Jasón en busca del vellocino de oro. Su hijo Odiseo, el príncipe, muestra ya de pequeño una inteligencia y astucia sin igual. Durante su juventud, acompañado por su padre, recorre Grecia para trabar amistad con la futura generación de reyes. En Esparta, sin embargo, será testigo de la increíble belleza de Helena y de cómo esta en el futuro quizá amenace la estabilidad de los pueblos helenos. Odiseo trama un pacto para evitar que los príncipes y reyes se enfrenten entre sí cuando la joven elija esposo. Casada ya con Menelao, Helena será seducida por Paris, príncipe troyano, quien se la llevará a su ciudad y desencadenará el enfrentamiento más cruento jamás visto: la guerra de Troya.

Ya sabéis hasta qué punto huyo de sagas últimamente. Sin embargo, en toda regla hay una excepción, y la bilogía de Valerio Massimo Manfredi de ninguna manera podía no pasar por mis manos. Odiseo. El juramento es una novela apasionante que recrea la infancia y juventud del héroe, una época de la que no sabemos tanto, y termina cuando el magno ejército del que forma parte arrasa Troya y vence, así, la contienda. El autor italiano hace gala de los dos elementos que resumen su obra: el rigor histórico y el ritmo trepidante. Por un lado, tras haber consultado las obras más importantes acerca de Odiseo/Ulises, ofrece un relato verosímil y novedoso en que nos acerca al protagonista en los años previos a la guerra. Una narración fresca, repleta de nombres y lugares legendarios, que enamorará a los seguidores de la historia de la Grecia más clásica.

Por otro, la acción no decae en ningún momento y sorprende al mantener una cadencia coherente. El punto álgido de la novela es, cómo no, el enfrentamiento entre aqueos y troyanos, cuyas descripciones no decepcionan en absoluto. A lo largo del libro, además, el autor coquetea con la mitología y la introduce con la naturalidad con que todos la hemos palpado en las obras de Homero. Esa fusión entre realidad y fantasía, entre hechos y leyendas, es la que mejor retrata el pensamiento griego, por lo que personajes como Atenea o Heracles no podían faltar en el relato de Odiseo. Este se convierte en un protagonista real, despojado del halo de divinidad con que a menudo lo vemos descrito. El lector se formará una imagen del héroe más humana y cercana, lo que no deja de ser elogiable, y lo acompañará encantado en la narración que él mismo desgrana.

Acabo de terminar Odiseo. El juramento y ya ardo en deseos de tener en mi haber la segunda y última parte, que verá la luz en nuestro idioma el año que viene. Esta vez, sin embargo, podré esperar paciente, puesto que la historia de la guerra de Troya me fascina y no creo que vaya a olvidarla en los próximos meses. Ahí precisamente reside la mayor grandeza de este libro: Valerio Massimo Manfredi consigue que el lector deje a un lado la previsibilidad que podría rodear la trama. A pesar de que conozcamos lo que ocurrirá más adelante, no por ello pasamos las páginas menos emocionados y con menos ilusión. Sin duda alguna, es uno de los mejores escritores del género histórico. Ya me convenció con El ejército perdido, entre otros, y de nuevo me rindo ante su innegable don narrativo.

Cartas desde la isla de Skye, de Jessica Brockmole

  
  



Título: Cartas desde la isla de Skye
Autora: Jessica Brockmole
Traductor: Santiago del Rey
Editorial y año: Planeta, 2013

Marzo de 1912. Elspeth Dunn —una joven escritora que jamás ha abandonado su hogar en la remota isla escocesa de Skye— recibe la carta de un admirador norteamericano. La firma el universitario David Graham y supone para ella una puerta al mundo. A medida que los dos se vuelcan en la correspondencia, su intercambio acaba convirtiéndose en amistad y, con el tiempo, en amor. Junio de 1940. En plena segunda guerra mundial, la hija de Elspeth, Margaret, se enamora de un piloto inglés. Su madre trata de disuadirla; sabe, por experiencia, lo doloroso que es mantener una relación en tiempos de guerra. Un día Elspeth desaparece dejando unas cartas tras de sí. Margaret se adentra con ellas en un pasado del que nada sabía.


Querido lector de esta entrada.

Es la primera vez que me dirijo a ti directamente a través de una carta; espero no te incomode el atrevimiento, pero la ocasión bien merece el esfuerzo. Me gustaría hablarte de la última novela que he leído, un libro diferente y especial que me ha llegado al alma. Se trata de Cartas desde la isla de Skye, de Jessica Brockmole, un romance epistolar que me ha parecido precioso y desgarrador. Antes de comenzar a leerlo, creía que la narración, formada únicamente por cartas, sería insuficiente para transmitir las emociones que envuelven la historia de amor. Cuán equivocado estaba y con qué intensidad las epístolas se me han clavado en el corazón.

Permite que te resuma el argumento. En 1912, una joven poeta que vive en la isla de Skye recibe una carta de un admirador americano. Ese será el inicio de una correspondencia que abarcará varios años y en la que ambos depositarán todos sus miedos y deseos. Cuando la relación se convierte en amor profundo, las cartas dejan de llegar. Casi treinta años más tarde, la poeta desaparece, dejando tras de sí un montón de cartas que su hija se dispone a leer para averiguar adónde ha huido su madre. Anonadada, asistirá al relato de una historia de amor que no conocía y que da sentido al pasado misterioso que siempre ha rodeado la juventud de su madre.

Como puedes apreciar, ya en la sinopsis misma se respira una trama inigualable, una fuente de fuertes sentimientos que hacen de Cartas desde la isla de Skye una lectura apasionante. Si pensabas, como yo, que la vía epistolar no bastaría para construir una gran novela por sí misma, créeme si te digo que te llevarás la misma sorpresa que yo. Jessica Brockmole ha dado la forma perfecta a una historia única, llena de sensibilidad y de un magnetismo irresistible e inigualable. A lo largo de las cartas verás cómo se plasman las emociones desnudas y reales de los protagonistas; sin tapujos, sin dobles fondos, sin florituras: lo que sienten está ahí a la vista, por lo que no es difícil que te emociones en numerosas ocasiones. A mí me ha ocurrido.

