Cinco horas con Mario, de Miguel Delibes

 
 



Autor: Miguel Delibes
Editorial y año: Destino, 2010 (1966)

Una mujer acaba de perder a su marido y vela el cadáver durante la noche. Sobre la mesilla hay un libro –la Biblia– que la esposa hojea. Va leyendo los párrafos subrayados por el hombre que se ha ido para siempre. Una oleada de recuerdos le viene a la mente y empieza un lento, desordenado monólogo en el que la vida pugna por hacerse real otra vez. La pobre vida llena de errores y torpezas, de pequeños goces e incomprensiones. ¿Ha conocido Carmen alguna vez a Mario?


Hay autores a los que es imposible presentar en condiciones; Miguel Delibes es uno de ellos. No en vano es uno de los escritores del siglo pasado más queridos y elogiados tanto por la crítica como por el público gracias, sobre todo, a su maestría con el lenguaje y al retrato sincero, directo y crítico que hace de la España más rural. Una de sus novelas más célebres es Cinco horas con Mario, el curioso monólogo que profiere una viuda mientras vela el cadáver de su esposo. Convertida también en una obra teatral de éxito, esta historia es una prueba viva de que detrás de ella se encuentra uno de los grandes talentos de la literatura española de las últimas décadas; aunque quizá, y solo quizá, no haya envejecido tan bien como El camino.

Cuando fallece Mario, su esposa Carmen no termina de creérselo. Embargada por el dolor y la rabia por una pérdida tan temprana, decide acompañarlo en sus últimas horas. Para ello toma la Biblia en la que el propio Mario había subrayado algunos pasajes y se dispone a hablarle a él, de tú a tú, en un discurso lleno de reproches, de malos entendidos, de encontronazos entre dos personas que tal vez nunca llegaron a conocerse de verdad. 

Nunca olvidaré la emoción que sentí durante la lectura de El camino. Me di de bruces con un narrador excepcional con el que, para mi vergüenza, todavía no me había reencontrado, y por fin he regresado a sus letras en Cinco horas con Mario. Se trata de una novela peculiar, puesto que está casi íntegramente formada por un soliloquio, provisto de una magnífica naturalidad, en una estructura que, imagino, en la época debía de resultar original y rompedora. En el monólogo de Carmen aparecen descritos y retratados no ya solo ellos dos como matrimonio, sino las dos Españas de aquel momento, las disputas entre quienes luchan por mejorar la sociedad y quienes se conforman con cómo está, personificadas en los dos protagonistas. Mientras Carmen se queja del espíritu idealista y soñador de Mario, Mario se va dejando a una mujer amargada y enfadada con él y consigo misma.

La familiaridad que envuelve al discurso de Carmen, sin embargo, en ocasiones es un arma de doble filo, porque a lo largo del libro hallamos numerosas repeticiones que abruman al lector y que lo llevan a desconectarse del argumento y a preguntarse por qué se le cuenta una vez más la misma anécdota. En mi opinión, la narración va de más a menos y el interés se me fue diluyendo a medida que avanzaba en la sucesión de recriminaciones, lamentos y demandas de Carmen. Lo que sí es innegable es la brillante destreza con que el autor consigue trazar un perfil preciso y descarnado de la personalidad de ambos, incluso dándole voz solo a ella. No puedo terminar sin añadir que me habría encantado que la novela pasara por una corrección, y no tanto para eliminar los clásicos —y para mí insufribles— leísmos y laísmos, que ya son sello de identidad de Delibes, como para pulir un par de cuestiones, como la puntuación y la acentuación, que no están bien resueltas y que el propio novelista a veces usaba bien y a veces no tan bien.  

