La tierra de los abetos puntiagudos, de Sarah Orne Jewett

 
 
Título: La tierra de los abetos puntiagudos
Autora: Sarah Orne Jewett
Traductora: Raquel G. Rojas
Editorial y año: Dos Bigotes, 2015

El verano acaba de empezar y a la localidad costera de Dunnet Landing llega una escritora en busca de un lugar tranquilo donde refugiarse del ajetreo de la ciudad y poner punto final a su libro. Allí alquila una habitación en casa de la señora Todd, una experta botánica que vende remedios caseros preparados con las plantas de su jardín y con la que entablará una profunda amistad. Ella será la encargada de introducirla en la vida social de una comunidad que parece discurrir aislada bajo la imponente presencia de los abetos puntiagudos.


Toda crisis es un momento de oportunidades. A pesar de estar sumido en un escenario económico muy difícil e inestable, también el mundo literario ha sido y es testigo del nacimiento de nuevas empresas que saben lanzar una imagen muy definida y que, en ocasiones, demuestran ser más eficientes —y quizá rentables— que los grandes grupos. Dos Bigotes nació como una editorial dispuesta a dar visibilidad a argumentos de temática homosexual con una importante diferencia: una elegancia estética única en el género. La tierra de los abetos puntiagudos, de Sarah Orne Jewett, es su última apuesta y les permite abrir una nueva senda en que ya no solo priman las historias gais.

Una escritora en busca de paz e inspiración viaja a un pueblecito costero del noreste de los Estados Unidos. Nada más llegar conocerá a la señora Todd, su casera, con quien poco a poco irá forjando una amistad profunda e imperecedera. El ambiente que se respira en la región capta su interés de inmediato y la joven novelista acaba enamorándose de la complicidad y amabilidad que derrochan los lugareños. Tanto es así que el día de la partida se le antoja por desgracia cercano y triste, motivo por el cual invertirá todos los minutos y segundos en saber más de quienes ya han pasado a formar parte de su vida, y de su corazón, para siempre.

Los lectores estamos poco acostumbrados, creo yo, a enfrentarnos a relatos que deciden dejar atrás conflictos y sencillamente presentar una trama cálida y tranquila. La tierra de los abetos puntiagudos, de Sarah Orne Jewet, recurre a un entorno plácido en el que todo sucede con calma y sin sobresaltos, aunque no por ello la lectura de la obra resulta poco emocionante. Gracias a la indudable maestría de la autora, el lector se siente transportado a Dunnet, el pueblo en el que se enmarca la historia, y se ve rodeado de un placentero halo de realidad. La relación que une a los habitantes de la localidad y el sosegado transcurrir de sus vidas centran el argumento de una novela limpia y blanca que pronto se convierte en una experiencia literaria deliciosa.

En mi opinión, en este librito sobresalen dos brillantes ingredientes: las descripciones del lugar y los perfiles de los personajes. Por un lado, los párrafos que retratan los distintos parajes de la zona permiten que uno se forme una imagen muy clara y vívida; en este caso, la precisión no está reñida con el ritmo, ya que los capítulos más descriptivos son asimismo ágiles. Y, por el otro, tanto el perfil de la protagonista como el de la señora Todd, la mujer que con gran alegría y disposición toma el papel de cicerone, están rematados hasta el último detalle, de manera que al asistir a sus conversaciones no solo imaginamos que estamos allí, sino que nos da la impresión de que llegamos a conocer a las personalidades más luminosas y especiales de toda la costa de Maine.

La tierra de los abetos puntiagudos es una bonita historia de amor entre una mujer y un pueblo en el que se siente acogida y querida desde el primer momento, un canto a la hospitalidad propia de las gentes de los municipios pequeños. La brisa salada del mar y de la pesca, a la que se dedican casi todos los lugareños, aporta una frescura que encaja a la perfección con la atmósfera de apacibilidad trazada por Sarah Orne Jewett. Se trata de una novela agradable que gustará a los amantes de los detalles y de los pueblos donde todos se conocen. Si os llama la atención lo que cuento en la reseña de este libro, no dudéis en acercaros a esta tierra de abetos puntiagudos, y así veréis el espléndido trabajo que han llevado los editores y la traductora.

9 comentarios:

  1. Va a ser una de mis próximas lecturas. Es la segunda reseña positiva que leo de él
    Besos

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  2. Me llama mucho este libro, y me gusta lo que dices de que las descripciones son muy importantes pero no lastran en ningún momento el libro de la historia. Intentaré conseguirlo.
    ¡Un abrazo!

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  3. No lo conocía pero no esta mal, gracias por la reseña.
    Un beso

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  4. Justamente lo descubrí en otro blog hace un par de días y me llamo muchísimo la atención. Con tu reseña solo me das aún más ganas de leerlo :P

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  5. No es el primer comentario bueno que leo sobre este libro. Besos.

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  6. No conocia este libro y no pinta nada mal. Apuntado queda.

    Saludos

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  7. Pues es la primera reseña que leo de este libro y me gusta lo que cuentas. No me importaría leerlo.
    Besotes!!!

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  8. Tampoco lo conocía, voy a buscar más cosas de este libro porque puede que le de una oportunidad. Saludos!!

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