Por otro lado, las dos tramas del libro se ambientan en los difíciles años previos y centrales a las dos guerras mundiales. Puedes imaginarte, pues, hasta qué punto hay sufrimiento y desolación en algunas de las cartas. Sin embargo, la autora ha sabido alcanzar un equilibrio para mí brillante: no ahonda demasiado en la crudeza de las contiendas internacionales, sino que simplemente aporta algunos retazos de cuanto sucede para enmarcar histórica y personalmente el romance de la poeta y el americano. Ni que decir tiene que la narración vuela gracias al ritmo ágil que proporcionan las epístolas, así que prepárate para leer un libro casi de corrido. Te será imposible abandonar a los personajes a su suerte y, sin darte cuenta, habrás llegado al final.

Cartas desde la isla de Skye es una novela distinta, y de forma distinta he querido hacerte llegar mi opinión. Deseo de todo corazón que valores la posibilidad de dar una oportunidad a esta bonita historia de amor. Estoy convencido de que no solo no te llevarás una decepción, sino que, además, la ópera prima de Jessica Brockmole supondrá un disparo certero a tu corazón de lector y una experiencia literaria refrescante por la originalidad de la forma y la fuerza insondable de los sentimientos de los protagonistas. Si finalmente decides leer el libro, me encantará conocer tus impresiones. Ya sabes cómo puedes contactar conmigo, no lo dudes y regálame la satisfacción que me dará el saber que has disfrutado tanto de la historia como yo.

Atentamente,

Xavier Beltrán

Búscame donde nacen los dragos, de Emma Lira






Título: Búscame donde nacen los dragos
Autora: Emma Lira
Editorial y año: Plaza & Janés, 2013

Marina acaba de separar se del hombre de su vida. Intentar superarlo en Madrid no es fácil, así que decide abandonar la ciudad y retirarse a un hotel rural en Tenerife. En la isla establece una relación especial con los dueños de la finca donde se hospeda, y son ellos quienes le muestran una calavera humana que apareció junto a otros restos guanches. Animada por su profesión de periodista, y sin tener ninguna otra cosa que hacer, Marina decide investigar quién fue la propietaria de ese cráneo. Mientras empieza a darle cuerpo a esa mujer que fue enterrada mediante un extraño ritual, desentrañando los misterios que la rodean, la búsqueda se va convirtiendo en una suerte de viaje iniciático, revelador, que cambiará su vida para siempre.


Leer es aprender. Leer es viajar, soñar, sentir. Cuatro verbos que esconden unos sentimientos únicos y envidiables que solo la literatura es capaz de provocar con tanta fuerza. Uno de los enclaves más paradisíacos del mundo se encuentra en el océano Atlántico: las islas Canarias. Este archipiélago, con un clima primaveral permanente, sirve de escenario para la trama que protagoniza Búscame donde nacen los dragos, una aventura apasionante que ha despertado mi sed de conocimiento y mi curiosidad acerca de la historia guanche. Emma Lira construye un libro trepidante, hilvanado con una asombrosa maestría, que me ha seducido y atrapado desde el comienzo mismo.

Tras separarse de su pareja, Marina decide alejarse de Madrid y viaja a las islas Canarias para desconectar, recuperarse y huir de todos los recuerdos y personas que la unen a su ex. En Tenerife se alojará en una idílica cabaña frente al mar, rodeada de dos viejos amigos y otros desconocidos que rápidamente dejarán de serlo. Cuando unos restos humanos encontrados en la finca casi cincuenta años atrás irrumpen en la escena, el yo periodista e inquieto de Marina la lleva a emprender una investigación para descubrir quién fue el dueño de la calavera hallada. Unas pesquisas que se remontarán al siglo XV y al extraño vínculo que une a los aborígenes canarios con un pueblo bereber africano.

Si alguna vez he leído una novela ambientada en las Canarias, cosa que ahora mismo no recuerdo, seguro que la historia no hablaba del pasado de las islas. La cultura guanche es uno de los pilares sobre los que se sustenta Búscame donde nacen los dragos, un libro emocionante que aborda una época que siempre me ha interesado desde la perspectiva canaria, novedosa y sumamente atractiva para mí. Emma Lira ha sabido esconder una trama exquisita e irresistible detrás de una simple ruptura amorosa y desgrana poco a poco el abanico de ingredientes que envolverá al lector con un delicioso halo de misterio. La novela hace gala de un extenso trabajo de documentación que ha permitido a la autora ensamblar todas las piezas sin dejar cabos sin atar ni puntadas que dar. Me parece harto complicado ofrecer una historia tan ambiciosa y lograr que esta no haga aguas por ningún lado. 

Por otro lado, las descripciones que acompañan las situaciones que salpican el libro son tan precisas que es imposible que quien las lea no se forme una imagen mental llena de paisajes bellísimos que uno no dudaría en querer visitar. La protagonista y todos los personajes que participan en la aventura, además, muestran un perfil realista y humano, cercano y sincero, que tanto cuesta hallar en literatura. Otro de los elementos que me ha llevado a rendirme ante la historia es la prosa. Elegante, cuidado, impecable y directo, el estilo de la narración casa a la perfección con la atmósfera única y sugestiva de la intriga. Diálogos naturales, pensamientos verosímiles y bien explicados y la aparición de localismos canarios que dan color a la novela harán las delicias de los lectores más exigentes.

Emma Lira se ha ganado mi admiración con Búscame donde nacen los dragos, una novela brillante que nos invita a viajar al sur y al pasado en busca de una odisea personal e histórica que llama la atención por sí misma y por el acierto con que ha sido pensada y redactada. Quiero dar las gracias a la autora por abrirme las puertas de la cultura guanche. Me resulta increíble pensar que sabemos más de incas y mayas que de los habitantes precolombinos de uno de los destinos turísticos preferidos en nuestro país y el mundo entero. Este libro será el culpable de que en pleno enero o febrero viaje a las islas Canarias en busca de una temperatura placentera, un enclave de ensueño y un pasado que ahora me atrae como nunca antes.

Mi vida querida, de Alice Munro

  
  




Título: Mi vida querida
Autora: Alice Munro
Traductora: Eugenia Vázquez Nacarino
Editorial y año: Lumen, 2013

¿Bastan un beso robado, un salto desde un tren en marcha, la sombra de una mujer que me rodea alrededor de una casa, una borrachera de media tarde o las preguntas arriesgadas de una niña para conformar un mundo que se baste a sí mismo y cuente la vida entera? Si quien escribe es Alice Munro un simple adjetivo sirve para cruzar las fronteras de la anécdota y colocarnos en el lugar donde nacen los sentimientos y las emociones.


