La colaboradora, de Empar Moliner

 
 
Título: La colaboradora
Autora: Empar Moliner
Traductora: Olga García Arrabal
Editorial y año: Espasa, 2012

Cuando digo a qué me dedico es como si dijera «detective privado» o «forense. Todo el mundo exclama «¿Ah, sí?» con interés muy sincero. Si lo digo a alguien del sector editorial me miran con desprecio. Soy una clase de negra. No una negra con aureola, no la negra de un novelista famoso, no la negra que hace los discursos de un político. Hacer esto, de alguna manera, ahora todo el mundo lo encuentra romántico. Lo que yo hago es escribir «libros prácticos», de forma que aporto mi granito de arena a la degradación imparable de la literatura.


Hay dos razones principales que me llevaron a leer La colaboradora: la protagonista y la escritora. En cuanto a la primera, se trata de una mujer que trabaja en el sector editorial, justamente al que yo también me dedico, así que deduciréis hasta qué punto me llamaba la atención su historia. Y en cuanto a la segunda, Empar Moliner es una periodista muy conocida en mi tierra gracias a su ironía, su humor sin fronteras y su manera de hablar, sin pelos en la lengua ni miedo a meterse con cualquier cosa y con cualquiera. Todo parecía indicar que la lectura iba a ser un éxito, además de un nuevo punto en mi propósito de leer más en mi idioma materno, el catalán, y por desgracia no ha sido así. Si bien la autora sí me ha convencido, mi crítica se centra más en la trama, que me ha decepcionado. Una vez más, las expectativas y el daño que nos hacen a los lectores.

Mar de fuego, de Chufo Lloréns

 
 
Título: Mar de fuego
Autor: Chufo Lloréns
Editorial y año: Grijalbo, 2011

Martí Barbany, aquel joven que llegó a la ciudad para conquistarla con sus dotes de comerciante y de hombre de honor, regresa para continuar una historia marcada por grandes acontecimientos —los últimos años del mandato del conde Ramón Berenguer y su sangrienta sucesión— y por una ciudad en la que todo cabe: tratantes de esclavos, caballeros, prostitutas, amores entre nobles y plebeyos, árabes y cristianos, cortesanas y sirvientes.




Corría el año 2008 cuando me dejé llevar por el emocionante terremoto que supuso en el mundo editorial la publicación, por Sant Jordi, de Te daré la tierra, una novela histórica medieval que pretendía rendir homenaje a la ciudad de Barcelona. Como lector neófito en los amantes del género, el libro me enamoró de principio a fin y supe que Chufo Lloréns iba a marcar mi vida literaria. Meses después leí Catalina, la fugitiva de San Benito, que también me deslumbró. Por fin he logrado hacer un hueco en mi lista de lecturas a Mar de fuego, la segunda parte de las aventuras de Martí Barbany, alguien que ya forma parte de mi familia. Y debo decir que lamento haber tardado tanto en acercarme a este título, puesto que una vez más, y ya van tres, el autor catalán me deja sin palabras. O casi.