Lo mejor (para mí) de 2013



Faltan pocos días para poner punto final a 2013, un año intenso en todos los sentidos. En lo que a literatura y lecturas se refiere, han sido para mí doce meses apasionantes que me han regalado un sinfín de emociones. Con los libros que he leído he reído, sonreído, llorado; me he ilusionado, sorprendido, apagado. He visitado mundos fantásticos, conocido a personajes inolvidables y asistido a relatos maravillosos que ya pasarán a formar parte de mi currículum como lector. 

Había pensado en destacar tanto las mejores lecturas de este año como las peores, pero me dejo embargar por la alegría de las fiestas y prefiero hablar solamente de las novelas que más me han llenado a lo largo del año. No quiero empañar la felicidad que reina en esta época y me dispongo a anunciar aquellos libros que más me han gustado. El siete es un número mágico y siete son las novelas que se han llevado la puntuación más alta este año. Las tenéis a continuación. Podéis visitar las reseñas si hacéis clic en las portadas o los títulos.




¡Cuánto lloré con la historia de Claudia y Eliott! Hacía años que una novela no me emocionaba hasta tal punto. Uno de los mejores debuts que ha dado la literatura española contemporánea. De mi reseña quiero destacar ese trozo que, creo yo, dice mucho en favor de la historia y la habilidad de su autora:

«Lugares que no aparecen en los mapas desprende, ya desde el título mismo, un halo de ensueño, de melancolía incluso, que no es sino la antesala que conduce a la maravillosa historia de amor. Podría añadir más motivos para intentar convenceros, pero me faltan palabras y me sobran emociones.»







Tres novelas lleva ya el autor y las tres merecen, en mi modesta opinión, la máxima puntuación posible. Son historias arrebatadoras, llenas de pasión y fuerza, que no dejan indiferente al lector y lo transportan a un momento histórico único y brillante. Esto dije en su día acerca de uno de los genios de la novela histórica actual:

«Tras todo lo que he vivido con este magnífico trío [de protagonistas] no me resultará fácil adentrarme en las páginas de un nuevo libro sabiendo que en él no los encontraré.»






El mar de los hombres libres, de Andrés Vidal

Un autor todoterreno que nos invita a viajar con sus libros a épocas muy diferentes con unos resultados siempre brillantes. La nueva apuesta de uno de los escritores que más me gustan hoy en día no podía faltar en mi lista de mejores lecturas del año. Eso fue lo que me pareció cuando la leí y lo que sigo pensando tantas semanas después:

«La novela se alza como una apuesta, como ya he comentado, ambiciosa, ya que pretende encajar piezas muy diferentes, y el resultado es excelente. No hay fisura ni errores algunos en el libro, no hay aspectos que no convenzan, nada.»






En literatura, suelo huir de la Guerra Civil, no es uno de mis períodos preferidos. No obstante, la nueva novela de un autor como Reverte estaba destinada a ser la excepción y se convirtió en una lectura apoteósica y demoledora. Dejé a un lado mis prejuicios y disfruté como nunca antes. La recomendé con las siguientes palabras:

«Una epopeya de carácter griego firmada por uno de los mejores escritores contemporáneos, quien demuestra por qué su nombre es siempre sinónimo de indiscutible calidad literaria. Yo, de nuevo, me rindo a su versatilidad narrativa.»





Paula, de Isabel Allende

Allende es y será siempre mi escritora preferida. Gracias a ella me convertí en lector, y tal vez también en traductor y librero, y jamás olvidaré cuánto me gustó La casa de los espíritus. El que quizá sea su libro más emotivo se me clavó en el corazón y sufrí y me deleité a partes iguales. Hay pasajes que recuerdo muy vívidamente. Describí mis impresiones de este modo:

«El nombre de Paula jamás volverá a ser ajeno a mí, puesto que protagoniza uno de los libros más bonitos que he tenido la suerte de leer. Envuelto de una tristeza inmortal y feroz, de acuerdo, pero precioso al fin y al cabo.»






