Entre lo dulce y lo amargo, de Pilar Cabero






Título: Entre lo dulce y lo amargo
Autora: Pilar Cabero
Editorial y año: Vergara, 2012

Se han amado desde niños, incluso imaginaron una vida juntos. Pero cuando el maestro confitero Samuel Boudreaux regresa a San Sebastián para casarse, después de seis años de ausencia, no es con María Aguirre con quien está prometido: ella ya está casada. Poco después de que él se marchara a Venezuela para perfeccionarse en el arte del chocolate, María contrajo matrimonio. Ahora trabaja junto a su marido en una confitería de la ciudad, y la llegada de su antiguo amor la llena de desasosiego. Samuel no le ha perdonado que lo traicionase con su maestro y mentor. Sin embargo, las circunstancias le obligarán a dejar su odio de lado...


Antes de abrir mi propio blog de reseñas, ya entré en contacto con la novela romántica gracias a un foro, de cuya sección romántica fui el moderador varios años. A raíz de ello, comencé a ver cómo un interesante número de autoras españolas intentaban derribar el monopolio de las extranjeras en un género difícil para nuestras paisanas. Poco a poco son más las escritoras de nuestro país que logran publicar historias excelentes y que se merecen el lugar que con tanto esfuerzo han conquistado. Pilar Cabero es una de ellas y, tras leer Entre lo dulce y lo amargo, no dudo en afirmar que estamos ante una de las mejores exponentes de su generación.

Samuel y María se han querido siempre, incluso de niños. Él entra a trabajar como aprendiz de maestro confitero y, tiempo después, su ambición lo lleva a querer viajar a Venezuela para mejorar en el arte del chocolate. Al partir, Samuel y María prometen esperarse y quererse aun en la distancia. Al cabo de unos meses, ya en el exótico país, Samuel recibe una carta que le informa de que María se ha casado con Sebastián, el que fuera su maestro. El amor que ambos creían enterrado vuelve a surgir con el retorno de Samuel a España, aunque llegue de la mano de la joven que se convertirá en su futura esposa. El reencuentro entre Samuel y María será más tenso de lo esperado.

Entre lo dulce y lo amargo es la personificación de la elegancia. Ya desde la bella portada y el atractivo título la novela capta la atención del lector, aunque es en las páginas del libro de Pilar Cabero donde encontraremos una historia inolvidable y maravillosa. Esta vez, la autora nos sorprende con una trama que se aleja del típico argumento romántico, ya que los dos enamorados ya se aman al principio de la obra y el matrimonio de ella se interpone en su camino. Los obstáculos de la vida no han mermado el amor que sienten el uno por el otro, aunque deban ser conscientes de la realidad que los rodea. Esa verosimilitud, la naturalidad con que evoluciona la relación, es encomiable, ya que nos hallamos ante un género que a veces tiende a la idealización de las acciones y los personajes.

No solo la trama hace gala de una objetividad manifiesta, sino que el perfil de los protagonistas se alza como el aspecto de mayor interés. Me parece digno de mención el hecho de que no solo la pareja de Samuel y María se nos antojen cercanos, sino que en la novela se palpa un gran trabajo también con los secundarios, algunos de los cuales bien merecen su propia historia. La elegancia que he comentado antes se observa también en el estilo de la autora. Impecable, despojada de florituras innecesarias y con una riqueza léxica incomparable, la narración se convierte en un paseo lleno de gracia que se opone perfectamente a la fuerza pasional que sienten los personajes principales. Un equilibrio bien construido que no hace sino acrecentar la empatía que nos une a la pareja.

