El pensionado de Neuwelke, de José C. Vales

 
 
Autor: José C. Vales
Editorial y año: Planeta, 2013

Tras recorrer Europa huyendo de un implacable exorcista, Émilie Sagée, una joven institutriz francesa aquejada de una rara y terrible afección que la convierte en una proscrita, llega al Pensionado de Señoritas de Neuwelke, en los gélidos y desolados parajes de Livonia. Allí, por fin, Émilie cree haber encontrado el sosiego y la paz que anhelaba: el propietario del colegio, los profesores, las damas de compañía y las alumnas, junto a un viejo y malhumorado jardinero escocés, conforman un paisaje humano en el que la amistad, la generosidad y la honradez se verán forzadas a luchar contra los celos, las ambiciones y el fanatismo. 


En el mundo de la traducción, corre el absurdo dicho de que un traductor es un escritor frustrado. Por suerte para el gremio, y para rebatir tal observación, no son pocos los traductores que se animan a tramar sus propias historias. Si ha habido célebres escritores que fueron traductores —como Julio Cortázar o Jorge Luis Borges—, también hay célebres traductores que han sido o son escritores con todas las de la ley. José C. Vales es uno de ellos y cuando recibió el premio Nadal con Cabaret Biarritz me alegré tanto por él como por nuestra profesión, que ganó un poco de visibilidad. En mi afán por seguir todo orden cronológico, me he adentrado en su ópera prima, El pensionado de Neuwelke, para descubrir a un novelista sólido y elegante a cuya obra seguiré la pista muy atentamente.

Cuando el Pensionado de Señoritas de Neuwelke da la bienvenida a la tímida y agradable Émilie Sagée, la institutriz francesa que respondió a la oferta de trabajo, nadie imagina que la presencia de la joven supondrá un antes y un después en la tranquila Livonia. Y es que Émilie parece estar maldita con una extraña enfermedad que despierta temor y rechazo en la Europa del siglo XIX. Rodeada de muchachas inquietas y curiosas y de un acogedor elenco de profesores, Émilie espera con ilusión que todo haya quedado en el pasado y que la calma de su nuevo hogar la haya curado. Por desgracia para ella, no solo no es así, sino que pronto las consecuencias de cuanto le suceden empañarán tanto su imagen como la de la institución de la que, con alegría, forma parte.

El pensionado de Neuwelke es un fantástico homenaje a la literatura decimonónica. En una obra que perfectamente podría firmar alguno de los autores clásicos que hoy todos estudiamos y veneramos, José C. Vales nos confiesa la pasión que siente por la época y nos regala una novela inteligente, bien pensada y desarrollada y, sobre todo, digna de aplauso. Y son varias las razones que la llevan a merecer esos elogios: la recreación de un pequeño universo que nos traslada al siglo XIX ya en las primeras páginas y que no deja cabos sueltos ni rendijas por las que pudiera colarse una duda, la solvencia de una narración impecable que pone de manifiesto el indudable dominio del lenguaje de un gran traductor y escritor y también la destreza con que están descritos los personajes, quienes acompañan al lector en su aventura como si este los hubiera conocido años atrás.

Por otro lado, la novela se basa en la vida real de Émilie Sagée, una joven profesora que sufría lo que se ha bautizado como doppelgänger, esto es, la aparición de dobles fantasmagóricos, una etérea bilocación. Debo admitir que nada sabía yo de su existencia antes de leer este título y ahora es un término que nunca olvidaré. Los buenos libros no solo entretienen sino que también enseñan, instruyen, ilustran, y quienes siempre tenemos sed de conocimiento recurrimos a ellos a menudo para crecer. En un momento concreto de la lectura, fui a documentarme para desentrañar cuánto había de realidad y cuánto de ficción en la obra y me parece encomiable el esfuerzo del autor por atraparnos aunque ya sepamos de la suerte de Émilie. Me maravilla que un escritor sea capaz de mantener el interés y la atención del lector incluso cuando lo que cuenta no es ajeno a este, y no puedo sino felicitarle por ello.