Por un lado, y aunque me duela admitirlo, en cierto modo la lectura de Cinco horas con Mario me ha decepcionado un poco. Seguramente sea culpa mía, ya que tenía en mente la sorpresa que en su día me llevé con El camino y esperaba repetir el éxito. No ha sido así, aunque no puedo decir que el libro no me ha gustado, puesto que en él he dado con algunos de los ingredientes que hicieron de Miguel Delibes uno de los grandes de las letras españolas del siglo XX. Tengo claro, no obstante, que quiero seguir indagando en su obra con la esperanza de volver a asistir a un relato tan maravilloso como el que protagoniza el Mochuelo. Ni que decir tiene que, si sois seguidores del escritor vallisoletano, se aceptan sugerencias, propuestas y tomatazos. 
  

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40 comentarios:

  1. La leí hace muchísimos años y me resulto un poco cansina.

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    1. No me arrepiento en absoluto de haberla leído, pero quizá no debería haber tenido tan altas expectativas tras el éxito (totalmente inesperado, por otra parte) con El camino. ¡Gracias por el mensajito!

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  2. Te puedes creer que no he leído nada de Delibes? No tengo perdón, lo sé, a ver si me animo, pero me gustaría empezar por El camino :)
    Besos!

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    1. Esa sería la que yo te recomendaría. Aún recuerdo la emoción que me embargó al terminarla en el tren y pensar: «¡Qué maravilla de novela!». Estaré atento por si finalmente le das una oportunidad. ¡Gracias por el mensajito!

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  3. Yo este libro lo leí como lectura obligatoria de instituto, así que las impresiones de una lectura en aquella época están muy distorsionadas por mi edad y por la obligatoriedad... pero tuve la suerte de ver esta obra en el teatro hace unos años, con Lola Herrera... y ay lo que me gustó!!! (La obra y sobre todo la interpretación)
    Un beso

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    1. Ay, el tema de las lecturas obligadas daría para un buen debate... Como decía Borges, el verbo leer no admite imperativo, y yo soy firme defensor de la eliminación de leer obligatoriamente novelas en clase. Me gustaría ver la adaptación teatral de este libro, tengo mucha curiosidad por ver cómo es. ¡Gracias por el mensajito!

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  4. Me gustó tanto El camino cuando lo leí hace muchos años... También El príncipe destronado, y Cinco horas con Mario es mi eterno pendiente. A pesar de que en parte te decepcionó, sigo teniendo muchas ganas de leerlo.
    ¡Un abrazo!

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    1. Ahora tengo la mirada puesta en La sombra del ciprés es alargada, El hereje y Los santos inocentes. Añado a la lista el que me recomiendas, del que apenas he leído ni oído opiniones; solo espero no tardar tanto en regresar a uno de sus libros... ¡Gracias por el mensajito!

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  5. Tenía pensado leerlo hace unos años, pero lo pensé mejor y creo que no es una lectura que disfrutara. Leyéndote me doy cuenta que decidí lo correcto
    Besos

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    1. Tal vez haya otras del autor que estén más en tu zona de comodidad. Jamás me cansaré de recomendar El camino, qué joya literaria. Me cuesta imaginar a alguien a quien no le pudiera gustar, es tan bonita y especial. ¡Gracias por el mensajito!

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  6. Yo vi la obra de teatro, y ¡me encantó! Quería leer en un futuro la novela, pero creo que me voy a esperar un poco más, no me lleve una gran desilusión.
    Creo que releeré antes El camino, lo leí cuando era pequeña y creo que, aunque me gustó y guardo un grato recuerdo, no lo disfruté tanto como haría ahora.
    ¡Un beso!

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    1. Como digo más arriba, me encantaría ver la obra de teatro. En Youtube he visto fragmentos de la interpretación de Natalia Millán, una actriz que siempre me ha encantado, aunque es el papel estrella de Lola Herrera y me gustaría verla en ese registro. Estaré atento a ver si vuelve a los escenarios. ¡Gracias por el mensajito!

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  7. La leí hace muchísimos años y me encantó, la verdad es que no recuerdo esas pequeñas pegas que mencionas de hecho es uno de esos libros que siempre me digo que me gustaría releer, aunque para relecturas estamos con tanto libro pendiente.
    Besos.