Por último, la ambientación histórica en San Sebastián, un enclave original y poco explotado aún en literatura romántica, es espléndida y me ha permitido viajar en el tiempo y recorrer las calles de una ciudad que todavía no he visitado. Entre lo dulce y lo amargo es la novela que confirma a Pilar Cabero como una escritora de futuro prometedor. Además, he tenido el placer de cruzar algunos mensajes con ella y muchos autores deberían aprender de la humildad y la amabilidad con que responde. Me alegra haber dado una oportunidad a su último libro y poder recomendarlo abiertamente desde aquí. Los amantes de la novela romántica que aún no hayáis leído a Pilar tenéis una asignatura pendiente.

El asesino hipocondríaco, de Juan Jacinto Muñoz Rengel






Título: El asesino hipocondríaco
Autor: Juan Jacinto Muñoz Rengel
Editorial y año: Plaza & Janés, 2012

El señor Y. debe cumplir su último encargo como asesino profesional, pero para conseguirlo tendrá que superar un grave obstáculo: no le queda más que un día de vida. En realidad, el enigmático asesino a sueldo que responde a las iniciales M. Y. lleva años muriéndose, desde el mismo momento en que vino a este mundo. Le persiguen tantas enfermedades que cualquiera podría considerarlo un milagro médico. Ahora, por encargo de un cliente misterioso que se mantiene en la sombra, debe matar al escurridizo Eduardo Blaisten antes de que le asalte una apoplejía terminal o una úlcera gangrenosa o un empeoramiento de su Síndrome de Espasmo Profesional.


Las editoriales suelen dar a conocer sus títulos a través de portadas atractivas que llaman la atención de los lectores. Ni que decir tiene que la cubierta de El asesino hipocondríaco no deja indiferente a nadie; a mí tampoco: me parece horrorosa. De hecho, si solo me hubiera centrado en la portada es más que probable que no habría leído la novela, pero ha habido tres factores que me han llevado a darle una oportunidad: el curioso título, la sinopsis y las opiniones tan dispares que había oído y leído hasta ahora sobre la ópera prima de Juan Jacinto Muñoz Rengel. Tras terminarla puedo decir que me encuentro a medio camino entre los que la aman y la odian. Y no, no es una novela negra.

El señor Y. tiene un grave problema: debe terminar el encargo recibido, que consiste en matar a Eduardo Blaisten, pero para ello debe esquivar el abrazo de la muerte. Está convencido de que tan solo le quedan horas de vida, y su moral kantiana le impide dejar el trabajo a la mitad. Mientras planea la mejor manera de llevar a cabo el homicidio, el señor Y. se verá obligado a superar las numerosas enfermedades que lo acechan, dolencias y trastornos que afectan solamente a pocas personas. La mala fortuna lo ha llevado a ser él el portador de la gran mayoría de los males, así que una tarea que en principio ofrecía poca dificultad es ahora cuestión de vida o muerte. Y nunca mejor dicho.

La originalidad en cuanto al perfil del asesino es más que evidente. ¿Desde cuándo una persona que se dedica a matar a otras por dinero sufre de hipocondría? Es un detalle tan sorprendente como brillante. El asesino hipocondríaco ofrece una nueva propuesta que, con el disfraz de novela negra, sabe desconcertar al lector desde la primera página. Juan Jacinto Muñoz Rengel abandona el género de misterio para centrarse en las dolencias que aquejan al protagonista, las cuales arrancan numerosas sonrisas por su misma absurdidad. El humor está presente a lo largo de toda la obra y el estilo del autor se descubre fresco, desenfadado e irónico.

No obstante el tono agradable del libro, nos encontramos ante una obra un tanto engañosa. Cuenta con todos los ingredientes para convertirse en una novela de misterio, cuando en realidad el asesinato que debe cometer el señor Y. pasa a un segundo -o tercer- plano. Parte de mi decepción con la novela se debe a los derroteros que toma. Tampoco ayudan las numerosas anécdotas de ilustres personajes hipocondríacos del pasado -filósofos como Kant o Descartes y escritores como Poe-, que más allá de ser un mero aderezo acaban convirtiéndose en un lastre que entorpece el ritmo de lectura. El final, por otro lado, me ha agradado por su sencillez y por cerrar la historia de forma circular.

