El último regalo de Paulina Hoffmann, de Carmen Romero Dorr

 
 
Autora: Carmen Romero Dorr
Editorial y año: Planeta, 2018

Paulina Hoffmann crece en el infierno del Berlín nazi, pero el horror invade del todo su vida cuando el ejército ruso ocupa la ciudad. En esos días, su madre toma una decisión que marcará para siempre la historia de Paulina: su huida desesperada a Madrid, su apasionada juventud en España, su inesperado matrimonio y, sobre todo, el gran amor hacia sus hijos y su única nieta, Alicia. Será Alicia la que, tras la muerte de Paulina, decida ir a Berlín para sumergirse en el pasado de la mujer que tanto le enseñó y comprender el último secreto de su abuela, una superviviente que logró decidir su destino a pesar de los recuerdos.


Hace ya unos cuantos años que tengo la suerte de trabajar en el mundo editorial. En mi carrera como editor y traductor, he conocido a gente maravillosa de la que he aprendido mucho y a la cual me une ya un sincero vínculo. Cuando supe que Carmen Romero Dorr, una brillante profesional con la que he colaborado, publicaba un libro, me embargó una mezcla de emoción y preocupación. Emoción porque El último regalo de Paulina Hoffmann prometía una historia cautivadora de las que tanto me gustan; preocupación porque iba a adentrarme en una obra de alguien a quien aprecio y debería contarle mis impresiones. Terminada la novela, respiro tranquilo, aunque os confesaré que me da miedo ser incapaz de transmitir todo lo que me ha hecho sentir la historia de Paulina. Que no es poco y sí es casi indescriptible.

Lo que le falta al tiempo, de Ángela Becerra

 
 

Autora: Ángela Becerra
Editorial y año: Planeta, 2007

Mazarine es una joven estudiante de pintura que vive sola en el Barrio Latino de París. En su casa encierra un valioso secreto que ha sido conservado a través de generaciones y puede cambiar el rumbo del arte. Su mundo se verá conmocionado por la aparición en su vida de Cádiz, un genio de la pintura, creador de un movimiento revolucionario que despierta en ella una pasión sin límites.


Me he dado cuenta, de un tiempo a esta parte, de que empiezo a dar la misma importancia al qué y al cómo; es decir, tanto a la historia en sí como a la manera de contarla. Una autora que hace muchos años me emocionó con los dos lados de la moneda literaria firma una de las novelas más espléndidas y emotivas que he leído jamás. Me refiero a Ángela Becerra y a El penúltimo sueño, una de las primeras reseñas en aparecer en este blog. Por fin, y tras transcurrir un lapso más largo del que me gustaría admitir, vuelvo a su prosa en Lo que le falta al tiempo, un libro al que, jugando con el título mismo, no le falta nada, puesto que contiene elementos de casi todos los géneros. Y la mezcla está tan bien hecha que el resultado es inolvidable.

El diamante de Jerusalén, de Noah Gordon

 
 
Autor: Noah Gordon
Traductora: Elsa Mateo
Editorial y año: Roca, 2008

El encargo, que llevará a Harry a abandonar Nueva York para instalarse en Tierra Santa, se convertirá en un viaje casi iniciático en el que el tratante se reencontrará con sus raíces. La historia del diamante, desde los tiempos bíblicos hasta la actualidad, sirve no sólo de hilo conductor para narrar las vicisitudes de la familia Hopeman, cuyos orígenes se remontan a los tiempos de la Inquisición, sino también para ofrecer una rica panorámica del judaísmo y su intensa relación con las culturas musulmana y cristiana a lo largo de los siglos.


Aunque resulte complicado reunir los mejores títulos que hemos leído, en mi lista de novelas redondas siempre aparecerá El médico, un libro brillante que lleva más de una década instalado en mi alma de lector. El autor que lo firma, Noah Gordon, es uno de los grandes nombres del género histórico. Por razones que se me escapan, he tardado años en regresar a su obra, tras la lectura de la también recomendable La bodega, y estos días he estado en la compañía de El diamante de Jerusalén, una historia interesante en la cual se aprecia la agudeza del novelista, por más que haya habido un par de detalles que no me hayan convencido del todo. Un poco más abajo os lo cuento con detalle.