Una de las mayores y mejores sorpresas del año. El debut de mi querida Maribel, administradora de la fantástica página Historias Susurradas, es una novela diez. El Amor en mayúsculas descrito con una sensibilidad única y vibrante. No le encontré defectos y así lo dejé claro:

«La prosa fluye con naturalidad, precisión y magnetismo, y resulta sorprendente pensar que se trata de una ópera prima. Hay tanta destreza tras cada capítulo que uno pensaría que se halla frente a un libro concebido por un autor ya consagrado.»




¡Muuu!, de David Safier

¿Qué puedo decir que aún no haya contado sobre Safier? Un mago del humor, de la originalidad, de la narrativa divertida y fresca. Su última apuesta no podía quedar fuera de mi selección personal. Un libro muuuy divertido con el que pasaréis un rato más que agradable. Me volví a quitar el sombrero ante el autor:

«¡Muuu! es una prueba más de que el sentido del humor del autor aún tiene mucho que ofrecer, y como lector no puedo sino aplaudir y ensalzar las historias que se fraguan en la mente del escritor. La diversión está más que asegurada con sus novelas, y esta no es ninguna excepción.»


Tres novelas históricas, dos románticas, una autobiografía y un libro de humor. Con este recuento doy por finalizado un año que me ha deparado muy buenas lecturas. Aunque no les haya dado la máxima puntuación, en 2013 he descubierto autores a los que volveré a leer en un futuro (como Kate Morton, Pilar Cabero, Manel Loureiro o Joël Dicker) y me he reencontrado con escritores que tienen un lugar fijo en mis estanterías (como Carmen Posadas, Matilde Asensi, Valerio Massimo Manfredi o Rebeca Rus). También ha habido decepciones, claro, pero esas prefiero dejarlas a un lado. Por ahora.

Nos vemos en 2014 con más libros, más reseñas y más ilusión. Os doy las gracias por seguirme desde hace ya dos años y espero que sigamos al pie del cañón, sintiendo devoción por el mágico mundo de la literatura.

¡Feliz 2014!



De corazón.


Matar a papá, de Carina Bergfeldt

  
  



Título: Matar a papá
Autora: Carina Bergfeldt
Traductora: Gemma Pecharromán Miguel
Editorial y año: Seix Barral, 2013

Con gran minuciosidad, una mujer planifica la muerte de la persona que ha convertido su vida en un infierno, su padre. El macabro plan toma forma en una libreta cuya tapa muestra unas apetitosas magdalenas. Una nota en el frigorífico con las palabras «Matar a papá» le recuerda cuál es el motor que impulsa ahora su vida. Mientras el plan parricida avanza, se encuentra el cadáver de una mujer en un lago de la ciudad de Skövde; todo apunta a una muerte violenta. La inspectora Anna Eiler trabaja en el caso, pero no es la única: dos periodistas locales, Ing-Marie Andersson y Julia Almliden, realizan su propia investigación. Las tres tienen razones personales para resolver el asesinato, las tres esconden algo, pero sólo una de ellas es capaz de preparar a sangre fría un crimen aún más atroz que aquel que pretende resolver.


Aunque la novela negra es un género en el que no me prodigo demasiado, de vez en cuando me apetece acercarme a él para descubrir historias diferentes y apasionantes que aportan la dosis justa de intriga y adicción que me impide abandonar la lectura. Precisamente por ello me apetecía leer Matar a papá, de Carina Bergfeldt, un libro llegado del frío que sorprende por el planteamiento tan original que rompe con todo lo que yo había encontrado hasta el momento en esta clase de tramas. Un enfoque tan novedoso y distinto que bien merece una oportunidad y no decepciona en absoluto. Los fieles amantes del género estáis de enhorabuena.

En el lago que hay cerca de una ciudad sueca se encuentra el cadáver de una mujer desaparecida un tiempo atrás. Lo que parecía un suicidio se convierte en un claro caso de asesinato y tanto la policía Anna como las periodistas Ing-Marie y Julia no cejan en su empeño de descubrir al culpable. Una de ellas, sin embargo, está a punto de ponerse al mismo nivel que el asesino: lleva semanas planeando la muerte de su padre. Harta de soportar cuanto tuvo que sufrir de pequeña por culpa del maltrato que llevó a cabo su progenitor en casa, la mujer no duda en coger las riendas de la situación y resolver un homicidio mientras planea otro a sangre fría.