Juan Jacinto Muñoz Rengel se ha estrenado en el mundo editorial con una primera novela inesperada y distinta. Aplaudo desde aquí su esfuerzo por alejarse de los trillados estereotipos de protagonistas. La narración del libro me ha encantado, aunque esta vez la historia me ha dejado un poco más frío. El asesino hipocondríaco da verdad al dicho de que nada es lo que parece, y, pese a que finalmente me ha parecido entretenida, habría preferido otra manera de aprovechar el argumento y el perfil del asesino. Eso sí, si el autor pretendía saltar al mercado literario con una apuesta totalmente diferente, lo ha logrado, sin duda.

Antes de partir, de Jessica Warman






Título: Antes de partir
Autora: Jessica Warman
Traductora: Pilar de la Peña Minguell
Editorial y año: Plaza & Janés, 2013

Elizabeth Valchar celebra los dieciocho años con sus cinco mejores amigos en el barco de sus padres. Allí se quedan a dormir. De madrugada, un ruido constante la despierta, como un golpeo pesado, de algo vivo contra el barco, un pez grande quizá atrapado entre el muelle y la popa... Hace frío en la cubierta y Elizabeth se agarra con fuerza a la barandilla. Al llegar justo encima del sonido, mira hacia abajo y ve una persona, una chica como ella, empapada, anegada, boca abajo.


Este año que pronto cumplirá ya dos meses de vida nos ha legado novedades literarias más que interesantes, de géneros muy dispares y autores conocidos y noveles. Uno de los libros que llamó mi atención a través de un flechazo fue Antes de partir, de Jessica Warman. Y no solo por la estética elegante, aunque un poco tétrica, de la portada, sino por una sinopsis que prometía una historia diferente y adictiva. Terminada la lectura, debo confesar que me he llevado una sorpresa muy grata con esta novela, ya que no esperaba que fuera a gustarme tanto.

Elizabeth Valchar, o Liz -como la llaman sus amigos-, es una joven de buena familia, rodeada de dinero, lujos y materialismo. Cuando cumple dieciocho años, celebra una fiesta en el barco de sus padres junto a sus cinco mejores amigos. A altas horas de la noche, oye un ruido que la despierta y sale a cubierta para ver qué sucede. Cuál será su sorpresa cuando, una vez apoyada en la barandilla de la embarcación, vea que aquello que golpeaba la parte inferior del barco en el agua no es sino ella misma. Su cadáver flota al lado del barco, para el asombro de la propia Liz, quien lo está viendo desde arriba. ¿Cómo es posible?

No me negaréis que el carácter inquietante y misterioso de la sinopsis resulta más que atractivo. El libro promete mucho desde el resumen y lo cumple con creces con la historia que nos propone. Antes de partir es una brillante novela de misterio que atrapa al lector a través de una trama apasionante y absorbente. El comienzo, asombroso y magnífico, da lugar a una investigación personal entre recuerdos del pasado que poco a poco irán encajando hasta conformar el retrato de lo que aconteció de verdad. Jessica Warman ha aprovechado un suceso real que ella conoció para dibujar las líneas básicas del argumento; el esfuerzo que ha hecho por dar verosimilitud a la historia es encomiable.

La novela no solamente se alimenta de la intriga que la vuelve tan interesante, sino que hay más factores que me llevan a recomendar su lectura sin titubear. El aspecto más destacable es, para mí, la evolución de la protagonista. Esta, a lo largo de la novela, se dará cuenta del halo de indiferencia e hipocresía que rodeaba sus días, aunque para ser consciente de ello haya debido morir. La autora logra que empaticemos con Liz gracias a que presenciamos los debates internos que la conducen a reflexionar sobre su propia existencia. Todos los personajes, por otro lado, están muy bien perfilados, y el final me ha dejado con la boca abierta. No creo que hubiera mejor modo de cerrar la novela.

