El asombroso viaje de Pomponio Flato, de Eduardo Mendoza

 
 
Título: El asombroso viaje de Pomponio Flato
Autor: Eduardo Mendoza
Editorial y año: Seix Barral, 2008

En el siglo I de nuestra era, Pomponio Flato viaja por los confines del Imperio romano en busca de unas aguas de efectos portentosos. El azar y la precariedad de su fortuna lo llevan a Nazaret, donde va a ser ejecutado el carpintero del pueblo, convicto del brutal asesinato de un rico ciudadano. Muy a su pesar, Pomponio se ve inmerso en la solución del crimen, contratado por el más extraordinario de los clientes: el hijo del carpintero, un niño candoroso y singular, convencido de la inocencia de su padre, hombre en apariencia pacífico y taciturno, que oculta, sin embargo, un gran secreto.


Los lectores a menudo nos dejamos llevar por la obstinación más férrea, yendo incluso en contra de las experiencias previas o de cuanto parece querer indicarnos el sentido común. Mi relación con Eduardo Mendoza es frágil y delicada, puesto que me encuentro entre quienes se aburrieron con Sin noticias de Gurb y no supieron disfrutar del todo de El misterio de la cripta embrujada. Si bien el humor del autor parece no encajar conmigo, La ciudad de los prodigios tampoco me llenó y, en un acto de extrema e ingenua valentía, me he lanzado a leer El asombroso viaje de Pomponio Flato, el libro que iba a suponer una reconciliación o una despedida ya definitiva. Os adelanto que se trata de esto último.

El filósofo y erudito Pomponio Flato está convencido de que en las tierras más alejadas del Imperio romano dará con una aguas mágicas y milagrosas que lo sanarán. Sus pasos lo llevan hasta Nazaret, donde será testigo de la condena a un carpintero, acusado de haber asesinado a un ciudadano muy rico. Sin desearlo, y sin poder negarse, Pomponio hará las veces de detective para llegar a la resolución del caso, animado por el hijo del carpintero, un muchacho listo y muy especial. A lo largo de las pesquisas, Pomponio conocerá a gentes de toda clase y dará con secretos que, tras muchos años escondidos, deben ser sacados a la luz para arrojar verdad sobre el caso que le concierne.

A veces, una novela contiene ingredientes de distintos géneros que la enriquecen y mejoran. En este caso, y en mi humilde opinión, El asombroso viaje de Pomponio Flato pretende ser varias cosas y termina por no ser ninguna de ellas. En esta extraña mezcla entre novela histórica, policíaca y parodia irreverente, Eduardo Mendoza se deja llevar por la ilusión de ensamblar componentes que no casan del todo bien. Como novela histórica, le falta profundidad en las descripciones, algo que después se quiere arreglar en la nota final; como policíaca, el lector no es capaz de seguir el hilo de los acontecimientos y acompañar a Pomponio en su investigación; quizá como mejor funciona es como parodia, aunque el humor del autor no es de mi estilo y no llega a hacerme no ya reír, sino ni siquiera sonreír.

El ritmo de la historia, además, es tan cambiante que uno se ve inmerso en una montaña rusa en que se alternan los capítulos interesantes y trepidantes y las escenas más lentas y aburridas. Mi interés se ha ido diluyendo, pues, a medida que avanzaba en las pesquisas de Pomponio, y debo confesar que he arribado al desenlace con poca atención ni emoción por descubrir qué había ocurrido exactamente con los protagonistas. Lo que sí es innegable es que el narrador domina la lengua y tiene madera de maestro, porque su prosa es impecable. Es difícil encontrar una riqueza léxica de este tipo en novelistas contemporáneos, por lo que esta es la única razón que me anima a no dar la mínima puntuación a un libro que me ha decepcionado bastante.

Si a menudo es difícil recomendar libros, puesto que el deleite o la desilusión siempre depende de la visión de cada cual, en el terreno del humor es todavía más complicado. El asombroso viaje de Pomponio Flato gustará a los amantes del detective loco de Eduardo Mendoza y a los y las que recuerdan con cariño al extraterrestre Gurb. Por desgracia yo no me cuento en ese grupo y una vez más, y con toda probabilidad ya la última, una obra del autor se queda a medio camino y no consigue satisfacerme como otros escritores sí consiguen. Por tanto, y con pena en el corazón, me dispongo a borrar el nombre y el apellido de un genio de las letras cuyas apuestas no logran conquistarme. Qué se le va a hacer.


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30 comentarios:

  1. Oh, vaya, esta vez no coincidimos en absoluto. Me gusta mucho Eduardo Mendoza, me encanta cómo escribe, la elegancia y la precisión de su prosa. Y soy muy fan de "Sin noticias de Gurb" porque me gusta cuando da prioridad al humor más absurdo, me recuerda un poquito a las fabulosas obras de teatro de Enrique Jardiel Poncela. Aunque me gustó mucho más la novela que hoy nos traes que no "El misterio de la cripta embrujada". Aunque entiendo perfectamente lo que comentas puesto que las sensibilidades son únicas y personales, y la literatura apela a nuestra percepción sensible. Besos.