Al acercarme a la sinopsis y ver esa portada tan extrañamente atractiva, no pude más que anotar Matar a papá en mi lista de pendientes. Me parecía un libro que se alejaba de las situaciones tan manidas en novela negra y me alegra haberlo leído, porque he hallado en él todo lo que andaba buscando. Por un lado, Carina Bergfeldt demuestra una gran habilidad al ensamblar dos argumentos a la perfección sin que uno de ellos supere al otro en interés. La investigación del asesinato de la mujer y la planificación de aquel otro homicidio se dan la mano en una lectura apasionante que atrapa gracias al ritmo ágil de la acción y a la naturalidad con que están descritas todas las escenas. Es increíble cómo las dos tramas son capaces de despertar la misma pasión en el lector.

Por otro lado, la autora juega con nosotros y nosotros nos dejamos arrastrar a ese baile de identidades con sumo placer. Son dos las identidades que deseamos conocer: la del asesino de la mujer y la de la hija que pretende acabar con la vida de su padre. En un final apoteósico y excelente descubrimos, con gran asombro, quién es quién, tras lo cual no podemos más que aplaudir el ingenio de la escritora sueca. Ha sabido aprovechar los mejores ingredientes del género con una brillante excepción: huye de lo mismo de siempre, propone una perspectiva nueva que hará las delicias de quienes disfrutan con estas historias. Por último, no quiero pasar por alto la fina ironía que salpica las páginas del libro y que nos permite, en ocasiones, esbozar una sonrisa en medio de tanta barbarie y frialdad -y no me refiero solo al clima del país nórdico-.

Hemos llegado a un punto en que todo está inventado, o eso es lo que creemos. Últimamente, no obstante, las editoriales nos sorprenden con la publicación de novelas que destruyen estereotipos y tópicos y que se alzan en defensa de la literatura y de la posibilidad que aún hay de innovar en ella. Matar a papá supone un soplo de aire fresco que atrapa, convence y se desmarca del camino que toman la mayoría de las novedades en novela negra que llegan a nuestras librerías. La ópera prima de Carina Bergfeldt ha logrado hacerse un hueco en el panorama literario-policíaco actual gracias a su voz única y la maestría con que ofrece, desarrolla y resuelve dos asesinatos en un solo libro. Una lectura que desde aquí recomiendo a los seguidores del género y a aquellos que ansían algo diferente.

Mientras tanto, en Londres..., de Rebeca Rus

 
 



Título: Mientras tanto, en Londres...
Autora: Rebeca Rus
Editorial y año: Esencia, 2011

Álex Mata es una humilde estudiante de moda que está a punto de conseguir el sueño de su vida: realizar un máster de moda en la Central Saint Martins de Londres, la escuela de Moda más famosa del mundo (con perdón de la Parson de N. Y.). Por desgracia, su carpeta de trabajos se extravía durante el viaje y Álex se encuentra en Londres en una situación desesperada: sin trabajo, sin dinero, sin amigos y sin poder entrar en la escuela. Pero el Destino ha ido moviendo sus hilos sutilmente para cruzar su camino con Macarena, una chica bien de una familia de rancio abolengo, David Rees-Hamilton, un seductor y joven millonario especialista en conquistar supermodelos y Gail Brooks, su abogada y amiga de la infancia. ¿Logrará Álex cumplir su sueño o el Destino se interpondrá en su camino y cambiará su vida para siempre? Es más ¿existe el Destino? ¿Es un bromista incurable?


Es curioso, pero jamás una novela ha conseguido hacerme reír. Sí he esbozado sonrisas, más o menos tímidas, pero nunca he soltado una carcajada con un libro. Ni siquiera con aquellos escritores que tanto me gustan y tanto he recomendado por aquí. Una de las autoras que más cerca se queda de lograr tal hazaña es una simpatiquísima madrileña que responde al nombre de Rebeca Rus. Después de lo bien que me lo pasé en su día con Sabrina: 1, El mundo: 0, me apetecía repetir con una historia que no girara en torno al mundo de la publicidad. Mientras tanto, en Londres... nos invita a viajar a la capital británica y al corazón de la moda. Una aventura disparatada, irónica y divertida que no podréis dejar de leer.