La prosa ágil y los diálogos frescos y naturales que pueblan el libro alzan a Jessica Warman como una escritora prometedora que dará que hablar en el futuro. Si con Antes de partir, su ópera prima, ya consigue que el lector no quiera dejar de lado el libro, ¿qué no será capaz de hacer con sus próximas obras? Os recomiendo que apuntéis tanto el título de la novela que os presento aquí como el nombre de su autora. Ni el primero os decepcionará si finalmente leéis la historia de Liz ni al oír el segundo os quedaréis impasibles. Querréis más, como me ha sucedido a mí.

Cumbres Borrascosas, de Emily Brontë






Título: Cumbres Borrascosas
Autora: Emily Brontë
Traductora: Cristina Sánchez-Andrade
Editorial y año: Siruela, 2007 (1847)

Lockwood, el nuevo inquilino de la Granja de los Tordos, situada en los inhóspitos páramos de Yorkshire, se ve forzado a buscar refugio una noche en Cumbres Borrascosas, el hogar de su casero. Aquí descubre los hechos que tuvieron lugar unos años antes: la intensa pasión entre el joven expósito Heathcliff y Catherine Earnshaw, y su traición hacia él. Dado que la amargura y la venganza de Heathcliff revierten en la siguiente generación, a sus inocentes herederos no les queda más remedio que luchar por escapar del legado del pasado...


Nadie ha permanecido impasible ante el influjo y la influencia de la literatura de las hermanas Brontë. Tras acabar enamorado de la historia de Charlotte en Jane Eyre, debía dar una oportunidad a uno de los grandes clásicos más grandes de todos los tiempos, una novela que ha sabido superar el paso del tiempo con una dignidad envidiable: Cumbres Borrascosas, de Emily Brontë. Si bien la historia de Heathcliff y Catherine me ha gustado, esta vez no he encontrado una trama tan redonda como aquella que protagonizaron Jane y el señor Rochester. A falta de leer aún a Anne, todo indica que será Charlotte mi hermana preferida del trío.

El amor que unió a Heathcliff y Catherine Earnshaw fue tan arrebatador como destructivo. Años más tarde de lo que sucedió con la pareja, Lockwood, el nuevo inquilino de una casa en Yorkshire, se refugia en Cumbres Borrascosas, donde vive su casero, lugar en el que descubrirá cuanto aconteció a la pareja de enamorados. Una pasión que supera las barreras generacionales y por cuya causa los herederos de la familia se ven asediados por una trágica celebridad.

Nos hallamos ante una de las historias de amor más recordadas de todos los tiempos. Cumbres Borrascosas retrata la relación entre Catherine y Heathcliff, un amor que, desgraciadamente, no me he terminado de creer. No he empatizado con los sentimientos de los personajes principales y el ritmo acelerado que acompaña a las escenas que protagonizan ha restado intensidad a la evolución de la pareja. Esperaba una relación diferente, un amor más vivo, más intenso, y en cierto modo me ha decepcionado la falta de fuerza de la trama. Quizá el halo de grandeza que rodea la novela me haya llevado a albergar unas expectativas que, al no cumplirse, me han dejado un regusto agridulce.

El libro cuenta, eso sí, con diferentes ingredientes que lo hacen atractivo y que me animan a recomendar su lectura. El perfil de los personajes es maravilloso: tanto Catherine como Heathcliff son personas imperfectas, con defectos y pecados, por lo cual no puedo sino aplaudir el valor de la autora al presentar a unos protagonistas tan atípicos. El ambiente lóbrego y gris que los envuelve, por otro lado, resulta claramente irresistible, y desde aquí quiero elogiar la traducción de Cristina Sánchez-Andrade, una autora a quien ahora tengo ganas de leer. La edición de Siruela que he tenido el placer de degustar presenta un texto cuidado y respetuoso -con unas notas muy interesantes- que hace justicia a la importancia de la obra.