Los lectores somos, algunas veces, algo masoquistas. Elegimos un libro que sabemos que no nos convencerá, pero decidimos leerlo igualmente. Es cierto que de ahí podemos llevarnos gratísimas sorpresas, aunque yo ya sabía que Mi vida querida, de Alice Munro, suponía un reto doble para mí. Digo doble porque dos eran las razones que me hacían pensar que no me gustaría: el hecho de ser un libro de relatos, género con el que no me siento cómodo, y el premio Nobel que han dado este año a la autora canadiense. Como me temía, pues, de nuevo un escritor con ese galardón me deja tan frío como el invierno de Toronto.

Dado que hoy hablo de una antología de relatos, en la reseña no incluyo el párrafo donde suelo resumir la trama. Mi vida querida versa sobre el amor, y la gran mayoría de los cuentos tiene como protagonista un romance. La prosa de Alice Munro me ha parecido impecable pero totalmente desprovista de emoción, fuerza o garra. No he llegado a sentir nada con ninguno de los relatos. Esa chispa que acompaña las bonitas historias de amor, gracias a la cual los lectores empatizan con los protagonistas y se emocionan con ellos, no está presente en el libro -o yo no la he sabido encontrar-. Por tanto, es difícil que una selección de textos acerca del amor me pueda convencer si no me los he creído, no he sentido pasión alguna en ellos y el estilo se me antoja desangelado.

También es complicado diferenciar unos relatos de otros cuando todos cuentan con algunos detalles que los hacen muy parecidos; por ejemplo, el perfil de los personajes, el lugar donde residen o algunas situaciones que viven. Esas semejanzas me han entorpecido la lectura porque una y otra vez he confundido a los protagonistas y hasta he mezclado las distintas tramas. No obstante, no todo lo que voy a decir sobre este recopilatorio de relatos es negativo, no. Uno de los -pocos- elementos que me ha gustado es la ambientación. Canadá siempre ha sido un país por el que he sentido una gran atracción y la autora sabe transmitir lo que significa vivir en algunos de los pueblos o ciudades canadienses. Me apena que esa ubicación tan bonita no haya bastado para hacer que mi opinión final de los relatos fuera positiva.

La decepción que me he llevado con Mi vida querida no es en absoluto una sorpresa. Quizá esa predisposición a no llegar a disfrutar del libro me ha jugado una mala pasada y por su culpa partía de un pesimismo que ya no me ha abandonado durante la lectura. No dudo de que la obra de Alice Munro merezca un premio como el Nobel. Simplemente creo que el jurado que elige el ganador toma un sendero muy alejado de mis gustos personales. La curiosidad que me embarga cuando se fallan galardones como el Nobel, el Nadal o el Planeta es más fuerte que la racionalidad que me conmina a escoger un libro o autor sin tener en cuenta factores de ese tipo. Quién sabe, quizá algún día mi inquietud literaria me hará descubrir novelas que me enamoren del todo. No lo descarto, pero a tenor de los resultados actuales tampoco cuento con ello.

La esclava de Vesta, de Sherri Smith






Título: La esclava de Vesta
Autora: Sherri Smith
Traductor: Juan Soler
Editorial y año: Ediciones B, 2009

Condenada a ser enterrada viva, la muerte que se imponía a cualquier vestal que rompiera sus votos de obediencia y castidad, Emilia reflexiona acerca de lo que fue su vida de encierro y privaciones: las intensas amistades que forjó, los implacables enemigos que hizo y, por último, el apasionado romance que vivió y que ha sido precisamente la causa de su perdición. Un relato pleno de erotismo, que reconstruye un mundo fascinante en un contexto histórico descrito con maestría.


Del Imperio romano quedan poquísimas cuestiones que aún no se hayan usado para formar la base de una novela histórica. Es un período tan atractivo y rico en personajes, lugares y sucesos que a nadie extraña que levante pasiones tanto en los autores como en los lectores. Sherri Smith ha querido desmarcarse de la línea habitual del género para proponer un vívido retrato del día a día de las vestales, las sacerdotisas dedicadas al culto a la diosa Vesta. La esclava de Vesta es un apasionante relato que narra, con detalle, precisión y maestría, las costumbres y rutinas de ese selecto grupo religioso.

Emilia es tan solo una niña cuando se convierte en una vestal. Los dioses la han elegido para consagrarse a Vesta. En un entorno que muchos consideran lujoso y providencial, la joven entra a formar parte del sexteto de vírgenes cuyas tareas giran alrededor del fuego sagrado, que protege Roma de invasiones y peligros extranjeros. Cuando el amor irrumpe en su vida y traiciona las reglas que férreamente marcan los comportamientos de las vestales, Emilia se ve condenada a morir enterrada viva en una estancia bajo tierra. Allí, rodeada tan solo de sus recuerdos, echa la vista atrás y analiza cuanto vio, pensó y sintió entre las paredes del templo.

Hay novelas históricas que optan por ofrecer una narración trepidante, llena de giros y sorpresas que atrapan desde el comienzo. Otras, en cambio, prefieren describir con un estilo pausado y sin sobresaltos algún hecho del pasado, echando mano de un inmenso trabajo de documentación. La esclava de Vesta pertenece a ese segundo tipo. En ningún momento se trata de una historia con ritmo frenético que enganche por lo que sucede; más bien es un relato fiel y magníficamente estructurado que pretende seguir la vida de una de las vírgenes vestales. Sherri Smith consigue lo que a priori parece inconcebible: servirse de numerosas e intensas descripciones que no solo no aburren, sino que embellecen la trama y transportan al lector al momento histórico que protagoniza el libro. El viaje al que nos invita la novela es maravilloso.

Además de regalarnos un sinfín de detalles que ponen de manifiesto cuánto se ha documentado la autora antes de comenzar a escribir, hay más elementos que convierten la trama en una lectura fantástica y sin duda recomendable. Las vestales mismas, con sus dudas y conflictos, son uno de los alicientes que animan a seguir leyendo. Resulta fascinante ver cómo la sed de poder o protagonismo llega a afectar hasta a personas tan devotas. Por otro lado, la historia de amor que vive la propia Emilia es arrebatadora y muy emotiva; uno siente la pasión escondida de la joven y transita con ella por un camino de frustración, confusión y dolor. No puedo olvidar mencionar el final, que me ha dejado boquiabierto. Difícilmente se me ocurre un cierre más brillante para la novela.