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    1. Y esa percepción sensible de un servidor permanece impasible y fría ante los intentos de Mendoza por lograr una lectura entretenida y divertida. No consigo empatizar con sus historias y su sentido del humor se me queda lejano. Mira que el absurdo me ha regalado buenísimas lecturas, como por ejemplo los libros de David Safier, que me encantan, pero desgraciadamente con nuestro paisano no conecto. ¡Gracias por el mensajito!

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  2. No congenio con este autor, además este libro también lo he leído y estoy totalmente de acuerdo con tus impresiones.
    Besos

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    1. Nadie podrá decir que he tirado la toalla pronto: ¡cuatro libros suyos! En todos he encontrado unos cuantos peros que me han obstaculizado la lectura y ahora ya finalmente me doy por enterado y tacho su nombre de la lista. Me da pena, porque es un novelista que cosecha muy buenas críticas y que cuenta con una enorme legión de seguidores, pero sus obras no son para mí. ¡Gracias por el mensajito!

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  3. Yo creo que te has dejado lo mejor del libro.

    Eduardo Mendoza se permite una ABSOLUTA Y CLARA PARODIA de las novelas "bestselleras" pseudohistóricas que estaban tan de moda cuándo se publicó (vease Dan Browns y similares).
    Sin tapujos, sin medias tintas y desde la primera página. De hecho en el libro se reconoce esa intención, tan patente y clara. No se trata de un desprestigio, sino de una clara alusión a los mimbres tan pobres, manidos y absurdos que usan esas novelas.

    Entonces, ¿Qué las diferencias, qué hay de diferente entre "Pomponio Flato" y esas novelas que parodia? Pues bien sencillo, la humildad. Eduardo Mendoza no pretende adoctrinar, ni dogmatizar ni sentar cátedra. Demuestra lo sencillo que es hacer una (mala) novela con esos mimbres, pero que dados la vuelta, con humor, con inteligencia, y si, con lo absurdo, al final el resultado es hilarante pero brillante.

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    1. Ese es el problema, Moisés: que tratándose de humor hay que conectar con el estilo, con la (supuesta) simpatía de la narración, y en mi caso no ha sido así. Esa parodia de la que hablas, cuyo significado sí comparto totalmente, me parece descafeinada porque no me divierte el humor del autor y me termina aburriendo. Por lo tanto, la culpa no es del libro en sí, sino de que no hemos establecido una conexión autor-lector, y eso no se puede forzar, o surge o no. ¡Gracias por el mensajito!

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  4. Hola!

    Es el único libro que he leído del autor y me gustó mucho pero ya sabemos que para gustos los colores.

    Un beso

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    1. Antes de leerlo, pensé en dar una nueva oportunidad a Sin noticias de Gurb, porque lo leí en el instituto y ahora mis ojos como lector son distintos, pero tras la decepción con Pomponio ya me queda claro que mi camino se separa, ya definitivamente, del de Mendoza, mal que me pese. ¡Gracias por el mensajito!

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  5. Es verdad, a veces nos empeñamos una y otra vez en insistir con un autor aunque no llega a convencernos en vez de desistir y dejar de llevarnos chascos. Besos.

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    1. Cuatro oportunidades son muchas (de hecho, suelo dar dos a lo sumo) y ahora sí que me rindo. Siempre podré decir que Eduardo Mendoza es un gran escritor, porque lo es: sus libros están trabajados, impecablemente escritos y sus personajes son coherentes con la trama y el perfil que despliegan, pero que con él no tengo química alguna. ¡Gracias por el mensajito!

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  6. Pues nada, nadie podrá decir que no lo has intentado, creo que ya le has dado suficientes oportunidades. Yo todavía no me he animado con este autor porque conozco a gente que le ha pasado lo mismo, que unas veces sí y otras no y no me he acabado de animar. Y ahora menos, y desde luego, esta novela en concreto, ni de broma.
    Te dejo, que me esperan para seguir viaje a Zaragoza con Aurore.
    Un besito

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    1. Acabo de dejarte un comentario a la reseña de Como fuego en el hielo. ¡Lamento que no te haya gustado tanto como a mí! En cuanto a Mendoza, te diría que te fiaras más de quienes sí aprecian su humor y les preguntaras con qué libro podrías empezar. Yo este no te lo recomiendo, pero está visto que el autor y yo somos como el agua y el aceite. ¡Gracias por el mensajito!

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  7. Pues mira, yo soy muy fan de Mendoza pero este libro no me atrajo desde el primer momento y como quienes lo habían leído tampoco me hablaron maravillas lo dejé pasar y así se va a quedar.
    Besos

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    1. Me sorprende que, siendo una gran seguidora del autor, no lo hayas leído. Cuando a mí un escritor me gusta mucho, quiero leer todo lo que publica, aunque sean las instrucciones de una lavadora. De todos modos, si conectas con su humor quizá sí te gusta este libro, quién sabe... ¡Gracias por el mensajito!