El estilo de Emily Brontë me ha parecido bastante similar al de su hermana Charlotte, aunque la historia de esta me atrapó y sedujo más. Cumbres Borrascosas es una novela capital en la literatura universal y al caminar por sus páginas uno entiende perfectamente las razones que la llevan a ese estatus. Pese a que para mi gusto a la historia le ha faltado un poco de profundidad y el final no me ha convencido del todo, se trata de un libro de lectura obligada para conocer uno de los pilares que sentó las bases del género romántico y de la literatura de las décadas posteriores.

Will Gallows y el trol de la mina, de Derek Keilty






Título: Will Gallows y el trol de la mina
Autor: Derek Keilty
Traductor: Xavier Beltrán
Editorial y año: Hidra, 2012

Will Gallows es un joven vaquero del cielo mitad elfo que cabalga su yegua con alas para afrontar una peligrosa aventura. ¿Su misión? Llevar a Noose Wormworx, el peor bandido trol de todos los tiempos, ante la justicia. Noose está en busca y captura por haber acabado con el padre de Will. ¡Y Will no parará hasta lograr la revancha!


La entrada de hoy es muy especial. Esta vez quiero compartir con todos vosotros un libro al que le tengo mucho cariño. ¿Que por qué? Solo tenéis que echar un vistazo al nombre que figura como traductor y lo entenderéis. Exacto, es un servidor. Es una de las últimas traducciones que he publicado con la editorial Hidra y me apetece hablaros un poco de ella, porque creo que es una novela original que ha sabido aunar dos géneros muy diferentes: fantasía y western.

Will Gallows y el trol de la mina es una curiosa novela juvenil cuyo autor, Derek Keilty, sorprende con una propuesta distinta. Al mundo de fantasía que todos conocemos le añade ingredientes propios del Oeste americano. De este modo, a lo largo del libro aparecen elfos, duendes y dragones, quienes interactúan con vaqueros y sheriffs y presencian las célebres peleas en las cantinas. Se trata de la primera entrega de una serie de libros que tienen como protagonista al joven Will Gallows, un vaquero medio humano, medio elfo. En inglés sale la tercera parte el próximo mes de abril.

Si os apetece conocer más detalles de la novela, podéis visitar la ficha de la página web de la editorial en este enlace. Espero que el libro os haya parecido interesante y que no dejéis de enviarme vuestros comentarios si finalmente decidís leerlo. ¡Me encantará conocer vuestra opinión, de verdad! Aunque yo no sea el autor stricto sensu de la historia, sí lo soy de la traducción, y me hará ilusión saber qué pensáis de la novela.

¡Que paséis un feliz jueves!


La casa de Riverton, de Kate Morton






Título: La casa de Riverton
Autora: Kate Morton
Traductora: Luisa Borovsky
Editorial y año: Suma de Letras, 2009

Verano de 1924. Durante una rutilante fiesta de la alta sociedad en Riverton Manor, una preciosa mansión a orillas de un lago, un joven y prometedor poeta se quita la vida. Las únicas testigos de ese dramático hecho, las hermanas Hannah y Emmeline Hartford, no se volverán a hablar nunca más. Invierno de 1999. Grace Bradley, una anciana de noventa y ocho años que otrora fuera doncella en Riverton Manor, recibe la visita de una joven directora de cine que está rodando una película sobre el suicidio del poeta. Esa visita convoca los fantasmas del pasado, recuerdos que durante décadas Grace había relegado a lo más profundo de su mente, incapaz de enfrentarse a ellos.


Si hay alguna autora que haya irrumpido con fuerza en el panorama literario actual, esa es, sin duda, Kate Morton. El éxito que acompaña a todas las novelas que ha publicado la ha llevado a situarse entre los escritores más vendidos y elogiados del momento. Su ópera prima, La casa de Riverton, retrata los últimos estertores de la aristocracia inglesa a través de una historia de secretos y mentiras vigentes durante casi cien años. Abordé la lectura de este debut literario con cierto temor, ya que es tal la repercusión de la obra que albergué un buen número de expectativas, si bien finalmente mi opinión se une a la de quienes piensan que es complicado presentar una primera novela tan digna.

