El jardín a la luz de la luna, de Corina Bomann

 
 
Título: El jardín a la luz de la luna
Autora: Corina Bomann
Traductor: Valentín Ugarte
Editorial y año: Maeva, 2014

Desde que Lilly, una mujer que regenta una tienda de antigüedades, perdió a su marido, no ha tenido ganas de emprender nuevos proyectos. Pero un extraño anciano que le regala un misterioso violín antiguo despierta su curiosidad. Lilly se pone en contacto con una amiga musicóloga y juntas buscarán el origen del enigmático instrumento. Su investigación las llevará a la Sumatra de principios del siglo XX, la exótica isla donde Rose Gallway, una joven violinista, vivió una desdichada historia de amor ligada al misterioso violín y también a la propia Lilly.


Uno de los últimos fenómenos en copar las mesas de novedades de las librerías ha sido la novela paisaje, gracias sobre todo al éxito de autoras como Sarah Lark o Christine Kabus. Años después de la irrupción de este género con nuevo nombre, no solo no pierdo el interés por este tipo de libros, sino que procuro de vez en cuando darle una oportunidad a los que habitan mis estanterías. Tras el maravilloso descubrimiento que supuso El templo del jazmín, tenía pendiente regresar a la obra de Corina Bomann y me he decidido por El jardín a la luz de la luna, una historia repleta de emoción que reúne todos los ingredientes que provocaron el éxito de estas tramas que mezclan sagas familiares, exotismo y cierto misterio.

Lilly lleva meses bastante desanimada. Por suerte para ella, la visita de un extraño anciano a su tienda  berlinesa de antigüedades le va a cambiar la vida. El hombre, tras asegurarse de que ella es quien es, le regala un violín antiguo que, según él, le pertenece y, acto seguido, se esfuma sin dejar rastro. En la caja del violín Lilly encuentra la partitura de una melodía y decide lanzarse a la aventura y reunirse en Londres con una buena amiga que la podrá ayudar en la investigación. Así, entre leyendas y periódicos, Lilly da con la vida de Rose Gallway, una violinista que a principios del siglo XX vivió una tormentosa historia de amor en la isla de Sumatra. Es ese el escenario no solo de un romance tan arrebatador como imposible, sino también del renacer de Lilly, quien por fin tiene motivos para afrontar los días con una sonrisa.

Por más que haya quien diga que las novelas paisaje están todas cortadas con el mismo patrón y que leída una, leídas todas, siempre que me adentro en una de esas aventuras es para mí la primera vez. El halo de ensueño que envuelve estos argumentos a caballo entre el presente y el pasado, con toques de misterio y romance, se me antoja irresistible. El jardín a la luz de la luna nos invita a un espléndido viaje a Sumatra, un enclave que nunca había visitado, algo que ya para mí era de lo más atractivo. Corina Bomann echa mano de unas descripciones bellísimas que nos transportan al lugar mismo de los hechos, aunque de la ambientación geográfica y temporal nos separen miles de kilómetros y más de cien años. La posibilidad de emprender una travesía literaria a rincones del mundo desconocidos nunca dejará de parecerme deliciosa, y más cuando la autora en cuestión tiene tanto talento como esta novelista alemana.

Además de desplazarnos a la isla indonesia, a lo largo de la lectura experimentamos también un sinfín de sentimientos, todos ellos causados por la fuerza de los personajes y por el magnetismo que irradia el vínculo entre las dos tramas, la de Lilly y la de Rose. El equilibrio está más que conseguido y el lector acaba enamorándose de las dos protagonistas y de todo cuanto estas vivieron y viven; no es fácil lograr mantener el interés en dos historias diferentes y en este caso me alegra anunciar que es así. Por otro lado, la narración lleva impreso un ritmo vibrante que va de menos a más y que termina convirtiéndose en un torbellino de sensaciones del que uno nunca querría apearse. Y no puedo terminar sin elogiar la fantástica traducción de Valentín Ugarte, gracias a la cual tanto la prosa como los diálogos fluyen con naturalidad y le permiten a uno zambullirse en el relato desde la primera página.

Las grandes novelas nunca pasan de moda. Da igual cuándo vean la luz o cuándo un lector les dé una oportunidad: el deleite es idéntico y la emoción está más que asegurada. El jardín a la luz de la luna es un claro ejemplo de que a veces la belleza exterior va unida a la belleza interior —porque no me negaréis que la cubierta es preciosísima— y en este libro Corina Bomann me ha vuelto a convencer. Curiosamente, y en contra de lo que suelo intentar, comencé leyendo su tercer libro para devorar ahora el segundo, tras lo cual ahora solo me queda hincarle el diente a La isla de las mariposas, la historia con la que aterrizó en España y que es su mayor éxito hasta la fecha. Desde aquí animo a la editorial Maeva a que siga publicando a una de las mejores exponentes de la inolvidable novela paisaje, un género que, en mi opinión, llegó para quedarse.
   

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10 comentarios:

  1. Esta autora es una eterna pendiente.....

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  2. A ver si me explico. Creo que depende del autor. Quiero decir, eso de que todas las novelas son iguales es porque hay autores que realmente escriben siempre la misma historia y parece que solo cambian nombres. Por lo tanto, dentro del género habrá autores que como dices, cada vez es como la primera vez y descubres una historia y un mundo nuevo y hay otros que de verdad parece que te toman el pelo directamente.
    No he leído nada de esta autora así que no puedo decir en qué grupo la metería yo según mi entender. La verdad que las portadas son preciosas y que haya música de por medio me llama mucho la atención.
    Un besito

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  3. Tengo muchas ganas de leer esta novela desde hace un montón...

    Besotes

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  4. Esta la tengo en el kindle esperando su momento. Espero que no me decepcione como pasó con La isla de los glaciares azules. Aunque leyendo tu opinión parece que no...
    Un besazo

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  5. Pues no conocía ni el título ni la autora. Gracias por esta reseña. Besos.

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  6. Pues no me había fijado yo en esta novela. Y por lo que cuentas, creo que me gustaría mucho, así que apuntadita me la llevo.
    Besotes!!!

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  7. Me ENCANTA la forma y las palabras con las que expresas tu opinión; en serio, leo varios blogs pero en ninguno me enamoro tanto con la forma de escribir del administrador como en el tuyo :D.

    Ahora bien, de nuevo me antojas de la señora Bomann. Leí tu reseña de El templo del jazmín, que lastimosamente no ha llegado a Colombia, así que todavía no lo tengo en mi poder. Pero el que sí he leído y disfrutado ha sido La isla de las mariposas.

    Coincido contigo en que este tipo de novelas son irresistibles, pues me la devoré con todo el gusto del mundo, disfrutando el estar en un lugar tan lejano y desconocido, más aún en la época en la que se sitúa la historia. Desde ya te lo recomiendo, aunque sé que te gustará :).

    Un saludo.

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  8. Esta vez no me lo llevo que no me termina de convencer.

    Saludos

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  9. No he leído nada de la autora, ni soy muy fan de las novelas de paisaje, pero si dices que es diferente, que no está cortada por le mismo patrón, pues habrá que darle una oportunidad.
    Besos

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  10. No conocíamos el libro. Buena reseña.

    ¡Saludos!

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