El diamante de Jerusalén, de Noah Gordon

 
 
Autor: Noah Gordon
Traductora: Elsa Mateo
Editorial y año: Roca, 2008

El encargo, que llevará a Harry a abandonar Nueva York para instalarse en Tierra Santa, se convertirá en un viaje casi iniciático en el que el tratante se reencontrará con sus raíces. La historia del diamante, desde los tiempos bíblicos hasta la actualidad, sirve no sólo de hilo conductor para narrar las vicisitudes de la familia Hopeman, cuyos orígenes se remontan a los tiempos de la Inquisición, sino también para ofrecer una rica panorámica del judaísmo y su intensa relación con las culturas musulmana y cristiana a lo largo de los siglos.


Aunque resulte complicado reunir los mejores títulos que hemos leído, en mi lista de novelas redondas siempre aparecerá El médico, un libro brillante que lleva más de una década instalado en mi alma de lector. El autor que lo firma, Noah Gordon, es uno de los grandes nombres del género histórico. Por razones que se me escapan, he tardado años en regresar a su obra, tras la lectura de la también recomendable La bodega, y estos días he estado en la compañía de El diamante de Jerusalén, una historia interesante en la cual se aprecia la agudeza del novelista, por más que haya habido un par de detalles que no me hayan convencido del todo. Un poco más abajo os lo cuento con detalle.

Harry lleva años dedicado a la compra, la puesta a punto y la venta de joyas y gemas preciosas. Cuando un amigo de la familia le pide que atienda un encargo muy especial, Harry siente tal ansiedad que aparca toda precaución y se lanza a la aventura. Quienes piden el ojo profesional y crítico del joyero le requieren para viajar a Jerusalén para certificar que uno de los diamantes que se ha puesto a la venta es el célebre y legendario Ojo de Alejandro, cuyo origen se remonta al texto bíblico. En su viaje por el Próximo Oriente, sin embargo, Harry no estará solo: le acompañará una historiadora yemení con un gran conocimiento de la cultura y las costumbres de la zona, algo que les será muy útil a ambos para evitar mayores peligros de los que ya están corriendo.

Por la experiencia que tenía con Noah Gordon, al comenzar la lectura de El diamante de Jerusalén me sorprendí al ver que la trama principal está ambientada en la actualidad, aunque haga más de tres décadas de la publicación original. Pensaba que, como las dos novelas anteriores, esta sería íntegramente histórica, y el hecho de que no lo sea ha desinflado en parte mis ganas de adentrarme en ella. Aun así, es tal el don narrativo del autor que he abandonado cualquier pensamiento negativo para intentar disfrutar de la trama. Y en esta, y es el segundo y último apunto negativo, he echado de menos más emoción. A medida que evoluciona la historia, uno no ve aumentada su curiosidad y su ansia por seguir, algo que suele ocurrir con lecturas fantásticas de las que no se olvidan.

Sin embargo, donde hay talento hay calidad, y este libro cuenta con algunos elementos que lo convierten en una buena experiencia literaria. Los párrafos ambientados en el pasado sí rezuman magnetismo y pasión y gracias a ellos uno viaja con los personajes por la historia y por las tierras bíblicas disfrutando de cada descripción. Por otro lado, me ha maravillado una inesperada y bellísima historia de amor, un romance potente y enigmático que seduce y duele a partes iguales. En cuanto al misterio que envuelve al diamante protagonista, viene escoltado por el atractivo mundo judío, con cuyas manjares, tradiciones y creencias uno acaba un poco familiarizado al terminar de leer esta obra.

Por más que la opinión que me he llevado de El diamante de Jerusalén refleje cierta tibieza, hay algo más que claro: Noah Gordon es uno de los grandes. Estoy convencido de que en el buen número de libros suyos que aún me quedan por leer encontraré joyas a la altura de El médico, una de las mejores novelas que he tenido la gran suerte de descubrir en mi ya larga vida como lector. Además, me alegra traer a mi blog a uno de los escritores que ha marcado mi devoción actual para con la novela histórica. Si os apetece probar con la pluma de uno de los superventas más indiscutibles de la segunda mitad del siglo XX, os animo a lanzaros a por el relato que cuenta la odisea de Rob J. Cole. No lo olvidaréis nunca, seguro.


         Si os ha gustado,     
     ¡visitad estas reseñas!     


10 comentarios:

  1. Este lo leí hace mucho tiempo y tengo que decir que es el único que he leído del autor. Es que entre el teme médico y encima trilogías, ya se me escapa. Lo que para ti ha sido negativo para mí fue positivo porque ya sabes que con la Historia voy regular. Lo recuerdo como una historia de aventuras, entretenida y de la que dad mi ignorancia, aprendí.
    Un besito

    ResponderEliminar
  2. Hace mucho que leí esta novela y recuerdo que me gustó, como todas las de Noah Gordon, para mi leer a este autor es apostar sobre seguro. Besos.

    ResponderEliminar
  3. Leí este libro hace años, poco después del médico y recuerdo que me dejó un sabor agridulce. Creo que el autor es muy bueno historiando, pero cuando da el salto a la actualidad pierde mucho.
    Un beso.

    ResponderEliminar
  4. Este libro lo lei hace bastante tiempo y tambien me parecio muy normalito. Si quieres algo a la altura de El medico prueba con El ultimo judio, si es que no lo has leido ya.

    Saludos

    ResponderEliminar
  5. He leído varios libros del autor pero este particulamente no me llama la atención.

    ResponderEliminar
  6. He leído casi todas las novelas de este autor, pero justo esta no, así que, a pesar de tus peros me la llevo apuntada.
    Besos

    ResponderEliminar
  7. Me gusta el autor, pero este no me atrae tanto como para irlo a buscar.
    Un beso ;)

    ResponderEliminar
  8. Yo leí esta novela hace mucho tiempo, probablemente poco después de El médico, y me pasó como a ti, me sorprendió que no fuera histórica y se desarrollara en la época actual y aunque no recuerdo por qué si tengo la sensación de que no me gustó tanto como El médico. De hecho hace poco leí, y reseñé, La bodega y esta sí me gustó bastante más.
    Un besazo

    ResponderEliminar
  9. Tengo pendiente leer algo suyo, a ver por cuál empiezo.

    Besotes

    ResponderEliminar
  10. He leído poco al autor pero de hacerlo en breve creo que optaría por otra novela distinta. Por casa tengo alguna que otra sin tocar, así que ya tengo material suficiente. Besos

    ResponderEliminar