Grace es una joven criada que entra a trabajar al servicio de la familia Hartford en la elegante mansión de Riverton. Años más tarde, cuando es la doncella de Hannah, la hermana mayor de la familia, Grace presencia un extraño suceso en el lago, un acontecimiento que acabará separando a las dos hermanas y que conmocionará la opinión pública: el suicidio de un poeta. Ya a finales de siglo, siendo una anciana, Grace recibe la visita de una directora que está inmersa en el rodaje de una película que recreará lo que sucedió en el lago. La irrupción de la directora provocará en la mente de Grace una lluvia de recuerdos dolorosos acerca de su estadía en Riverton y de su relación con la familia.

Me descubro ante la magnífica habilidad de Kate Morton. La casa de Riverton es un brillante tejido formado por numerosos hilos que dan voz a la historia de una familia. Los diferentes personajes que pasean por la novela desempeñan un papel crucial en los hechos narrados y la autora aprovecha, en cada momento, las oportunidades que la trama le brinda para mantener el interés del lector a lo largo de toda la obra. Los recuerdos de Grace son la magnífica base del libro y resulta difícil abandonar la lectura una vez sumergidos en el melancólico halo que envuelve tanto la propia mansión como las vidas de los miembros de la familia Hartford. El recorrido por las diferentes generaciones de la estirpe proporciona incontables dosis de placer lector.

La novela cuenta con numerosos ingredientes que la vuelven más que recomendable: una ambientación espectacular -he caminado por el jardín de Riverton y por las principales habitaciones-, un espléndido elenco de personajes -vivos, humanos y entrañables-, un ritmo constante -la acción no decae a pesar de las descripciones-, una historia adictiva -los saltos en el tiempo no hacen sino aumentar la emoción- y algunas sorpresas que la autora guarda, de forma muy inteligente, bajo la manga. Nada en Riverton era lo que parecía y poco a poco el lector va encajando las diferentes piezas hasta descubrir los secretos que rodean a la familia. Por último, debo hacer una mención especial al final, un final apoteósico, inesperado y redondo que supone el broche de oro con que se cierra la obra.

Siempre que es posible, tiendo a comenzar a leer a un escritor por su ópera prima. Así, puedo presenciar su evolución a través de los diferentes libros que nos presenta a lo largo de su carrera. Sin saber que era la segunda novela de Kate Morton, compré El jardín olvidado, y haciendo justicia al título ha estado olvidado en la estantería hasta que pudiera adquirir y empezar La casa de Riverton, el auténtico debut de la escritora australiana. Tras este primer contacto, que me ha proporcionado muy buenos momentos de lectura, la relación que me unirá a Morton tiene visos de futuro, así que podéis creerme si os digo que no será esta la única ocasión en la que os hable de una de sus novelas.

Una vida en juego, de Albert Salvadó






Título: Una vida en juego
Autor: Albert Salvadó
Editorial y año: Roca, 2010

Víctor Pons trabaja como jefe de seguridad del casino de La Rabassada, que se inauguraría en Barcelona con toda pompa el 15 de julio de 1911. Como responsable de la seguridad del Casino se verá enfrentado en toda su crudeza a la codicia y la locura que generan las mesas de juego. La muerte en extrañas circunstancias de un cliente del casino de origen italiano provocará que Pons tenga que hacer uso de todos sus recursos para evitar un escándalo, por lo que hace desaparecer el cuerpo. Sin embargo, lo que en principio parecía un suicidio resultará ser un asesinato y Pons se verá inmiscuido en una trama policial salpicada por la amenaza mafiosa, que le obligará a desentrañar la madeja de lo sucedido, sin darse cuenta de que hay una vida en juego: la suya.