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    1. Ay, el tema de las relecturas... De momento, y que yo recuerde, solo he releído El príncipe de la niebla, de Zafón, que leí por primera vez en el instituto sin saber que el autor iba a convertirse en uno de mis preferidos. Coincido contigo en que es difícil hacer hueco a novelas que ya hemos disfrutado; por no hablar del miedo a vernos decepcionados si nos gustan menos... ¡Gracias por el mensajito!

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  8. Oh, El camino, qué recuerdos y emociones más bonitas me trae siempre. De hecho hace ya mucho que no lo leo por si se estropea.
    Nunca me he animado con el de Mario pese a que me lo han recomendado pero me parecía triste y el monólogo no me entusiasmaba.
    Me apunto a volver a leer El camino.
    Besito

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    1. Si te sirve de algo, yo leí El camino poco antes de abrir el blog y creo que ha envejecido muy bien. Cinco horas con Mario, en mi opinión, no ha corrido la misma suerte. De todos modos, Delibes siempre es Delibes y leerle es una delicia. ¡Gracias por el mensajito!

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  9. Lo leí hace años y me gustó, aunque sí, tiene partes aburridas. De este autor me encantó Los santos inocentes.
    Besotes!!!

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    1. Esa la tengo apuntada también como una de mis próximas lecturas delibenianas, porque sois varios los que me habéis hablado maravillas de ella. Eso sí, intentaré refrenar mis esperanzas para que no me pase como con la historia de Mario y Carmen, de la que quizá esperaba un poco más. ¡Gracias por el mensajito!

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  10. La leímos como lectura obligatoria en el colegio, pero fue una lectura conjunta. Íbamos comentando los fragmentos en clase. Me gustó tanto que me llenó de interés por leer Mrs. Caldwell habla con su hijo, de Cela y Flush, de Virginia Woolf; otros monólogos que me llegaron muy dentro.

    Gracias por compartir tu opinión.

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    1. Me da a mí que el problema es mío y es que no termino de conectar con esos monólogos tan íntimos. Es cierto que permiten que uno conozca a la perfección a los personajes, tanto si son los narradores como si solamente aparecen en el relato como secundarios, pero agradezco el punto de vista externo que te da un narrador, me resulta más fácil avanzar en la historia. ¡Gracias por el mensajito!

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  11. Delibes es uno de mis clásicos preferidos. Cinco horas con Mario es todo un disfrute, ya lo creo. Un abrazo.

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    1. Por ahora me quedo con El camino, una novela mágica, repleta de sensibilidad y valentía, protagonizada por uno de los personajes más queridos de la literatura española de todos los tiempos. ¡Gracias por el mensajito!

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  12. Hace un montón de años que leí este libro, y la verdad no recuerdo bien mis sensaciones, porque al poco tiempo vi la obra de teatro, con la maravillosa Lola Herrera, y me encantó su interpretación.
    Cuando vuelvas a querer leer a Delibes puedes intentarlo con "La sombra del ciprés es alargada" o con "Los santos inocentes"
    Un abrazo

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    1. Si, como dicen, es el papel de su vida, ¡por algo será! Me da la impresión de que me gustaría la cercanía del teatro y que así seguiría con más interés la historia de Carmen y Mario, porque en la novela en ocasiones he desconectado por culpa de esas repeticiones que digo en la reseña. Pienso que en la obra teatral quedaría más natural y me lo creería más. ¡Gracias por el mensajito!

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  13. A mi me encantó este libro, más que El camino, pero porque creo que en mi caso El camino fue lectura obligatoria para el colegio y eso marca las ganas conlas que llegas
    Besos

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    1. Probablemente si en su día hubiera tenido que leer El camino en clase no lo habría disfrutado tanto, es verdad. La manía que tenemos de imponer la lectura a los muchachos, y sobre todo de obligarles a leer clásicos de la literatura que no por maravillosos dejan de ser a veces difíciles y densos. No aprenderemos nunca. ¡Gracias por el mensajito!

