El misterio de la mosca dorada, de Edmund Crispin

 
 
Autor: Edmund Crispin
Traductor: José C. Vales
Editorial y año: Impedimenta, 2015 (1944)

Las compañías de teatro suelen ser un hervidero de habladurías. Pero pocas son tan intrigantes como la que se encuentra en Oxford. La joven Yseut es el centro de todas las miradas, aunque su principal talento consiste en destrozar las vidas de los hombres que la rodean. Hasta que se halla su cadáver. Por fortuna, entre bastidores se encuentra el excéntrico profesor Gervase Fen, quien halla mayor placer en resolver crímenes que en enseñar literatura. Y cuanto más investiga, más cuenta se da de que todo aquel que conocía a Yseut habría podido matarla.


De un tiempo a esta parte, los clásicos han ido abandonando mi lista de lecturas, algo que llevo meses queriendo remediar. Sé que hay títulos imprescindibles que tarde o temprano pasarán por mis manos, pero tal vez debería hacerles un hueco con más frecuencia. En el género negro, pocas veces me acerco a nombres que figuran en la historia de la literatura, aunque con Agatha Christie y Arthur Conan Doyle he pasado grandes momentos. Hoy os hablo de El misterio de la mosca dorada, de Edmund Crispin, la primera aventura de un personaje que nada tiene que envidiar a Hercule Poirot o Sherlock Holmes. Lástima que algunos ingredientes de la novela no me hayan convencido del todo.

Gervase Fen es un profesor de literatura inglesa metido a detective. Su mente creativa e ingeniosa le permite no solo analizar obras literarias, sino también esclarecer casos reales. Cuando viaja a Oxford en un tren endiabladamente lento, Gervase se cruzará con un curioso grupo de personajes que van a la ciudad a llevar a cabo una función teatral. Antes del gran estreno, sin embargo, el cadáver de una de las actrices sacude a la compañía, si bien casi nadie parece lamentar la muerte de la joven, odiada por la mayoría. En un ambiente tan poco prometedor, en el que todos son sospechosos, Gervase deberá echar mano de todo cuanto tenga a su alcance para dar con la identidad del asesino.

Es la primera vez que leo a Edmund Crispin y, como manda el orden cronológico, he querido elegir El misterio de la mosca dorada, la novela en la que debuta Gervase Fen, un personaje de lo más peculiar. Quizá sea el gran acierto de la obra, puesto que el perfil del profesor/detective resulta muy original y se aleja del patrón típico de los investigadores que todo lo saben y resuelven los casos en un periquete. Me gusta que el autor decidiera ofrecernos un protagonista tan diferente como bien perfilado. Por otro lado, me rindo ante la brillante traducción de José C. Vales, quien es capaz de recrear el estilo irónico, a un tiempo desenfadado y barroco, de la narración en un ejercicio espléndido que hay que percibir, agradecer y aplaudir. Como traductor, sé de buena tinta cuán complicada es la tarea de verter un libro a otra lengua y en este encontraréis un resultado magnífico.

A pesar de que la traducción es excelente, en el estilo del autor he advertido detalles que no me han parecido acertados. Por un lado, Crispin tiene a bien incluir referencias literarias que escapan al común de los lectores y que a menudo ni siquiera explica. Es normal, por tanto, que uno se sienta abrumado ante tal cantidad de citas. Como también lo es que el numeroso elenco de personajes, que suma una quincena, desconcierte y despiste. Son tantos los nombres que desfilan por la trama que he tenido que retroceder en varias ocasiones para recordar quién era quién; comprenderéis, pues, que la lectura se me haya antojado lenta en ciertos pasajes. Por último, creo que el caso se resuelve de un modo un tanto apresurado. Es posible que sea culpa mía, ya que por el camino me he perdido varias veces, pero es la sensación que he tenido.

Lo cierto es que la lectura de El misterio de la mosca dorada ha sido positiva gracias a dos descubrimientos: el de Vales como un traductor sobresaliente y el de Fen como un protagonista atípico. Por lo demás, el estilo de Edmund Crispin me ha gustado solo a medias y el misterio no ha terminado de atraparme. Soy optimista por naturaleza y siempre prefiero quedarme con los elementos buenos que veo a mi alrededor, así que cuando recuerde este libro, que ni os invito a leer ni a rechazar, en mi mente acudirán los dos aspectos con los que he empezado este párrafo. Dejo en vuestras manos la decisión de ir —o no— en busca de este título, porque yo soy incapaz de empujaros con alegría y rotundidad hacia una de las dos posibilidades.