El mejor aderezo que puede acompañar a una novela negra es, en mi opinión, una interesante ambientación en el pasado. Sin embargo, esta mezcla de ambos géneros resulta tan atractiva como arriesgada, ya que es inevitable que uno de los dos ingredientes eclipse el otro y se alce como la gran baza de la novela en cuestión. Es precisamente lo que sucede en Una vida en juego, de Albert Salvadó, una historia de misterio entretenida y algo previsible, relegada a un segundo plano por la magnífica recreación de la Barcelona de principios del siglo XX. Una ciudad emergente y moderna que destacó como cumbre de las artes y la cultura tanto catalanas como españolas y europeas.

El casino de La Rabassada, inaugurado en 1911, se alza como uno de los enclaves más emblemáticos de la sociedad barcelonesa contemporánea. El lujo y la clase que lo rodean lo sitúan en el punto de mira de las clases pudientes y de las gentes de pocos escrúpulos. Víctor Pons logra hacerse con el mando del equipo de seguridad y presencia, día tras día, los estragos que la avaricia y la lujuria desencadenan entre los jugadores. Un buen día aparece muerto un cliente italiano y Pons, convencido del suicidio del caso, decide borrar el cuerpo de la escena para evitar mayores escándalos. Cuando más tarde se descubre que, en cambio, el cliente fue asesinado, Pons será el centro de una investigación policial que incluye la influencia de la mafia italiana. Su vida, como pronto constatará, corre un grave peligro.

Como ya he anticipado, la presencia de la ciudad de Barcelona aparece como un personaje más de la novela, y quizá sea el más completo de todos. Albert Salvadó demuestra conocer muy bien la ciudad catalana y no duda en introducir diferentes escenarios que harán las delicias de los lectores que disfruten, como yo, de una buena ambientación en el pasado. Uno de los lugares más fascinantes de Una vida en juego es el propio casino de La Rabassada, un emplazamiento mágico que supo sacudir la sociedad del momento a pesar del corto período en el que estuvo en activo. A lo largo de la novela, por otro lado, se describen con maestría los sucesos más relevantes que dieron forma y nacimiento al siglo XX, tanto en Barcelona como en España y Europa, un recorrido deleitoso y bien introducido en la obra.

No obstante la excepcional reconstrucción de la capital catalana, nos encontramos ante una novela negra que peca de ingenua y previsible. La trama de misterio, que quizá tarda demasiado en introducirse, no consigue mantener el ritmo y al cabo de pocos capítulos pierde emoción al preverse la resolución de la misma. Pese al estilo agradable del autor, el lector queda tan prendido de las descripciones de la ciudad que pierde el interés con respecto al argumento principal. Quizá se trate de un error de concepto: con una ligera modificación en su objetivo final, el libro sería una excelente novela histórica. Como novela negra, en cambio, adolece de una falta de emoción que tal vez no termine de saciar el apetito de aquellos que busquen una lectura apasionante y trepidante.

La ciudad de Barcelona ejerce de la maestra de ceremonias de gran cantidad de novelas que han sabido aprovechar los innumerables rincones mágicos de la capital. Una vida en juego retrata la existencia de uno de los lugares más emblemáticos pero efímeros, el casino de La Rabassada, si bien la trama de intriga que en él se desarrolla pierde emoción en una novela negra un tanto predecible. No todas las lecturas están destinadas a marcarnos, pero lo que sí es cierto es que Albert Salvadó nos propone un viaje histórico interesante y bien llevado.