Como gran lector del género histórico, disfruto tanto de las novelas que se basan en la acción como de aquellas que prefieren la descripción. La esclava de Vesta me ha abierto las puertas de un mundo que desconocía por completo y ha sabido introducirme en él sin prisas, de forma gradual, lo cual es precisamente lo que pedía la historia de Emilia. Sherri Smith ha construido un libro emocionante que huye con acierto de algunos de los tópicos en que suelen caer algunos autores noveles al decidir escribir una novela histórica. Tiene claro qué quiere contar, de qué forma va a hacerlo y por qué sendero transcurrirá la trama, y lo lleva a cabo con una tranquilidad y naturalidad verdaderamente envidiables y elogiables.

El Proyecto Esposa, de Graeme Simsion






Título: El Proyecto Esposa
Autor: Graeme Simsion
Traductora: Magdalena Palmer
Editorial y año: Salamandra, 2013

«Me llamo Don Tillman, tengo treinta y nueve años y soy profesor adjunto de Genética en la Universidad de Melbourne. Mi trabajo está bien remunerado, me alimento de forma equilibrada y regular, y mi condición física es óptima. En el reino animal, no tendría ninguna dificultad para aparearme, pero en el humano, nunca he logrado tener una segunda cita con la misma mujer. Los motivos de mi fracaso no termino de entenderlos, y como las estadísticas muestran que los hombres casados son, en promedio, más felices y viven más tiempo, he decidido poner en marcha un programa vital para mí, el Proyecto Esposa. A tal fin, he creado un algoritmo perfecto que me permitirá excluir las candidatas que no respondan a los estrictos criterios que se exponen en el cuestionario. Este libro es el informe científico acerca del resultado de mi proyecto. Quien lo lea descubrirá que la candidata menos apropiada se llama Rosie; y también encontrará la respuesta a una pregunta fundamental: ¿puede el amor cambiar la vida de una persona, incluso de un individuo como yo?»


En un mundo en que ya todo está inventado, o eso parece, resulta complicadísimo ofrecer a los lectores algún ingrediente novedoso que sepa destacar por sí mismo. En un mundo en que, además, la situación es de todo menos fácil para la economía y las relaciones personales, Graeme Simsion nos propone una acertada crítica, llena de ironía y humor, en El Proyecto Esposa, una novela que sorprende por la trama original, que coquetea con el género romántico, y el protagonista, uno de los personajes más tiernos y entrañables que he conocido en literatura. Se trata de una de las grandes apuestas de la temporada y, en mi opinión, de una comedia simpática, agradable y refrescante. Una joya interesante que no puede, ni debe, pasar desapercibida.

Don Tillman es un profesor de Genética con síndrome de Asperger. Es, por tanto, metódico, organizado, directo y sincero. En su concepción racional del mundo no entiende cómo es posible que alguien como él, un hombre en forma y con buen estatus, esté soltero. Para poner fin al celibato y encontrar a la mujer que lo convertirá en un esposo feliz, Don escribe un cuestionario que servirá para descartar los perfiles que no cuadren con su estilo de vida. El objetivo del proyecto es conocer a la mujer perfecta para él, pero todo se va al traste cuando conoce a Rosie. Fuma, es impuntual, no sabe organizarse y, para colmo, es vegetariana. Está claro que Rosie no superaría jamás el cuestionario, pero algo en ella hará que Don cambie su idea inicial.

Cuando comencé a leer El Proyecto Esposa, nada sabía de la novela, tan solo que había cosechado un gran éxito en Australia, el país natal del autor. Poco a poco, al sumergirme en la historia, me he encontrado con una trama deliciosa, con un planteamiento diferente y bien desarrollado y un protagonista brillante. La primera novela de Graeme Simsion ha supuesto una gran sorpresa para mí y me ha regalado momentos irrepetibles gracias, sobre todo, al perfil de Don. El síndrome de Asperger que padece lo sitúa en un plano de racionalidad sin ironías ni dobles sentidos que el lector disfrutará, ya que la manera de Don de entender las acciones de los demás son fuente de escenas muy divertidas. Cabe mencionar que el lector reirá con él, no de él; se nota que el autor ha hecho un gran esfuerzo por mostrar respeto hacia el personaje, lo que agradezco desde aquí.

Además de la ingeniosa personalidad del protagonista, el autor ha sabido imprimir un ritmo fresco y ameno al libro. Las páginas vuelan a una gran velocidad y es increíble constatar, boquiabierto, cómo uno se acerca al final sin apenas darse cuenta. Por otro lado, he comentado que la historia se acerca al género romántico sin encuadrarse en él completamente. Es un coqueteo inteligente que sabrá llamar la atención tanto de quienes huyen de las tramas de amor como de los seguidores de la novela romántica. Hay pocos libros que me gustaría ver llevados a la gran pantalla porque no me gustan las adaptaciones cinematográficas de los argumentos, pero sin duda este sería una opción excelente. Si se respetara el tono ácido y a la vez socarrón de la trama, el resultado sería una comedia maravillosa.

Es probable que muchos de vosotros descubráis El Proyecto Esposa con esta reseña. Es una novela que aún no ha irrumpido en el mercado con toda la fuerza que contiene, pero estoy convencido de que a partir de ahora será uno de los libros estrella de las librerías y bibliotecas. Graeme Simsion ha logrado sorprender con una apuesta distinta que entraña una crítica intensa al comienzo, desarrollo y posible final de las relaciones personales. Aunque no tengamos síndrome de Asperger, seguro que muchos de nosotros nos sentimos identificados con las reacciones de Don y asistimos, extrañados, al curioso comportamiento de la persona que estamos conociendo. Si todos fuéramos tan transparentes como el protagonista de esta divertida historia, el mundo sería un lugar mejor, no me cabe duda.

La canción número 7, de Lena Blau

 
  




Título: La canción número 7
Autora: Lena Blau
Editorial y año: Temas de Hoy, 2013

Blanca, una joven insegura e introvertida, espera en una estación de tren a Carlos, un prometedor estudiante de Arquitectura que desde la muerte de sus padres se ha sumido en un peligroso abismo. Malhumorada y escéptica, aguarda a que él llegue, convencida de que el plan que ha trazado su madre para ayudar a ese chico no va a servir de nada. Pero lo que Blanca no se imagina es que nada será igual a partir de ese caluroso día de septiembre; el apuesto e intrigante joven conseguirá despertar en ella unas contradictorias sensaciones para las que no está preparada. Y, a pesar de que en un principio parecen detestarse, una canción de amor hará que todo cambie en su vida.