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20 comentarios:

  1. Leí La juguetería errante y me pasó lo mismo que a ti, que el personaje me parece un personaje atípico que puede dar juego, pero no me gustó mucho la forma de narrar del autor y no llego a convencerme.
    No creo que lea esta novela.
    Besos

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  2. Pues aunque no nos invites a rechazarlo, aunque tampoco a leerlo, pero parece que me quedo con la primera opción. Besos.

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  3. Me pasó lo mismo que a ti con el de La juguetería errante que además tenía una trama muy atractiva. Pero también me perdí y me aburrí esperando a que se situara la trama. Ni siquiera llegué a la mitad del libro. Visto lo visto, y con tu experiencia, no lo intentaré de nuevo.
    Un besito

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  4. Me quedo con dudas, creo que hubiera necesitado una gotita más de las tuyas para animarme.
    Un beso

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  5. Ese extenso friso de personajes que comentas, sumado a las innumerables referencias literarias me frenan y no sabes cuánto. Creo que lo dejaré pasar. Besos

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  6. Tenía ganas de esta serie, tiene un toque que me llama, pero me has dejado fría... Veremos
    Besos

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  7. He leído un libro de este Crispin y me quedé con sensaciones similares a las tuyas. No me pareció mala pero tampoco me emocionó y no me dejó con ganas de leer las demás
    Besos

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  8. Pues después de leerte no me apetece demasiado ir a buscarlo. Creo que lo dejaré pasar.
    un beso ,)

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  9. En esta ocasión lo voy a dejar ir, Xavier. Ando despejando un poco el estante y las tres estrellas o gotas siguen siendo insuficientes.
    Besos

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  10. De acuerdo contigo en el trabajo de Vales por otras novelas que he leído y que ha trabajado el. Sin embargo esta no me llama particularmente la atención

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  11. Me parece que esta vez no me animo, que ya veo que no te ha entusiasmado.
    Besotes!!!

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  12. Yo también tengo los clásicos muy abandonados pero mi vuelta, por lo que cuentas, no será con este título.
    Besos.

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  13. Pues yo soy muy fan de Edmund Crispin, de Gervase Fen y de José C. Vales, ya lo sabes. Así que la combinación me chifla. No he leído "El misterio de la mosca dorada", pero seguro que pronto caerá en mis manos. No pienso hacerte caso en tus pegas, jajajajaja. Besotes.

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  14. Leí La juguetería errante, y aunque no me disgustó, no he seguido con el autor, no es de mis favoritos.
    Besos!

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  15. Pues yo estoy con la mayoría de los que comentan. Leí La jugueteria errante, no tengo reseña lo debí de leer antes del tener el blog, que pena... y me pasó lo que a ti. Me pareció original el personaje, pero el final me pareció precipitado, y al igual que a ti, pensé que en algunos momentos me perdía... y eso que La juguetería errante no tiene muchos personajes... así que debe ser el estilo del autor...
    Yo no creo que me lea este...
    Un besazo

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  16. Veo demasiados peros así que no lo apunto.

    En el tema de los clásicos soy de las que piensan que hay que leerlos cuando apetezca hacerlo, -si apetece-. Además seguro que los has dejado abandonados por otras buenas lecturas, así que el tiempo ha estado bien invertido ;-)

    Besos!

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  17. A mi me está pasando lo mismo con los clásicos, quiero ir leyendo más pero por una cosa u otra lo voy dejando.
    La novela tiene muy buena pinta, una pena que tenga esas cositas que no han terminado de convencerte.

    Un beso!

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  18. Los clásicos no son lo mío, lo reconozco, pero de vez en cuando, me obligo a leer alguno de ellos y también voy alternando los géneros...
    Lo que cuentas sobre este libro me ha recordado mucho a la lectura que escogí para estrenarme con Agatha Christie, en la que también aparecían muchísimos personajes (estudiantes, en su caso) y en la que por supuesto, todos eran sospechosos de asesinato...
    Me alegro de que la traducción te haya parecido una maravilla, la verdad es que la Editorial Impedimenta mima muchos sus detalles y nos ofrece auténticas maravillas.
    Besos !

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  19. Ay pues yo soy muy fan de esta saga. Leí un par de ellos y me quedé atascada más por falta de tiempo que por falta de ganas. A mí no me importaría leerlo. Besos

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  20. Empecé con este libro y, cosa rara en mí, lo tengo aparcado porque no me enganchó nada. No sé si darle otra oportunidad, ya veremos.
    Saludos.

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