Toda la verdad sobre las mentiras, de José Antonio Palomares

 
 
Autor: José Antonio Palomares
Editorial y año: Plaza & Janés, 2015

Recuerdo las cosas más curiosas de mi infancia a principios de los ochenta. No me preguntes por los afluentes más importantes de la Península, ni por las ecuaciones de segundo grado, ni por las Coplas a la muerte de su padre de Jorge Manrique. En cambio, recuerdo el intenso sabor del ColaJet de limón, la rugosidad de las costras en mis rodillas, la barriga de John Wayne en los westerns de Primera Sesión, la ansiedad por conseguir chapas que no estuvieran dobladas o la alegría de ver a Santillana marcar un gol. Quizá recuerdo todas esas cosas porque están entrelazadas con el momento en el que descubrí por fin toda la verdad sobre las mentiras de mi familia.


En épocas convulsas, el ser humano tiene tendencia tanto a imaginar un futuro apocalíptico como a echar la vista atrás para recordar cómo fue el pasado —probablemente, bastante o mucho mejor—. A lo largo de los últimos meses, las librerías se han visto sorprendidas por el éxito de una serie de libros, como Yo fui a EGB, que recuerdan la infancia y que apelan a la melancolía del lector. José Antonio Palomares apuesta por presentar un buen número de recuerdos y referencias culturales ya míticas en Toda la verdad sobre las mentiras, una novela que se erige como un canto a la inocencia infantil y los efectos positivos, y quizá también negativos, que implica el hecho de viajar al pasado. 

España, principios de los años 80. Una familia de clase media o media-baja protagoniza lo que para ellos es un auténtico acontecimiento: la adquisición de una televisión en color. A pesar de que al principio la madre es reacia a la compra, el padre quiere celebrar que ha encontrado trabajo como taxista. Los dos hijos del matrimonio, exultantes, no se perderán los programas como Un, dos, tres, que parecen distintos al entrar en escena los tonos cálidos y vivos. No todo será felicidad, sin embargo: el hijo mayor, que cuenta a la sazón con unos diez o doce años, poco a poco irá descubriendo lo que ocurre de verdad en su familia. Una mentira silenciada y apenas susurrada que cambiará su percepción de la realidad y que lo empujará a los brazos de la madurez.

Qué tierna resulta la mirada de un niño —llamémosle «joven», mejor, porque el narrador tiene diez años, once o tal vez doce— y qué bien ha sabido retratarlo José Antonio Palomares. El protagonista de Toda la verdad sobre las mentiras enamora gracias a la candidez que desprende su visión del mundo y a las alegrías que siente por motivos que ahora añoramos valorar. Un lector adulto sabrá apreciar y agradecer la ingenuidad que demuestra el narrador hacia unos hechos que tal vez no fueran tan triviales ni inofensivos como a él le parecían. El candor propio de la edad regala momentos y comentarios brillantes que arrancarán sonrisas, y quizá carcajadas. 

El humor es el hilo conductor de la historia y el autor echa mano del estilo desenfadado, claro y directo, propio de los niños, para lograr que de inmediato nos adentremos en la trama. El ritmo agradable impreso en los distintos capítulos del libro, por otro lado, convierte la novela en una lectura ágil y simpática en la que las páginas vuelan sin que uno siquiera se dé cuenta. Por último, me gustaría destacar la prosa impecable y cuidada del escritor. Acostumbrado a devorar obras literarias, y a advertir altibajos en cuanto a calidad ortográfica y gramatical, siempre me impactan, y se me graban en la memoria, los textos perfectos e impolutos en los cuales no sobra ni falta nada; este es uno de aquellos extraños casos en que no hay elementos de más ni de menos. 

Debo admitir que algunas de las marcas, anécdotas o alusiones que desfilan por Toda la verdad sobre las mentiras se me antojan algo lejanas y no he podido disfrutar tanto de ellas como lo hará alguien nacido unos diez años antes que yo. A pesar del vacío temporal que me separa de la época en que se ambienta el argumento, la destreza narrativa de José Antonio Palomares me ha conquistado por completo y encuentro numerosos motivos, esgrimidos más arriba en la reseña, para recomendar su libro muy abiertamente. Ahora tan solo espero que la familia que protagoniza la novela no se quede en un recodo del camino; animo al autor a contarnos todo cuanto les ocurrió años después y retratar, así, la España de las últimas décadas. Me haría ilusión saber más de ellos.

13 comentarios:

  1. Lo tengo pendiente y me apetece mucho.

    ResponderEliminar
  2. Pues no lo conocía Xavier, pero no pinta nada mal. Besos.

    ResponderEliminar
  3. Me lo ofrecieron y no me decidí por él. Parece que me equivoqué. Besos.

    ResponderEliminar
  4. Se parece un poco a ló que era Cuéntame cómo pasó cuando empezó. No soy mucho de mirar atrás así que los libros tipo yo fui a EGB no son lo mío pero así en plan novela como este sí que me gusta. Me lo apunto.
    Un besito

    ResponderEliminar
  5. Le tengo el ojo echado a ver si me puedo hacer con el. Tiene muy buena pinta.

    Saludos

    ResponderEliminar
  6. Esta será mi primera lectura del mes de febrero. Así, muy por encima, veo que te ha gustado. Un abrazo, Paco.

    ResponderEliminar
  7. La verdad es que esta vez no termina de resultarme atractiva tu propuesta. No es el estilo en el que me suelo mover
    Besos

    ResponderEliminar
  8. Pese a tu recomendación creo que no sería capaz de disfrutar de esta lectura, de momento la dejaré pasar.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  9. Me pinta bien, por lo menos una lectura ligera y que trae recuerdos a la memoria, aunque de algunas cosas me pueda acordar, tengo claro que yo en esa época que narra aún no tenía la suficiente edad para recordarlo todo.

    Un besiño

    ResponderEliminar
  10. Sigo su blog desde hace tiempo y, como me imagino que "dos que duermen en el mismo colchón se vuelven de la misma condición" (y Rebeca me encanta), lo más seguro es que me lo pase muy bien leyendo este libro.

    ResponderEliminar
  11. Me apetece mucho este libro. Por edad seguro que esas lagunas que tienes yo no las sufro y las disfruto mas aun.

    Bs.

    ResponderEliminar
  12. Casualidad que haya hecho esta reseña hoy. me ha dejado buen sabor de boca, y sí, me gustaría saber qué ocurre con esa familia.
    Besos :*

    ResponderEliminar
  13. Me muero de ganas de leerlo!

    Petonets

    ResponderEliminar