En la última reseña hablé de la gran plataforma en que se ha convertido la autopublicación, gracias a la cual un buen número de autores han sido capaces de hacer llegar sus obras al público. De nuevo me rindo ante una novela que ha visto la luz en papel tras cosechar un inmenso éxito en formato electrónico. Esta vez se trata de La canción número 7, de Lena Blau, una novela romántica que explora con profundidad la relevancia del primer amor. Me ha sorprendido la sensibilidad de la autora y el perfil excelente y realista de la pareja protagonista, uno de los aspectos en que más falla la mayoría de libros del género.

Carlos acaba de perder a sus padres. Su abuela lo envía a casa de unos amigos de la familia, alejándolo así del Madrid peligroso que tan mal ha hecho a la actitud de su nieto. En Montegrís, un pueblo tranquilo de la sierra madrileña, Carlos se encuentra compartiendo piso con Blanca, una joven que lo recibe de muy malos modos; no en vano su intimidad se ha visto evaporada al irrumpir él en su vida. La necesidad de llevarse bien, en aras de lograr una convivencia tranquila, los animará a dejar atrás la animadversión que se profesan. El poder de la música, sin embargo, los envolverá sin remedio y la fuerza de una canción en particular los llevará a protagonizar un romance arrebatador en el que ninguno de los dos pensaba ni apostaba.

Lena Blau ha conseguido romper las dos barreras que suelen interponerse entre una novela romántica y la realidad: la evolución de la historia de amor y la caracterización de los dos protagonistas. En primer lugar, La canción número 7 relata cómo una relación pasa del odio al amor de forma pausada y natural, sin sobresaltos ni giros innecesarios, por lo cual el lector sigue el avance con satisfacción y no se siente confundido ante un ritmo trepidante que alejaría la trama de cualquier parecido con la vida real. A través de un estilo sincero y cuidado, la autora nos reserva un par de obstáculos que nos oprimirán el corazón y nos conducirán, incluso con cierta ansiedad, hasta la esperada resolución, donde y cuando las aguas volverán a su cauce.

Por otro lado, la novela echa mano de un recurso muy inteligente para lograr que los lectores empaticen con la pareja protagonista: les da la voz narradora. Así pues, son Blanca y Carlos quienes nos regalan sus pensamientos, sus miedos e ilusiones. Me parece una decisión muy acertada, ya que en historias como esta, en que a menudo cada personaje interpreta una acción o situación de manera distinta, nos permite adentrarnos en sus mentes y sentir junto a ellos las mismas emociones. La estructura del libro casi nos obliga a encariñarnos con la pareja, y debo decir que tanto ella como él me han parecido fantásticos. Vale la pena que destaque, además, la prosa tranquila de la autora y las increíbles descripciones de Montegrís, donde transcurre gran parte de la novela, gracias a las cuales uno visualiza esos rincones tan bien inventados.

La canción número 7 es una emotiva novela que sabe mezclar con destreza la magnitud del primer amor y la pasión de la música. Letras y notas, frases y melodías, palabras y sonidos se unen en una apasionante historia de amor que convence, emociona y sorprende a partes iguales. Lena Blau ha irrumpido con decisión y acierto en el mundo editorial con una novela romántica que aprovecha los inmejorables ingredientes que proporciona el género y, lo más importante, evita aquellas trampas que suelen restar grandeza a una obra de este tipo. Si os apetece descubrir un romance entre personajes que muestran una perfecta imperfección, este libro es una opción que no os defraudará. 

El asesinato de Pitágoras, de Marcos Chicot

 
 



Título: El asesinato de Pitágoras
Autor: Marcos Chicot
Editorial y año: Duomo, 2013

El anciano filósofo Pitágoras, uno de los personajes con más poder de su época, está a punto de elegir un sucesor entre los grandes maestros cuando en su comunidad se inicia una serie de asesinatos. Tras los crímenes se atisba una mente oscura y poderosa que parece superar al mismísimo Pitágoras. La enigmática Ariadna y el investigador egipcio Akenón tratarán de descubrir quién es el asesino a la vez que resuelven sus propios sentimientos. Un reto en el que los fantasmas del pasado se unen a las oscuras amenazas del presente.


Las nuevas tecnologías han aterrizado ya para siempre en el mercado editorial, un ámbito en el que muchos autores saben sacar partido de los avances para autopublicarse y poder llegar a los lectores. Aquellos que no disponemos de lector electrónico, sin embargo, no somos capaces de adentrarnos en las historias que nos ofrecen muchos autores noveles -mil gracias desde aquí-. Una de las novelas que me dio más pena rechazar en formato digital fue El asesinato de Pitágoras, una apasionante mezcla entre historia y misterio que prometía una lectura fascinante. Tiempo después de alcanzar un gran éxito en la red, ha visto la luz en papel y, así, he podido disfrutar, y mucho, de la ópera prima de Marcos Chicot. Mi más sincera enhorabuena.

Pitágoras no es solo un matemático y un filósofo de primer nivel. A su alrededor, gracias a su carisma y su influencia, se ha construido una corriente moral que gobierna numerosas ciudades de la Magna Grecia. El pitagorismo tiene su cuna en Crotona, lugar de residencia del matemático. Es allí donde el filósofo, dada su avanzada edad, se dispone a nombrar a su sucesor. En el momento en que comienza a deliberar, una serie de asesinatos, cuyo objetivo no es otro que los probables sustitutos de Pitágoras, sacude la comunidad crotoniana. Será entonces cuando Akenón, un investigador egipcio, y Ariadna, la propia hija del filósofo, emprenderán una investigación que descubrirá una conjura agresiva que pretende destruir el pitagorismo a cualquier precio.

En mi opinión, el hecho de unir en literatura pasado e intriga da uno de los mejores resultados posibles. Se trata de un híbrido atractivo que sabe apoyarse en los puntos fuertes de los dos géneros de una forma única y deliciosa. En El asesinato de Pitágoras asistimos a un vibrante retrato de la sociedad griega de principios del siglo V a. C. Marcos Chicot hace gala de unos increíbles conocimientos que uno puede palpar en cada descripción. A pesar de que detrás de la novela se observa un claro proceso de documentación, en ningún momento el ritmo del libro se ve enturbiado por un exceso de información innecesario, antes al contrario: el autor ha encontrado el equilibrio justo para satisfacer al lector, lo cual no deja de ser inaudito porque no son pocas las explicaciones matemáticas que recorren la historia.