El mayor sueño de Álex Mata está a un paso de convertirse en realidad. La joven estudiante ha conseguido una beca para estudiar en una de las escuelas de moda más famosas del mundo, ubicada en la cosmopolita ciudad de Londres. Cuando aterriza, sin embargo, el sueño pasa a ser una pesadilla: la compañía aérea ha extraviado su carpeta de trabajos, sin la que jamás podrá superar la entrevista previa y entrar en la escuela. Desesperada, Álex se dedica a recuperar la carpeta mientras busca alojamiento decente y trabajo rápido. En su travesía londinense se cruzará con Macarena, una joven rica, David, uno de los solteros de oro y Gail, una abogada implacable. El destino está decidido a jugar con los cuatro a un juego cuyo resultado nadie es capaz de prever.

El primer elemento que describe el estilo de Rebeca Rus es, cómo no, el indestructible, fantástico y acertado sentido del humor del que hace gala en sus novelas. La prosa fresca, desenfadada e irónica de la autora atrapa de lleno al lector en una espiral de comicidad y alegría que tan bien nos sienta, y tanto necesitamos, en los tiempos que corren. Mientras tanto, en Londres... retrata la vida de una joven que intenta sobrevivir en Inglaterra en pos de sus sueños. Más allá de las escenas hilarantes que salpican las páginas del libro, en este encontramos un variopinto grupo de personajes que, tanto los principales como los secundarios, muestran un perfil bastante realista. En un género como este, en que se tiende a huir de la verosimilitud y arrancar carcajadas con situaciones imposibles, se agradece ver que los protagonistas tienen los pies en el suelo.

A priori puede parecer que una historia de estas características tan solo necesita la simpatía que acabo de comentar. Quizá sorprende que detrás de una trama tan ágil y presuntamente superficial encontremos un arduo trabajo de documentación, y así es. La autora describe con suficiente precisión el mundo de la moda en que se adentra Álex y sorprende al lector con un retrato perfecto de cuanto podría ocurrir si se dieran las circunstancias que se narran en la novela. De nuevo entrevemos el realismo que decía antes. Por otro lado, empatizamos enseguida con la protagonista gracias a las críticas y referencias a la sociedad y el momento actuales. No quisiera terminar sin aplaudir el final, en el que se nos asesta un golpe mortal al descubrir un detalle que supone la guinda del pastel.

No soy muy amante de las firmas de libros. Esperar horas y horas para que un autor imprima una dedicatoria impersonal en una de mis novelas me atrae más bien poco. En los últimos años he tenido la suerte de conocer en persona a escritores con quienes he pasado muy buenos ratos, y lo que estos me dedican sí me emociona e interesa. Tuve el placer de mantener una animada e intensa conversación con Rebeca Rus en compañía de mi querida Anna Casanovas y no sabéis la ilusión que me ha hecho disfrutar de mi ejemplar firmado de Mientras tanto, en Londres... Si aún no habéis dado una oportunidad a las aventuras alegres y simpatiquísimas que nos regala esta autora, ¿a qué esperáis?

El secreto de las cosas perdidas, de Sheridan Hay

 
 




Título: El secreto de las cosas perdidas
Autora: Sheridan Hay
Traductora: Luisa Borovsky
Editorial y año: Suma de Letras, 2010

Cuando la jovencísima Rosemary llega a Nueva York desde Tasmania su amor por los libros le hace buscar un trabajo en el lugar más evidente: una librería. Rosemary intenta encontrar su lugar entre la extraña troupe de la librería Arcade que parece sacada de una novela de Dickens y que la recibe con los brazos abiertos… a su manera; pero cuando reciben la carta de una persona que busca «colocar» un manuscrito perdido de Herman Melville, una obra mencionada en su correspondencia privada y que nunca fue publicada, el inestimable valor de ésta hace surgir ambiciones y rivalidades ocultas entre los trabajadores de Arcade. Más allá de todo límite.


