La sangre de los crucificados, de Félix G. Modroño

 
 
Autor: Félix G. Modroño
Editorial y año: 2016 (2007)

Zamora, 1682. Don Fernando de Zúñiga, doctor en medicina por la Universidad de Salamanca, acude a la llamada del obispo. Monseñor Balmaseda le encarga averiguar la procedencia de la talla de un Cristo crucificado, hallada en extrañas circunstancias y que parece estar relacionada con la trágica muerte de un herrador. El doctor Zúñiga pronto averigua que aquel suceso oculta una trama de terribles asesinatos, cuya investigación le llevará en un periplo por la Salamanca universitaria, la Corte madrileña y una Sevilla antes opulenta y ahora tan agonizante como los crucificados que procesionan por sus calles.



Una de las razones por las cuales en su día decidí abrir un blog y participar en el universo de las páginas de reseñas es la irresistible posibilidad de interactuar con amantes de la literatura y de poder lanzar y recibir recomendaciones. Félix G. Modroño es uno de los escritores con más éxito entre los lectores, motivo por el cual es habitual encontrar críticas muy positivas de sus libros en un sinfín de blogs. En el mío todavía no había aparecido, ni por mis manos había pasado una novela suya, hasta que por fin le ha llegado la oportunidad a La sangre de los crucificados, la primera aventura de Fernando de Zúñiga, quien ha protagonizado ya dos entregas más. No solo tengo claro que tarde o temprano acabaré leyéndolas, sino que he apuntado en la lista de imprescindibles a un novelista que me ha sorprendido por su estilo, personal y magnífico.

Lo que aprendí de mi pingüino, de Tom Michell

 
 
Título: Lo que aprendí de mi pingüino
Autor: Tom Michell
Traductor: Jofre Homedes
Editorial y año: Plaza & Janés, 2016

Inglaterra, años 70. A sus 23 años, Tom Michell tiene ganas de ampliar horizontes. Cuando le ofrecen un puesto de profesor en un internado argentino, acepta encantado. Durante unas vacaciones en Uruguay, Tom rescata a un pingüino atrapado en un vertido de petróleo. A partir de entonces, se establece entre ambos una relación muy especial. Tras limpiarlo, reanimarlo y darse cuenta de que el pingüino no piensa volver al mar bajo ningún concepto, Tom entiende que no le queda más remedio que llevárselo de vuelta a Argentina.



Es bien cierta la afirmación de que la realidad supera a la ficción. Hay historias tan curiosas que parecen invento de la imaginación de autores o directores, y uno se queda de piedra al saber que están basadas en hechos reales. Tom Michell nos cuenta en Lo que aprendí de mi pingüino cuanto le sucedió en la Argentina de los años 70, cuando un pingüino entró en su vida de la forma más inesperada y sorprendente. Disfrazada de novela, la trama verídica que se nos relata en este libro se convierte en un precioso canto a la amistad y al respeto mutuo, así como en una dura crítica hacia el poco respeto que el ser humano tiene para con los océanos y los animales que viven en ellos.

Cinco horas con Mario, de Miguel Delibes

 
 



Autor: Miguel Delibes
Editorial y año: Destino, 2010 (1966)

Una mujer acaba de perder a su marido y vela el cadáver durante la noche. Sobre la mesilla hay un libro –la Biblia– que la esposa hojea. Va leyendo los párrafos subrayados por el hombre que se ha ido para siempre. Una oleada de recuerdos le viene a la mente y empieza un lento, desordenado monólogo en el que la vida pugna por hacerse real otra vez. La pobre vida llena de errores y torpezas, de pequeños goces e incomprensiones. ¿Ha conocido Carmen alguna vez a Mario?


Hay autores a los que es imposible presentar en condiciones; Miguel Delibes es uno de ellos. No en vano es uno de los escritores del siglo pasado más queridos y elogiados tanto por la crítica como por el público gracias, sobre todo, a su maestría con el lenguaje y al retrato sincero, directo y crítico que hace de la España más rural. Una de sus novelas más célebres es Cinco horas con Mario, el curioso monólogo que profiere una viuda mientras vela el cadáver de su esposo. Convertida también en una obra teatral de éxito, esta historia es una prueba viva de que detrás de ella se encuentra uno de los grandes talentos de la literatura española de las últimas décadas; aunque quizá, y solo quizá, no haya envejecido tan bien como El camino.

Sangre de barro, de Maribel Medina

 
 
Título: Sangre de barro
Autora: Maribel Medina
Editorial y año: Maeva, 2014

Cuando la forense Laura Terraux recibe en el instituto de patología suizo el quinto cadáver de una joven atleta procedente del centro de alto rendimiento de Les Diablerets, empieza a sospechar que algo siniestro se esconde detrás de estas muertes. Janik, un corredor del centro, devastado por el repentino fallecimiento de su amor, deberá tomar la decisión más difícil de su vida. ¿Qué precio está dispuesto a pagar para triunfar? Thomas Connors, un agente de la Interpol, se embarcará junto a Laura en una peligrosa investigación sobre el dopaje en el deporte de élite, un mundo opaco y más turbio de lo que habían imaginado.


Uno de los motivos por los cuales me gusta tanto leer es la irresistible posibilidad de adentrarme en épocas, lugares o ambientes de los que poco o nada sé. Si me consta que el autor de la novela en cuestión ha estado en contacto con el tema que narra en la historia, el deleite es aún mayor, porque confío en la documentación que precede a la escritura. Con Sangre de barro, Maribel Medina se embarcó en una interesante pero arriesgada apuesta: narrar, en forma de novela negra, una investigación policial que gira en torno a un posible caso de dopaje en deportistas de élite. Es la primera vez que me acerco a tan espinoso asunto, y el resultado no podría ser mejor, puesto que me he quedado con ganas de seguir conociendo los entresijos de un negocio en la sombra que mueve millones de euros al día. Y de seguir leyendo a la autora, por supuesto.