Si la vertiente histórica nos permite viajar al lugar y momento descritos, la trama intrigante atrapa desde las primeras páginas y no suelta hasta el final. A través de una acción trepidante y muy bien hilada seguimos las investigaciones de los protagonistas con el corazón en un puño y las adictivas píldoras de sorpresa que nos aguardan en la historia saben descolocarnos con maestría. A todo lo anterior se le suma un elenco de personajes principales trazados con verdadera destreza y una pluma exquisita que pone de manifiesto el mimo y cariño con que está pensada y escrita la novela. No quiero terminar la reseña sin aplaudir la cuidada edición que han realizado en Duomo; más allá de esa portada tan impactante y acertada, es un auténtico placer leer el libro gracias a su perfecta y cómoda maquetación.

Los capítulos cortos que forman la estructura de El asesinato de Pitágoras impiden que el lector se sienta capaz de detener la lectura. Uno más, uno más..., y al final no leemos, sino que bebemos la historia. En vista del magnífico resultado, aún tengo más ganas de ver qué joyas verán la luz en papel después de haber logrado el beneplácito de numerosos lectores. Marcos Chicot ha aprovechado esta nueva forma de escribir y publicar con suma inteligencia. Desde aquí le animo a seguir por la senda que ha tomado y, también, quiero dar ánimos a aquellos autores que no saben si lanzarse a una autopublicación que a priori se antoja un tanto desangelada.

El frío modifica la trayectoria de los peces, de Pierre Szalowski

 
 



Título: El frío modifica la trayectoria de los peces
Autor: Pierre Szalowski
Traductora: Esther Andrés Gromaches
Editorial y año: Grijalbo, 2009

Algunas Navidades son inolvidables... Las de 1998 en Québec no se le olvidarán a un niño que entonces tenía once años. Sus padres le anunciaron que iban a separarse. Nunca hubiese pensado que algo así podría sucederle a él. Al día siguiente empezó la peor tormenta de hielo que Quebec había conocido jamás. En el hielo florecieron situaciones inesperadas. Las personas recordaron sentimientos que habían olvidado. La vida cotidiana se detuvo. Algunas cosas dejaron de ser como habían sido durante mucho tiempo. Aquella tormenta cambiaría para siempre la vida del niño, de su familia y de sus vecinos. Incluso los peces, uno de ellos, modificaron su comportamiento. Finalmente, la tormenta pasó. A veces, las situaciones inesperadas hacen que lo veamos todo diferente.


Con la reseña que hoy os traigo voy a comentar una cuestión que aún no había abordado en el blog: ¿hay que terminar los libros que no nos convencen? Unos dirán que sí por tesón y orgullo lectores; otros, que son tantas las novelas pendientes que no vale la pena perder el tiempo en una que no nos gusta. Lo cierto es que con El frío modifica la trayectoria de los peces me ha ocurrido algo bastante curioso: he estado a punto de abandonarlo al llegar a las primeras cien páginas, porque la historia no me decía nada, y entonces Pierre Szalowski me ha sorprendido con un giro interesante y el libro ha terminado gustándome mucho. Qué extraños son a veces los sentimientos que nos embargan cuando leemos una novela.

El frío polar que sacude Québec es tan intenso como conocido. Sus habitantes están acostumbrados a las gélidas temperaturas invernales, aunque en las Navidades de 1998 ocurrió lo nunca visto: una tormenta de hielo de una fuerza que jamás se había alcanzado. Mientras el cielo parece romperse y lanzarse sobre los quebequenses, uno de ellos, un joven de once años, ve cómo lo que sin duda se resquebraja es su propia vida: sus padres le han anunciado que van a separarse. La sorpresa y el desconcierto del muchacho se ven acentuados por el temporal que azota Québec, aunque la situación de aislamiento que vivirán él, sus padres y todos sus vecinos despertará emociones escondidas u olvidadas que modificarán su manera de ver el mundo.

Querido lector de este blog: si pasa por tus manos esta novela y nace en tu interior una completa confusión por la gran cantidad de personajes que aparecen, acepta mi consejo y sigue leyendo sin desesperarte. Hazme caso, ¡vale la pena! Así me sentí al comenzar El frío modifica la trayectoria de los peces, un tanto torpedeado a nombres y personas que nada me aportaban, hasta que la tormenta de hielo comienza a hacer estragos y los personajes empiezan a interactuar entre sí. Y es entonces cuando la novela de Pierre Szalowski se convierte en un espléndido himno a la alegría, al amor, a la amistad. Yo fui el primer sorprendido al terminar la lectura con una cálida sonrisa en los labios; la verdad es que no esperaba que la historia fuera a atraparme tanto, pero a veces vale la pena hacer acopio de perseverancia y ver hacia dónde nos quiere llevar un autor.

Dado que la novela procura contar la situación de la separación de unos padres vista desde la perspectiva del hijo, la narración fresca y amena cuenta con una ingenuidad que al principio quizá choca o repele, pero que finalmente convence y enternece hasta límites insospechados. Ese distinto punto de vista me ha parecido un acierto. Por otro lado, en cuanto las consecuencias de la tormenta se hacen presentes y los personajes deben conocerse y entablar conversación, el libro coge aire y se precipita hacia una historia conmovedora capaz de quedarse grabada en los corazones de los más insensibles. No solamente por la historia del chiquillo, sino por la de algunos de sus vecinos, personas que se sienten perdidas y que ven cómo en la puerta de al lado quizá vive alguien más que un indeseable desconocido.

Me hace mucha ilusión poder recomendar El frío modifica la trayectoria de los peces sin dudar ni un instante, aunque repito la advertencia que he citado antes: si alguno de vosotros tiene pensado leerlo, es un libro sobresaliente si superáis la cantidad de personajes que desfilan por las primeras páginas sin apenas protagonismo. Una vez os metáis de lleno en la historia, descubriréis, como me ha sucedido a mí, una novela acogedora y sencilla que en ocasiones os invitará a reflexionar. Pierre Szalowski ha logrado proponer una lectura que ya desde el título llama la atención y que ciertamente incluye elementos que bien vale la pena encontrar en un libro.

¡Muuu!, de David Safier






Título: ¡Muuu!
Autor: David Safier
Traductora: María José Díez Pérez
Editorial y año: Seix Barral, 2013

Lolle, una vaca del norte de Alemania, pasa por una etapa bastante mala: no sólo ha descubierto que su queridísimo toro Champion la engaña con esa vaca idiota de Susi. No, además se ha enterado de que el ganadero quiere vender la finca y tanto ella como sus compañeros acabarán entre dos rebanadas de pan. Un encuentro accidental con un gato trotamundos devuelve la esperanza a Lolle. Por lo visto, existe un lugar donde las vacas no acaban convertidas en hamburguesas: ¡la India! Lolle decide poner pies en polvorosa esa misma noche y, acompañada de sus dos mejores amigas, emprender el peligroso viaje hacia la tierra prometida.