Desde que comencé, hace dos años ya, a escribir reseñas, antes de decidirme a leer un libro del que nada sé busco opiniones de blogueros que nos cuenten sus impresiones. Cuando encontré El secreto de las cosas perdidas en un mercadillo de libros de segunda mano, la sinopsis me llamó poderosamente la atención y me dejé tentar por el fantástico precio que indicaba una etiqueta. Cuál fue mi sorpresa, al acudir en busca de reseñas, cuando no hallé ninguna. La novela de Sheridan Hay ha pasado desapercibida y a mí me ha despertado emociones un tanto opuestas. No lo recomendaría abiertamente, pero no me parece un mal libro.

Rosemary es una joven de Tasmania que acaba de perder a su madre. Dado que nunca supo quién era su padre, es una amiga de la familia la que se encarga de ella y resuelve enviarla a Nueva York. Ya en los Estados Unidos, Rosemary comenzará a sentir una pasión extrema por los libros y la literatura, devoción que la llevará a conseguir trabajo en Arcade, una de las librerías de segunda mano de la ciudad. Rodeada de unos compañeros de trabajo bastante peculiares, la muchacha se rendirá ante la fuerza de Moby Dick y toda la obra de Herman Melville en general. Cuando a la librería llega una supuesta obra perdida del autor neoyorquino, alrededor de Rosemary dará comienzo una feroz lucha entre sus compañeros por hacerse con el codiciado monumento.

El principal problema con el que, creo, se ha enfrentado la publicación de El secreto de las cosas perdidas es su ambigua sinopsis. Uno no sabe si será más importante la vida de la protagonista en Nueva York y su evolución como persona y librera o la trama que gira en torno a la novela recién descubierta de Melville. Sheridan Hay coquetea con ambos argumentos y acaba decidiéndose por el primero, cuando todo hace pensar -desde el resumen hasta el propio título- que el misterioso libro va a desempeñar un papel vital. Por tanto, nos enfrentamos a una novela disfrazada de thriller cuya idea principal está bien pensada pero mal desarrollada. Si tenemos en cuenta que el asunto del manuscrito no aparece sino cuando la historia anda ya muy empezada, la decepción que se vaya a llevar el lector que busque intriga está más que justificada.

Ha sido mi caso, aunque solo en parte. Me ha gustado la historia de Rosemary, el ambiente que se respira en la librería y el fantástico perfil de sus compañeros de trabajo. No en vano se trata de un argumento metaliterario, que habla de literatura, novelas y lectura, algo que a  todos nos fascina y ante lo cual sentimos una empatía inmediata. Lo que no entiendo es la intención de la autora. Si pretendía narrar la vida de una joven inquieta y distinta, ¿por qué incluye el tema del libro de Melville? Si este debía ser la trama principal, ¿por qué no lo aprovecha y, en cambio, lo introduce tan tarde? Ese desconcierto no me ha impedido disfrutar de toda la novela, pero sí me ha llevado a pensar que para que la historia cumpliera su cometido habría necesitado un enfoque radicalmente diferente.

Las expectativas esta vez me han ayudado. Como no esperaba nada del libro, El secreto de las cosas perdidas me ha parecido ameno, agradable de leer y bastante interesante. Al terminarlo, sin embargo, es cuando he sentido cierta decepción, porque lo que podría haber protagonizado la novela de cabo a rabo, y seguramente nos habría deparado una lectura apasionante, pasa a un simple segundo plano en el que ni brilla ni destaca. Siempre me da rabia que un autor dé con un argumento original y, al final, no sepa sacarle todo el jugo. A pesar de todo, la atmósfera que habita en la librería Arcade y el perfil acertado de los personajes secundarios me lleva a recomendarlo a quien busque precisamente eso y no un misterio que aparece muy sutilmente, quizá demasiado.

Odiseo. El juramento, de Valerio Massimo Manfredi

 
 



Título: Odiseo. El juramento
Autor: Valerio Massimo Manfredi
Traductor: José Ramón Monreal
Editorial y año: Grijalbo, 2013

La vida de Ulises desde su juventud en la isla de Ítaca hasta que se convierte en guerrero y héroe valiente y honrado, así como en esposo y en padre, y su papel importante en las guerras de Troya. Una vez tras otra el guerrero, hombre de estado y diplomático demuestra su inteligencia y su sensatez. Propone acuerdos pacíficos, resuelve conflictos, predica paciencia y lealtad, rodeado por los héroes más orgullosos, tempestuosos y bélicos de la Antigüedad. Heracles, Paris, Laertes, Penélope, Helena..., la lista de nombres, y todos conocidísimos, es larga y todos desempeñan un papel fundamental en este gran drama íntimo y legendario a la vez.


