Diario de Gordon, de Marcos Chicot

   

Autor: Marcos Chicot
Editorial y año: Duomo, 2015

El desenfrenado ingenio de Gordon, así como su arrollador afán justiciero, convierten su día a día en un continuo disparate que supera todos los límites cuando decide irse de vacaciones. Lo que puede suceder cuando Gordon está cerca es imprevisible, tanto en el trabajo como en un aeropuerto, en la playa y, por supuesto, en una discoteca.



No son pocos los escritores que, cuando descubren el género en el que más cómodo se sienten, y en el que han sabido destacar, se asientan en una zona de plácido confort del que nadie es capaz de alejarlos. Marcos Chicot, el autor que irrumpió con fuerza, y con buena recepción por parte de público y crítica, con El asesinato de Pitágoras, recupera la novela con la que ganó el premio Francisco Umbral de Novela y nos deja boquiabiertos con su propuesta: ¡una comedia irreverente! Diario de Gordon es una historia divertida, irónica, crítica y traviesa que se lee de una sola sentada y que enseguida se hace con la simpatía de quien se acerca a las aventuras de Gordon. Y todo gracias a él, un personaje único.

Gordon es un mesías al que la vida ha provisto de numerosos dones: es empático, generoso, altruista, un auténtico donjuán; un hombre que sabe qué debe acometer para mejorar el mundo y demostrar que la providencia lo ha elegido a él para llevarlo a cabo. El savoir faire de Gordon es tal que no solo es el centro de atención en el trabajo, por su excelso rendimiento, sino también en el edificio donde vive, cuyos vecinos lo adoran, y en el aeropuerto y las discotecas de Mallorca, donde su duende y belleza eclipsan a quienes tiene alrededor. Parece complicado, sin embargo, que todos vean tal dechado de virtudes, pero él no piensa rendirse y hará lo posible, y también lo imposible, para corregir a aquellos que no se han rendido aún ante su magnetismo.

La prosa de Marcos Chicot me encanta. Su valentía, también. Abandona el terreno de los thrillers históricos, gracias al cual se ha ganado con creces un lugar fijo en las estanterías de muchos lectores, para invitarnos a otro universo, al mundo particular e hilarante en el que transcurre Diario de Gordon. Nos hallamos en el presente y en nuestro país, esta vez, para conocer a Gordon, un protagonista muy diferente que despierta, al mismo tiempo, sentimientos de afecto y repulsa. Como comenté en una red social mientras lo leía, me ha parecido asquerosamente simpático. Es un tipo prepotente, soberbio, pagado de sí mismo, y no duda en impartir la justicia que él cree que la gente merece, aunque de una forma graciosa y un tanto infantil con la que es imposible no sonreír o reír.

El brillante perfil del antihéroe que protagoniza la historia, por otro lado, está bien acompañado por la narración impecable a la que ya nos tiene acostumbrados al lector y el ritmo ágil y ameno que aportan los diálogos frescos y actuales que salpican la novela. Me ha parecido encantador el punto de vista del libro, que en todo momento destaca las «buenas» intenciones de Gordon, logrando así un retrato supuestamente positivo que saca a relucir las miserias de su carácter. Por último, me gustaría aplaudir el ingenio del escritor madrileño; las anécdotas que centran la trama son tantas, y tan variadas y ocurrentes, que uno no puede sino aplaudir la mente creativa que las ha inventado. El único pero que le pongo es que se me ha hecho corto y tengo ganas de más.

A pesar de que las novelas de humor son, con toda probabilidad, el género en el que es más difícil recomendar lecturas, ya que es el más subjetivo y difícil, estoy convencido de que cualquiera disfrutará de Diario de Gordon. Sobre todo, porque el tono de la historia congenia a la perfección con los desastres y desaguisados que describe y porque el propio Gordon, a caballo entre un moderno Quijote y la mezcla de unir a Julián Muñoz y a Mauricio Colmenero, no deja indiferente y sabe conquistar desde el minuto uno. Marcos Chicot ha demostrado que es un novelista todoterreno y que no teme adentrarse en caminos desconocidos para él, algo que yo desde aquí valoro y aprecio mucho: para lograr buenos y diferentes resultados, a veces hay que arriesgar, y ya veis que en esta curiosa apuesta literaria el riesgo ha valido la pena.

11 comentarios:

  1. Me ha hecho gracia que el personaje sea esa mezcla tan rara de personajes mediáticos que comentas. Creo que este libro me va a venir bien, en esta época en la que necesito reír y despejarme.

    Un saludo.

    ResponderEliminar
  2. Me apetece mucho una lectura de este tipo, gracias por al reseña.
    Un beso

    ResponderEliminar
  3. Me he reído mucho con Gordon aunque es tan exagerado que a veces le daba un par de mamporros, jeje Ha sido una lectura divertida, sin duda.

    Bs.

    ResponderEliminar
  4. Me apetece mucho este libro. Normalmente soy muy rarita para reírme con la literatura, pero éste por lo que leo puede hacerme cambiar.
    Besos.

    ResponderEliminar
  5. Lo recibí hace unos días estoy deseando ponerme con él y pasar un buen rato

    ResponderEliminar
  6. A mi también me gustan estos autores que se salen de lo que nos tienen habituados. Si encima salen más que airosos, como parece el caso, mejor que mejor. Le daré prioridad a esta lectura. Besos.

    ResponderEliminar
  7. Yo no soy muy dada a elegir libros de humor como lectura así que lo voy a dejar pasar.

    Besos.

    ResponderEliminar
  8. Precisamente la reseño mañana. Yo también la he disfrutado un montón
    Besos

    ResponderEliminar
  9. Estoy con ella ahora mismo. Es entretenida y como dices destaca la prosa de Chicot.

    ResponderEliminar
  10. No sé, no he leído ningún libro de Chicot, pero creo que antes me pondría con sus novelas anteriores. Esta no es que me llame demasiado la atención; no sé si este tipo de humor me gustaría.
    ¡Besos!

    ResponderEliminar
  11. Me ha parecido tan divertido y disparatado como a ti. Besos.

    ResponderEliminar