Las hijas del Capitán, de María Dueñas

 
 
Autora: María Dueñas
Editorial y año: Planeta, 2018

Nueva York, 1936. La pequeña casa de comidas El Capitán arranca su andadura en la calle Catorce, uno de los enclaves de la colonia española que por entonces reside en la ciudad. La muerte accidental de su dueño, el tarambana Emilio Arenas, obliga a sus indomables hijas veinteañeras a tomar las riendas del negocio mientras en los tribunales se resuelve el cobro de una prometedora indemnización. Abatidas y acosadas por la urgente necesidad de sobrevivir, las temperamentales Victoria, Mona y Luz Arenas se abrirán paso entre rascacielos, compatriotas, adversidades y amores, decididas a convertir un sueño en realidad.


Cualquier lector sabe que todos los años verán la luz las nuevas novelas de algunos de sus autores favoritos. Creo que no lo he dicho nunca, pero lo cierto es que confío especialmente en aquellos escritores que dejan pasar cierto tiempo entre libro y libro. Ese espacio prudencial, dedicado a una sola obra, suele desembocar en mayor cuidado y atención con los detalles de la misma, un mimo no permitido en la carrera prolífica de ciertos novelistas. María Dueñas es una de las voces más importantes de la década y suele invertir muchos meses en cada publicación. Tres años después de La Templanza, nos llega Las hijas del Capitán, una nueva aventura en la que volvemos a apreciar la calidad narrativa que ya caracteriza a la superventas manchega. Porque sí, una vez más está a la altura de las expectativas, que con ella ya son siempre altas.

Nunca es tarde, de Jerónimo Tristante

 
 




Título: Nunca es tarde
Autor: Jerónimo Tristante
Editorial y año: Algaida, 2017

Nunca es tarde es una novela negra, ambientada en el pirineo aragonés, donde la misteriosa desaparición de unas jóvenes parece repetir la investigación sobre unos crímenes que sucedieron en 1973. Un entorno paradisiaco también puede ser el escenario de un crimen horrendo.


Como quizá habéis advertido, el blog ha estado un mes mudo a consecuencia de una grave crisis lectora que me ha perseguido durante semanas. Para salir de tal triste episodio, he recurrido a dos elementos que no suelen fallar: la novela negra y un autor ya conocido y admirado. Nunca es tarde y Jerónimo Tristante han sido los elegidos, y el resultado ha sido el que esperaba: un éxito. Es la primera vez que me acerco a una obra del autor murciano sin la presencia de Víctor Ros, su célebre protagonista, y la verdad es que estoy contento. Hay escritores que, alejados de su personaje estrella, fracasan y no saben cómo avanzar. Por suerte para mí, para vosotros y para los seguidores de Tristante, no es el caso.

El lirio de fuego, de Vic Echegoyen

 
 
Autora: Vic Echegoyen
Editorial y año: Ediciones B, 2016

El cardenal Richelieu encarga a León que lleve a cabo una misión secreta en territorio enemigo: encontrar, capturar y eliminar a la mujer más peligrosa de Francia. Mientras ella burla a su perseguidor una y otra vez, León va descubriendo el pasado de la enigmática mujer: una aventurera que, repudiada desde niña y marcada a fuego por la Inquisición, conquistará las cortes de Londres gracias a sus encantos y a un ingenio sin escrúpulos. En su afán de venganza, pasará a ser enemiga acérrima del cardenal, al que desafiará en un juego mortífero de intrigas y traición en el que ambos arriesgarán su fortuna, su vida y la paz en Europa.


Sin superar la de España, la historia de Francia es para mí una de las más interesantes de todos los países europeos. Cuenta con episodios muy emocionantes, cuyo mejor exponente es la Revolución Francesa, una época oscura e inolvidable como pocas. Vic Echegoyen ha decidido ambientar El lirio de fuego bastantes décadas atrás para transportarnos a la corte de Luis XIII, en la que el cardenal Richelieu hacía las veces de ministro y consejero plenipotenciario. Me gusta que los autores se centren en personajes célebres no solo para dar color a sus obras, sino para acercárnoslos y presentarnos un retrato personal que a menudo queda apartado de los libros de historia, textos en que prevalecen las decisiones que tomaron y los hechos que protagonizaron.