Grecia siempre ha sido mi período histórico favorito. Me parece asombroso todo cuanto tuvo lugar y cuanto nació allí. La mitología griega, por otro lado, es la maravillosa fuente de leyendas y sueños de la que bebe gran parte de la fantasía actual. La unión entre historia y mito únicamente puede conllevar un resultado brillante, y si la vía por la que nos acercamos a esa fusión es la literatura ya es imposible resistirse. Convertido en uno de los grandes maestros de la novela histórica, Valerio Massimo Manfredi nos regala, en Odiseo. El juramento, la primera entrega de una bilogía que narrará la vida del héroe homérico, uno de los personajes más atractivos de todos los tiempos.

En Ítaca reina Laertes, uno de los soberanos más admirados por haber acompañado a Jasón en busca del vellocino de oro. Su hijo Odiseo, el príncipe, muestra ya de pequeño una inteligencia y astucia sin igual. Durante su juventud, acompañado por su padre, recorre Grecia para trabar amistad con la futura generación de reyes. En Esparta, sin embargo, será testigo de la increíble belleza de Helena y de cómo esta en el futuro quizá amenace la estabilidad de los pueblos helenos. Odiseo trama un pacto para evitar que los príncipes y reyes se enfrenten entre sí cuando la joven elija esposo. Casada ya con Menelao, Helena será seducida por Paris, príncipe troyano, quien se la llevará a su ciudad y desencadenará el enfrentamiento más cruento jamás visto: la guerra de Troya.

Ya sabéis hasta qué punto huyo de sagas últimamente. Sin embargo, en toda regla hay una excepción, y la bilogía de Valerio Massimo Manfredi de ninguna manera podía no pasar por mis manos. Odiseo. El juramento es una novela apasionante que recrea la infancia y juventud del héroe, una época de la que no sabemos tanto, y termina cuando el magno ejército del que forma parte arrasa Troya y vence, así, la contienda. El autor italiano hace gala de los dos elementos que resumen su obra: el rigor histórico y el ritmo trepidante. Por un lado, tras haber consultado las obras más importantes acerca de Odiseo/Ulises, ofrece un relato verosímil y novedoso en que nos acerca al protagonista en los años previos a la guerra. Una narración fresca, repleta de nombres y lugares legendarios, que enamorará a los seguidores de la historia de la Grecia más clásica.

Por otro, la acción no decae en ningún momento y sorprende al mantener una cadencia coherente. El punto álgido de la novela es, cómo no, el enfrentamiento entre aqueos y troyanos, cuyas descripciones no decepcionan en absoluto. A lo largo del libro, además, el autor coquetea con la mitología y la introduce con la naturalidad con que todos la hemos palpado en las obras de Homero. Esa fusión entre realidad y fantasía, entre hechos y leyendas, es la que mejor retrata el pensamiento griego, por lo que personajes como Atenea o Heracles no podían faltar en el relato de Odiseo. Este se convierte en un protagonista real, despojado del halo de divinidad con que a menudo lo vemos descrito. El lector se formará una imagen del héroe más humana y cercana, lo que no deja de ser elogiable, y lo acompañará encantado en la narración que él mismo desgrana.

Acabo de terminar Odiseo. El juramento y ya ardo en deseos de tener en mi haber la segunda y última parte, que verá la luz en nuestro idioma el año que viene. Esta vez, sin embargo, podré esperar paciente, puesto que la historia de la guerra de Troya me fascina y no creo que vaya a olvidarla en los próximos meses. Ahí precisamente reside la mayor grandeza de este libro: Valerio Massimo Manfredi consigue que el lector deje a un lado la previsibilidad que podría rodear la trama. A pesar de que conozcamos lo que ocurrirá más adelante, no por ello pasamos las páginas menos emocionados y con menos ilusión. Sin duda alguna, es uno de los mejores escritores del género histórico. Ya me convenció con El ejército perdido, entre otros, y de nuevo me rindo ante su innegable don narrativo.