Por quinto año consecutivo nos llega la nueva novela de David Safier, un autor que ha sabido hacerse con un hueco inmortal en las mesas de novedades de las librerías gracias a su peculiar humor, su savoir faire y sus inolvidables y disparatadas historias. La quinta novela del autor, en cuyo título y cuya portada ya palpamos el estilo del escritor alemán, supone una nueva dosis de surrealismo, esperanza y alegría a través de la historia de una vaca, en la que he hallado más mensaje que en las anteriores. Esperaba con ganas la publicación de ¡Muuu! y puedo afirmar, sin temor a equivocarme, que una vez más Safier se ha superado. Es un libro muuuy divertido.

Lolle es una vaca alemana a la que la suerte parece haber abandonado. Su querido toro la engaña con una vaca estúpida y, encima, resulta que el ganadero quiere vender la granja. Justo cuando ya se ve a sí misma convertida en una hamburguesa, Lolle conoce a un simpático gato italiano que le anuncia una noticia reveladora: en la India las vacas no solo no acaban siendo deglutidas, sino que son veneradas y hasta sagradas. Decidida a llegar a tal curioso país, Lolle emprenderá un durísimo viaje junto a algunas compañeras de su vacada. Un trayecto durante el cual no cesarán las sorpresas ni los sobresaltos animales.

La genialidad de David Safier parece no conocer límite alguno. Se reinventa a sí mismo con cada libro que escribe, sabe mantener el listón altísimo y aprovecha con sabiduría la fórmula que tan buenos resultados le da. ¡Muuu! es una prueba más de que el sentido del humor del autor aún tiene mucho que ofrecer, y como lector no puedo sino aplaudir y ensalzar las historias que se fraguan en la mente del escritor. La diversión está más que asegurada con sus novelas, y esta no es ninguna excepción. A pesar de que cada vez que me enfrento a un nuevo libro del autor lo abro con ilusión y miedo a partes iguales, aún debe llegar el día en que me decepcionen sus tramas. Por suerte para mí, ese día parece lejano, muy lejano.

Más allá de la narración fresca y ágil que siempre nos ofrece el autor, y del acertado perfil de sus protagonistas (ya ha demostrado saber dar una personalidad definida a gatos, personas y ahora vacas), esta vez la novela se alza como una acertada, irónica y certera sátira que ridiculiza la sociedad en la que vivimos y las decisiones que tomamos con unas reflexiones interesantes que versan sobre cuestiones como la alimentación o el racismo. A través de las hilarantes situaciones en que se ven inmersas las vacas -la imaginación de Safier es una portentosa fuente de bromas, malentendidos y chascarrillos-, el lector reconocerá un mensaje claramente alentador que hará las veces de estímulo para convencerlo a encarar los días, por turbios que sean, con una sonrisa radiante.

Esta es la tercera vez que en el blog reseño y recomiendo los libros de David Safier. Aun a riesgo de repetirme, proclamo desde aquí mi más sincera admiración hacia el autor y aporto una crítica halagüeña hacia su última apuesta. ¡Muuu! promete risas interminables, anécdotas cómicas y una narración jocosa que hará las delicias de los lectores que buscan una historia con la que pasar un rato agradable, divertido y ameno. El estilo del autor ha madurado y en esta novela nos ofrece un retrato social único, visto desde su sentido del humor, con el que estaremos más que de acuerdo. Yo tengo clara mi devoción por Safier -por si no se había notado-, ¿y vosotros?

Cometas en el cielo, de Khaled Hosseini

 
 



Título: Cometas en el cielo
Autor: Khaled Hosseini
Traductora: Isabel Murillo Fort
Editorial y año: Salamandra, 2007

Sobre el telón de fondo de un Afganistán respetuoso de sus ricas tradiciones ancestrales, la vida en Kabul durante el invierno de 1975 se desarrolla con toda la intensidad, la pujanza y el colorido de una ciudad confiada en su futuro e ignorante de que se avecina uno de los periodos más cruentos que han padecido los milenarios pueblos que la habitan. Con apenas doce años, Amir se propone ganar la competición anual de cometas de la forma que sea, incluso a costa de su inseparable Hassan, un hazara de clase inferior que ha sido su sirviente y compañero de juegos desde la más tierna infancia. Así, obsesionado por demostrarle a su padre que ya es todo un hombre, Amir pondrá en peligro una amistad fraguada a lo largo de años de enfrentarse a todos los peligros imaginables, y aprenderá una verdad que le acompañará el resto de su vida.


Cuando una novela se convierte en un éxito repentino, sorprendiendo así a editores y lectores, siempre siento un temor irrefrenable: ¿y si a mí no me gusta tanto como a los demás? Me enfrento a ese miedo por las numeras críticas favorables con las que me encuentro, y ya sabemos el daño que hacen las expectativas en el momento de valorar un libro. Cometas en el cielo, una de las novelas que levanta más pasiones allá donde se publica, llegó a nuestro país rodeada ya de un halo de celebridad que se ha ido ensanchando con los años. Después de leer la primera novela de Khaled Hosseini debo confesar que soy de los pocos que no se ha enamorado del todo de la trama. Aunque me parece un libro digno, me ha decepcionado bastante.

Amir y Hassan son dos compañeros inseparables cuya amistad no se ve empañada por la diferencia de clases que hay entre ellos. El segundo es sirviente del primero, aunque hace ya tantos años que se consideran casi hermanos. El futuro los aguarda en un Afganistán tumultuoso y en un mundo extraño que parece anular las similitudes que los unen y que los llevará a emprender caminos totalmente separados. Las personalidades tan distintas de los dos jóvenes harán que cada cual sea fiel a sus propios principios y actúen en consecuencia, si bien para ello deberán enfrentarse a peligros y al lazo aparentemente indestructible de la amistad.

