Ivanhoe, de Walter Scott

 
 
Título: Ivanhoe
Autor: Walter Scott
Traductor: Juan Tomás Salvany
Editorial y año: Penguin Clásicos, 2017 (1820)

Inglaterra, siglo XII. Desterrado por querer casarse contra los deseos de su padre, el joven y valiente Wilfred de Ivanhoe se pone al servicio de Ricardo Corazón de León y parte como cruzado para reconquistar Tierra Santa. A su regreso, decidido a recuperar su honor y a reunirse con su amada pero prohibida Lady Rowena, rápidamente se verá en medio de una lucha por el poder entre el noble rey Ricardo y su hermano, Juan Sin Tierra. Solo Ivanhoe, con la ayuda de Robin de Locksley, tiene la clave para defender su buen nombre y el de la Corona.


No suele pasar mucho tiempo sin que lea una novela histórica. Mi sed de conocimiento y la curiosidad que siento por saber cómo vivía la gente en el pasado me empujan a un género que me ha dado enormes alegrías. Uno de los clásicos del género es, sin duda, Ivanhoe, la novela que Walter Scott escribió en el siglo XIX y que se ambienta unos setecientos años antes. Así, de la mano del autor inglés viajamos a la época de Ricardo Corazón de León y Robin Hood, dos personajes que desfilan por la trama en numerosas ocasiones. Si el ritmo no me hubiera parecido demasiado pausado, habría disfrutado un poco más de este libro, la verdad.

En Inglaterra se viven tiempos convulsos. El abierto enfrentamiento entre sajones y normandos solo se calma cuando entra en escena un judío, religión que es el centro de la ira y el rechazo de ambos pueblos ingleses. Inmerso en un conflicto real entre Ricardo Corazón de León y Juan Sin Tierra, el país acoge con ilusión el regreso de Ivanhoe, uno de los caballeros que más ferozmente está defendiendo la causa del rey en Tierra Santa. La vuelta del aguerrido jinete coincide con la desgracia de un judío, las esperanzas de un viejo sajón, la envidia de un par de normandos y la valentía de un joven arquero que detesta a los adinerados. Los caminos de todos ellos se cruzarán y sus vidas jamás volverán a ser las mismas.

Uno de los ingredientes que más me ha gustado de Ivanhoe es la ambientación. Walter Scott nos ofrece una recreación muy interesante del clima de crispación social y política del siglo XII, cuando el enfrentamiento entre normandos y sajones es más intenso que nunca. A ello hay que añadir los apasionantes personajes del rey Ricardo y de Locksley, más conocido como Robin Hood, que amenizan la historia y le aportan frescura. Por otro lado, me ha sorprendido el perfil original de algunos protagonistas, como el loco Wamba, que con sus bromas e ironías enseguida se gana el cariño del lector. 

He echado de menos, eso sí, un ritmo más regular. Hay capítulos que atrapan y resultan casi imposibles de soltar y otros que se abandonan a detalladísimas descripciones que entorpecen un poco la lectura. Creo, además, que el autor podría haber intentado dar protagonismo por igual a personajes que bien lo merecen y que quedan relegados a un injusto segundo plano. Por último, me sorprende mucho que la novela lleve por título el nombre de Ivanhoe cuando el citado caballero no solo no es el centro de la trama, sino que frecuentemente está muchas páginas sin aparecer. Quizá otro enfoque, más dedicado a la inestabilidad del período escogido, por ejemplo, habría desembocado en una novela más apasionante y adictiva.

Soy muy testarudo y, a pesar de que a menudo mis esfuerzos por leer y disfrutar clásicos no cosechan mucho éxito, seguiré acercándome a los títulos que han sentado las bases de la literatura que conocemos hoy en día. De Ivanhoe, como he comentado más arriba, me llevo una impresión con muchos matices y que no consigue decantarse por ninguno de los dos extremos de la balanza. No creo que me acerque a otras novelas de Walter Scott, aunque no me arrepiento de haberme decidido por esta, ya que he viajado a una época que me resultaba ajena y aprendido cosas sobre personajes que, como este título, han pasado a los anales de la historia. La decisión de escoger esta lectura la dejo en vuestras manos: tomad mi reseña como una invitación con reservas.


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14 comentarios:

  1. No me he acercado a esta novela por las veces que he visto la película y por lo que cuentas, no me anima mucho. No sé, si tropiezo con ella puede que caiga, si no...
    Besotes!!!

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  2. Ahorré como una hormiguita para poder comprarme este libro cuando era cría.He estado buscándolo pero no lo encuentro,debe estar en casa de mis padres.Me encantó,tengo un recuerdo precioso de esta novela.
    Un beso

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  3. Me encanta sir Walter Scott. Es, sin duda, uno de mis autores preferidos de todos los tiempos. Me alegra mucho que te hayas animado con este clásico histórico de aventuras, ya sé que leer a Scott no siempre es sencillo y que depende mucho de dar con una buena traducción o tener muy buen inglés, pero el esfuerzo merece la pena. Si te animas, te recomiendo mucho "El anticuario", la edición de Alba editorial. Besos.

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  4. Pues a mi me encanta, me encantó y pienso volverlo a leer algún día. Estuve en una librería de esas de coleccionista y vi un volumen con este título ilustrado y en piel para el que no me alcanzaba el presupuesto, pero que hizo que se me clavara la espinita de volverlo a leer.
    Besos

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  5. A mí es un libro que nunca me ha llamado la atención. También me esfuerzo por leer los clásicos pero este no entra dentro de mis previviones.

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  6. Pues admiro esa firmeza o testarudez tuya. Ya sabes que no siempre aciertas de lleno.
    A mí en este momento no me apetece algo así por lo que hoy no me lo llevo.
    Besos

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  7. Es uno de mis grandes pendientes, no me importaría leerlo pero todavía no me he decidido...
    Besos

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  8. Yo recuerdo que leí Ivanhoe cuando era muy, muy jovencita... con 16 años o así... ya no recuerdo si me gustó mucho o poco, pero seguro que me gustó porque no guardo mal recuerdo. No sé, probablemente te haya parecido lento porque estamos acostumbrados al ritmo frenético que nos imponen los libros actuales... a mí me sirvió para seguir con el gusto a lo histórico, también es verdad que era otra época, con menos prisas y menos ganas de llegar ya a los sitios, había menos inmediatez. También recuerdo que por aquella época leí Un yanki en la corte del Rey Arturo, que también me gustó... por si te animas con este. ;)
    Un besazo

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  9. Hola, qué lástima! Yo leí con 15 años una versión juvenil, y me gustó mucho, pero ya sabes, era adaptada, pero con ella y la del rey Arturo me empezó a gustar el género. Este no creo que lo lea en su versión normal, porque en líneas generales ya conozco la historia.
    Un beso

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  10. Esta la leí en el instituto y no tengo mal recuerdo, quizás en aquella época tenía más paciencia con el género. No creo que la relea.
    Un besito

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  11. Pasa con muchos libros, habremos visto todas las peliculas y versiones que han sacado de la historia pero nunca leído el libro.

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  12. Lo leí hace años en el colegio y guardo un grato recuerdo
    Besos

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  13. No lo he leído. Y me pasa algo parecido. Me gustaría leer todos los clásicos, pero la mayoría de mis intentos son fallidos. Este de momento lo dejaré pasar.
    Un beso ,)

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  14. La leí hace mucho. Tengo un estupendo recuerdo. Es cierto que puede costar algo más de esfuerzo (es lo que tienen los clásicos). Dicen que no es una novela histórica, sino LA novela histórica, el inicio del género.

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