Aunque las dos historias que ha publicado más recientemente José C. Vales se alejan del ambiente misterioso y difuso propio de hace dos siglos, he gozado tanto de su prosa que me animaré a devorar todo lo que escriba. Ya le había disfrutado como traductor en otras ocasiones y no me sorprende en absoluto constatar que un espléndido traductor es también un espléndido novelista. El pensionado de Neuwelke no parece la primera apuesta de un escritor, puesto que en ella se aprecia el savoir faire de los literatos experimentados. Está claro que tanto su formación como su carrera previas le han forjado una voz y una pluma propias que cuando narran hechos inventados por él aún son mejores. Al resto de mortales solamente nos queda rendirnos a su maestría y abandonarnos a historias que, como la de la pobre Émilie, se quedan esculpidas en nuestra memoria literaria para siempre.


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16 comentarios:

  1. Me gustó muchísimo este libro, ese ambiente de novela gótica que Vales consigue tan bien. Estoy deseando leer sus otras novelas, aunque poco tengan que ver con ésta en sus temas.
    ¡Un abrazo!

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  2. Sigue en mi estantería pendiente de lectura, pero creo que cuando le llegue el momento disfrutaré de ella. Besos.

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  3. Coincido en todo respecto al buen hacer como escritor, no se le puede poner tacha pero a mí la trama se me quedó descafeinada.
    Un besito

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  4. Me gustó mucho de este libro la ambientación, logradísima. Pero a la historia en sí le falto algo para mi gusto.
    Besotes!!!

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  5. ME gusto mucho este libro. Ese tema sobrenatural siempre me llam la atención.

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  6. Pues te vienes a sumar a las buenas opiniones que me han llegado de esta novela. No la tengo, pero la anoto porque parece una historia que me haría disfrutar.
    Besos

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  7. pues no conocía esta novela y la verdad es que me tientas muchísimo.
    Un beso

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  8. Oh! no conocía ni el libro ni al autor, pero por tu reseña y los comentarios de otra gente en esta entrada, me parece que vale la pena darle una oportunidad.
    Saludos

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  9. ¡Hola, Xavier!

    ¡Wow! Me encanta este libro. Tras leer tu reseña, me ha quedado claro que es una de mis próximas adquisiciones. Tengo muchas ganas de descubrir al autor y su obra.

    Por otra parte, me ha gustado tanto tu crítica como tus comentarios acerca de la profesión. Considero que la labor de los traductores es fundamental a la hora de hacernos empatizar con cada historia que llega a nuestras manos y, desde aquí, os muestro todo mi agradecimiento.

    Por último, te felicito por la reseña (como si fuese algo extraño ya) y por tus palabras. Sin duda, dignas de compartir.

    ¡Un abrazo!

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  10. De todas sus novelas la que más me llama es la última precisamente, todo lo que se cuenta de ella me esta encantando.

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  11. No he leído nada del autor y lo que tengo en casa pendiente es su última novela, muy distinta a ésta que nos traes.
    Besos.

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  12. ¡Qué agradable encontrarme con otra reseña del pensionado de José C. Vales! Totalmente de acuerdo contigo, Xavier, José C. Vales es un traductor excelente (tanto, que se le echa de menos en la saga de Edmund Crispin ahora que ya no las traduce él para Impedimenta) pero también un gran escritor. Es cierto que esta novela es muy distinta a Los pecados estivales I y II ("Cabaret Biarritz" y "Celeste 65"), pero se disfruta también por la prosa, el misterio, la ambientación, los personajes... ¡por todo! Un beso.

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  13. Yo la tengo pendiente en casa. Me encantaría hacerle hueco ya pero se va quedando atrás, atrás, atrás,... aims. Besos

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  14. Si se cruza en mi camino no me importaría leerla. La tendré en cuenta.
    Un beso ;)

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  15. Lo tengo pendiente desde hace tiempo. Pero es que el tema sobrenatural me echa para atrás
    Saludos

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  16. Lo tengo pendiente y seguramente será así como conozca al autor
    Besos

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