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  14. Entre que no me llama y que no te ha convencido, lo dejo pasar.

    Saludos

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    1. No es que no me haya convencido, porque como ves el balance final de gotas no es negativo del todo, sino que esperaba algo más de un narrador que me deslumbró la primera vez que lo leí. Seguiré indagando en su obra, eso está clarísimo. ¡Gracias por el mensajito!

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  15. La he leído en dos ocasiones. La primera, siendo jovencita, no me gustó. Me pareció una novela aburrida.Pero al releerla hace unos tres años ya la vi con otros ojos. Me gustó bastante, aunque sigue siendo una novela pausada. Besos

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    1. Estoy de acuerdo, no es una novela para leer apresurado ni en un momento de crisis lectora. Es una historia que merece el tiempo del lector y que no debe ser tomada a la ligera, porque encierra mucho más de lo que parece a simple vista. ¡Gracias por el mensajito!

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  16. Cada vez que leo el título de esta obra no puedo evitar la imagen de Lola Herrera y su excelente interpretación. Hace mucho que no leo a Delibes. En su momento, al igual que te pasó a ti, me quedé fascinado con El camino (fue lectura obligatoria en una de las asignaturas de la carrera). Por eso no entiendo que, desde entonces, no haya regresado al autor. A pesar de las trabas que has encontrado me apetece descubrir el soliloquio en primera persona. Y sobre las correcciones, ¡darían para tantas charlas! Un abrazo bien fuerte.

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    1. Sí, mejor no hablemos de la correcciones... A pesar de que haya habido ciertos obstáculos durante la lectura, sí la recomiendo a quienes sientan curiosidad por acercarse al relato original. Lo que tengo claro es que me encantaría ver en escena a Lola Herrera o a Natalia Millán en el papel de la viuda de Mario. ¡Gracias por el mensajito!

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  17. La leí en el colegio y me resultó aburrida la verdad
    De este autor una de las que más me han gustado ha sido El hereje
    Besos

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    1. El hereje es otra de las novelas de Delibes que más me llaman. Está anotada junto al resto de títulos que he ido citando en los comentarios anteriores. Tengo la esperanza, y la firme convicción, de que tarde o temprano hallaré al maestro de las letras que me dejó patidifuso con El camino. ¡Gracias por el mensajito!

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  18. Lo leí hace muchísimo como lectura obligada en el instituto. Se me hizo muy pesado y no me gustó.

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    1. Por las características tan peculiares de la obra, creo que es un error imponerla como lectura obligatoria en clase (sea el curso que sea). Es una novela a la que uno debe acercarse con paciencia y tiempo, y eso es justamente lo que normalmente no tenemos si se nos impone leer un libro. Es una lástima que en este país sigamos con la manía de obligar a leer a los estudiantes; en mi opinión, suele ser contraproducente. ¡Gracias por el mensajito!

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  19. Ay!! Me encanta Delibes pero siempre me ha dado mucho respeto este título y ahora te ha pasado lo que te ha pasado con la lectura y me entra más pánico aún. Algún día lo leeré pero temo que me ocurra como a ti. Besos

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    1. Quizá no te ocurre, mujer, no seas tan pesimista. Tenerle respeto a una novela me parece hasta bien, porque cuando se trata de un clásico que ha llegado a cierto estatus merece toda nuestra atención; tenerle miedo, en cambio, no creo que sea bueno, puesto que entonces nos enfrentamos a él con una predisposición negativa que acabará cumpliéndose sin remedio. ¡Gracias por el mensajito!

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  20. Hace muchos años ya que lo leí, y recuerdo haberlo disfrutado. Pero debo reconocer que no he leído nada más del autor, así que me llevo bien anotado "El camino", y regresaré para contarte.
    Besos

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    1. Sí, por favor: lee El camino y cuéntame (por aquí o por cualquier red social) qué te ha parecido. Ojalá la recomendación te sirva para dar con una lectura espléndida que te hará feliz por haber seguido mi consejo. ¡Gracias por el mensajito!

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