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  8. Pues muchas oportunidades le has dado. Es de mis autores favoritos así que esta vez no vamos a coincidir. La leí hace tiempo y me gustó mucho. Pero como ya te han dicho, para gustos, los colores.
    Besotes!!!

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    1. Exacto: para gustos, los colores, ¡y los libros! Y más cuando hablamos de humor, que es quizá uno de los géneros más difíciles de analizar, criticar y recomendar (o, en mi caso, desrecomendar). ¡Gracias por el mensajito!

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  9. Me dejaron hace tiempo otro libro de este autor titulada "El enredo de la bolsa y la vida" y lo cierto es que ni fu ni fa. Por eso descarto, por ahora, continuar con sus novelas. Besos

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    1. Si no me equivoco, es la última aventura del detective loco sin nombre, que también protagoniza El misterio de la cripta embrujada, novela que tampoco llegué a disfrutar del todo. Si no te pareció ninguna maravilla, quizá te pasa como a mí y no consigues conectar con el humor del autor. ¡Gracias por el mensajito!

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  10. No he leído nada de este autor a pesar de tener varias novelas suyas en casa. A mí pareja le gusta mucho este autor, sin embargo, con esta novela le pasa lo mismo que comentas tú. No terminó de gustarle.
    Besos :D

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    1. No hay que forzar: si no nos entra, no nos entra, qué se le va a hacer. Sigo diciendo que es un novelista espléndido y que pocos autores contemporáneos escriben como él, pero en mi caso habría preferido menos corrección y un humor más parecido al mío (o de un estilo que sí me gustase). ¡Gracias por el mensajito!

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  11. Me pasa igual que a ti. No he podido conectar con el autor a pesar de que al resto del Planeta le encantara. Sin noticias de Gurb me aburrió y me pareció que tenía un humor absurdo. Sin embargo a mi marido le encantó y se harta de reír cada vez que lo pilla. También leí el de la Cripta y este si fui capaz de terminarlo...pssss... no estaba mal.
    Me ha comentado mi marido que tenemos el libro que has reseñado hoy... Mejor ni lo toco, solo para quitarle el polvo y porque me da pena (y soy alérgica al polvo). :p

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    1. Siendo alérgica al polvo, que lo pase él (tu marido, digo, no Mendoza), y más si el polvo está sobre los libros de mi paisano. Por lo que leo en los comentarios que me habéis dejado en la reseña, es un autor de extremos, que o encanta o no gusta nada, y me temo que ahora ya he encontrado mi sitio en el segundo grupo. ¡Gracias por el mensajito!

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  12. De acuerdo con que el humor es muy personal. Yo tengo pillado el punto a la ironía de Eduardo Mendoza, aunque en concreto este libro es de los que menos me han gustado. Sin embargo con los del detective sin nombre me lo he pasado muy bien.
    Un abrazo

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    1. Fíjate que yo también soy muy irónico pero algo hay en el humor de Mendoza que no me dice nada, que me deja igual, cuando precisamente lo que busca el humor es mover al lector de mil maneras posibles. En fin, que no hay manera, él y yo no tenemos ningún futuro juntos. ¡Gracias por el mensajito!

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  13. Es un autor con el que me cuesta bastante congeniar, y además este libro no me llama demasiado.
    Un beso ;)

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    1. A mí me llamaba la atención porque es una parodia y critica un tipo de libros en el que me siento bastante cómodo, aunque no sean mi género preferido. Quizá sea eso lo que me haya impedido disfrutar de la lectura, no lo sé. ¡Gracias por el mensajito!

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  14. Pues yo estoy totalmente de acuerdo contigo, Sin noticias de Gurb, me dejó indiferente, Riña de gatos no llegó ni a histórica ni a humor, como pasa con esta... y esta, aunque fue la que más me ha gustado de él, no consiguió gustarme. Por más que lo intento no congeniamos (y no suelo intentarlo tanto con un autor) así que al final tendré que dejar pasar todas sus obras.
    Un besazo

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    1. Podemos fundar, pues, el club de los lectores tozudos que han dado varias oportunidades a Eduardo Mendoza. Creo que es el escritor con el que lo he intentado más veces y ya te aseguro que no habrá una quinta; he tenido suficiente con Sin noticias de Gurb, La ciudad de los prodigios, El misterio de la cripta embrujada y, ahora, El asombroso viaje de Pomponio Flato. ¡Gracias por el mensajito!

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  15. De Eduardo Mendoza leí La verdad sobre el caso Savolta, novela que me encantó. Y la película también es muy buena, y se ajusta a lo que narra el galardonado escritor barcelonés. Veo que no te satisfizo esta novela que reseñas, ya no me atraía a medida que iba leyendo tu reseña. Un abrazo.

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    1. La que comentas no la he leído, pero después de cuatro oportunidades ya no habrá una quinta, así que me quedaré sin descubrir los motivos por los que a ti tanto te gustó. Y a pesar de lo que pueda parecer, me alegro mucho de que le hayan dado el Cervantes, porque es un gran escritor (aunque su humor no conecte conmigo). ¡Gracias por el mensajito!

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