En Cometas en el cielo asistimos al interesante y bello retrato de la vida de Afganistán en el último tercio del siglo XX. La historia de Khaled Hosseini nos llegó en un momento en que el país estaba en boca de todo el mundo y supo esquivar los prejuicios que pudiéramos albergar y acercarnos a un lugar tan exótico como atractivo. Por otro lado, como resulta evidente en cuanto leemos la sinopsis, el libro cuenta con una trama que en ocasiones es tan dura que nos oprime el estómago. Aun así, a lo largo de la novela hay también algún rayo de luz y esperanza que nos devuelve la alegría y la fe en un futuro mejor para los protagonistas. Destaco, sobre todo, el personaje de Hassan, en mi opinión el mejor de la novela por la empatía con que conectamos con él.

No obstante, ya he avanzado que la novela no me ha parecido brillante, y ahora expondré los motivos. En primer lugar, es difícil disfrutar al máximo de una novela cuando experimentas un odio cerval hacia uno de los protagonistas; es lo que me ha sucedido con Amir, a quien no he soportado en ningún momento. Los pasajes en que aparecía me provocaban un rechazo inmediato, por lo que no he podido adentrarme del todo en la lectura. En segundo lugar, no he terminado de conectar con el estilo del autor. La narración me ha parecido desprovista de toda naturalidad, y no han sido pocas las ocasiones en que me he encontrado con capítulos forzados, al límite de toda realidad, que no creo que casen con el tono del libro. Por último, no puedo sino criticar el final, para mí descafeinado. Esperaba un cierre más contundente, más suficiente y arrebatador.

Soy consciente de que es más que probable que muy poca gente coincida con mi opinión, porque de este libro no he leído más que buenas críticas, pero no me he resistido a exponer lo que he sentido al terminarlo. Cometas en el cielo es una novela que para mí no pasa de ser entretenida y que me ha conducido a una desilusión por las esperanzas que tenía puestas en ella. No sé si volveré a leer a Khaled Hosseini, porque como he comentado no ha sido solo la historia lo que no me ha llegado del todo, sino también su forma de narrar. Por tanto, repetir con este escritor es una opción que ahora mismo no valoro.

Cadena de favores, de Marisa Grey






Título: Cadena de favores
Autora: Marisa Grey
Editorial y año: Vergara, 2013

Un rancho aislado, una mujer abandonada por su marido sola con su hijo en una tierra de hombres con enemigos que codician su rancho y acosada por las deudas. Debe cruzar Kansas para vender su ganado en la peligrosa Dodge City con la ayuda de sólo tres hombres, el viejo Kirk, su amigo de la infancia Nube Gris y el ambiguo Douglas. Pero la verdadera ayuda llegará de un desconocido, un hombre solitario de mirada fría. Junto a Sam Truman, Emily aprenderá a ser dueña de su destino en un viaje lleno de imprevistos y peligros durante el cual nacerá un fuerte vínculo entre Sam y Emily. Pero Sam no debe olvidar que pese a ser una mujer abandonada, Emily sigue estando casada con otro hombre. La protegerá, la amará, sabiendo que su tiempo juntos acabará en cuanto regresen al rancho.


A una novela romántica le hago una única petición: que me emocione, que haga nacer en mí fuertes sentimientos, que sepa conmoverme hasta llorar de felicidad. Si bien no son tantas las obras que lo consiguen del todo, las que sí lo logran pasan a formar parte de mi biblioteca particular como joyas irreemplazables. La ópera prima de Marisa Grey, mi querida y admirada Maribel de Historias Susurradas, no solo ha sido la finalista del Premio Vergara, no; Cadena de favores se ha convertido en la mejor novela romántica que he leído en los últimos meses. No soy capaz de encontrarle defectos. Es un libro perfecto y como tal voy a procurar ensalzarlo en esta reseña.

La vida de Emily es de todo menos sencilla. No solamente es una mujer, y por tanto se siente ignorada y ninguneada en el machista Lejano Oeste, sino que, además, está casada con un hombre al que ya no ama. La partida de su esposo, quien anda tras la riqueza que prometen las minas de oro, deja a Emily en una situación económica insostenible, y la joven debe tragarse el orgullo y enfrentarse a numerosas deudas. El amor que siente por Cody, su hijo, la anima a seguir adelante, y sus esfuerzos por sobrevivir la conducen a cruzarse en el camino de Sam Truman, un pistolero peligroso y desalmado que le ofrece ayuda cuando ella menos lo espera.

En su primera novela, Marisa Grey ha realizado una asombrosa proeza: romper el prototipo de historia de amor a la que tanto estamos acostumbrados. Emily, la protagonista de Cadena de favores, está casada y es madre de un chiquillo cuando conoce a Sam, de quien se enamora perdidamente. ¡Por fin alguien nos propone una alternativa al modelo tan manido de romance histórico! También quiero destacar el hecho de ambientar la historia en un período y un escenario tan poco explotado por nuestras autoras. El Lejano Oeste se convierte en el magnífico paisaje que da calor y color a la novela y que nos transporta a un universo novedoso, esplendoroso y rico. Pasear por los campos y visitar los ranchos supone una lectura refrescante -valga la aparente contradicción- y maravillosa.

Más allá del acertado escenario, la novela roza la perfección gracias al elenco de protagonistas y a la prosa. Por un lado, los personajes principales iradian tal realismo que cuesta entender que sean ficticios. Además de sentir una increíble empatía con Emily y Sam, debo confesar que es Cody, el hijo, quien se ha llevado mi más sincera admiración. He sentido tanta ternura para con el chiquillo que hasta me ha dolido despedirme de él; es, sin duda, uno de los perfiles literarios con el que he disfrutado más. Por otro lado, la elegancia de la narración permite que el lector se adentre en la novela sin reparar en elementos superficiales. La prosa fluye con naturalidad, precisión y magnetismo, y resulta sorprendente pensar que se trata de una ópera prima. Hay tanta destreza tras cada capítulo que uno pensaría que se halla frente a un libro concebido por un autor ya consagrado.

Por último, como toda novela romántica que se precie y sepa aprovechar los bellos recursos del género, Cadena de favores juega con el lector y le provoca un sinfín de emociones, de la risa al llanto, de la satisfacción a la indignación. La historia de amor entre Emily y Sam ya ha ascendido al pedestal de mis romances favoritos, junto a nombres como Noah y Allie o Gerry y Holly. Desde aquí doy las gracias a Marisa Grey por la novela tan intensa que nos ha regalado y al jurado del certamen por haber advertido la innegable calidad del libro. Ahora el camino está trazado: la senda de la literatura se abre de par en par para recibir a una escritora con un futuro prometedor con cuyos éxitos voy a disfrutar, seguro, tanto como con su primera apuesta. Chapeau.