Lugares que no aparecen en los mapas, de Berta Noy






Título: Lugares que no aparecen en los mapas
Autora: Berta Noy
Traductora: Olga García Arrabal
Editorial y año: Temas de Hoy, 2013

En el funeral de su amante, Claudia recuerda cómo conoció a Eliott veinte años atrás, siendo ella una adolescente. A pesar de la diferencia de edad que los separaba, Claudia y Eliott se vieron arrastrados por una pasión tan intensa como destructiva. Cuando dos décadas después se reencuentran por casualidad, Claudia vive una existencia feliz con otro hombre. Pero se pregunta si podrá deshacerse de la huella que le ha dejado el primer amor. ¿Solo se ama de verdad una vez?


El amor es uno de los sentimientos más puros del ser humano. Quizá por esta razón sea tan difícil encontrar novelas que sepan retratar sus consecuencias de una forma verosímil, ya que todos las hemos experimentado alguna vez. Cuento con los dedos de una mano los nombres de aquellos autores que han sabido emocionarme por la sensibilidad con que escriben sus historias, y a partir de ahora este selecto grupo acogerá a un nuevo miembro: a Berta Noy. Su debut literario, Lugares que no aparecen en los mapas, se alza como mi mejor lectura de los últimos tres meses.

A Claudia se le rompe el mundo cuando lee en un periódico que ha muerto Eliott, su amante. En el funeral del que había sido el amor de su vida, Claudia acude a su memoria para recordar el momento en el que se conocieron, cuando ella era una simple adolescente y él, su profesor de música. La pasión arrebatadora que los unió acabó por estallar y tuvieron que separarse, pero veinte años más tarde, cuando ella ya estaba de nuevo enamorada, se reencuentran. Es entonces cuando les surge la duda más importante de todas: ¿deben abandonarlo todo e intentar, de una vez por todas, estar juntos, a pesar de que esa decisión echaría abajo las vidas de ambos?

Llorar durante la lectura de una novela es síntoma clarísimo de que la historia en la que uno se ha adentrado lo ha atrapado irremediablemente. Y con Lugares que no aparecen en los mapas no he derramado alguna lágrima esporádica, sino que me he visto obligado a dejar a un lado el libro hasta recuperarme del todo. Es algo que pocas veces me ha ocurrido, y casi siempre con las novelas de mis dos grandes autores de la novela romántica, Cecelia Ahern y Nicholas Sparks. Berta Noy ha logrado ofrecernos una novela que compite con dignidad con las de los dos escritores antes citados. Tal es la fuerza de las emociones de los protagonistas y de una manera tan abierta y transparente se nos presentan sus sentimientos que el lector es testigo y también receptor de ese amor.

La pasión entre Claudia y Eliott centra la novela, pero además cuenta con unos condimentos de lujo que no hacen sino engrandecerla. En primer lugar destaco el estilo de la autora; elegante, natural, cuidada y sensible, la narración es un disparo certero hacia el corazón del lector.  Ni que decir tiene que gran parte del éxito de la prosa se debe a la brillante traducción de Olga García Arrabal, quien ha sabido dar el toque perfecto para que cualquiera disfrute de la historia sin darse cuenta de que la versión original es en catalán. Por otro lado, los perfiles de la pareja protagonista, y de aquellos secundarios que los acompañan durante la novela, hacen gala de una humanización perfecta que nos los acercan, más si cabe, y que les otorgan un nivel de realismo difícil de conseguir. No quisiera terminar sin mencionar la espléndida ambientación en Barcelona; recorrer las calles de barrios como la Barceloneta supone un placer insuperable.

El gran logro de Berta Noy es, curiosamente, el hecho de ser invisible. Gracias a unos inteligentes cambios con la voz narrativa, es la historia la que habla, la que cuenta, la que conmueve, y la autora ha sabido mantenerse en un acertado segundo plano para dar prioridad a la fuerza casi destructiva que une a Claudia y a Eliott. Lugares que no aparecen en los mapas desprende, ya desde el título mismo, un halo de ensueño, de melancolía incluso, que no es sino la antesala que conduce a la maravillosa historia de amor. Podría añadir más motivos para intentar convenceros, pero me faltan palabras y me sobran emociones.