El lirio de fuego, de Vic Echegoyen

 
 
Autora: Vic Echegoyen
Editorial y año: Ediciones B, 2016

El cardenal Richelieu encarga a León que lleve a cabo una misión secreta en territorio enemigo: encontrar, capturar y eliminar a la mujer más peligrosa de Francia. Mientras ella burla a su perseguidor una y otra vez, León va descubriendo el pasado de la enigmática mujer: una aventurera que, repudiada desde niña y marcada a fuego por la Inquisición, conquistará las cortes de Londres gracias a sus encantos y a un ingenio sin escrúpulos. En su afán de venganza, pasará a ser enemiga acérrima del cardenal, al que desafiará en un juego mortífero de intrigas y traición en el que ambos arriesgarán su fortuna, su vida y la paz en Europa.


Sin superar la de España, la historia de Francia es para mí una de las más interesantes de todos los países europeos. Cuenta con episodios muy emocionantes, cuyo mejor exponente es la Revolución Francesa, una época oscura e inolvidable como pocas. Vic Echegoyen ha decidido ambientar El lirio de fuego bastantes décadas atrás para transportarnos a la corte de Luis XIII, en la que el cardenal Richelieu hacía las veces de ministro y consejero plenipotenciario. Me gusta que los autores se centren en personajes célebres no solo para dar color a sus obras, sino para acercárnoslos y presentarnos un retrato personal que a menudo queda apartado de los libros de historia, textos en que prevalecen las decisiones que tomaron y los hechos que protagonizaron.

El cardenal Richelieu está muy inquieto. Una sombra del pasado amenaza con convertirse en un serio peligro para él y para la corona francesa, por lo cual encarga una misión a una de sus manos derechas: dar con una persona que está buscada en varios países por crímenes y delitos muy graves. León es el joven encargado de las pesquisas, y para ello recorrerá parte de la nación y se remontará a unos años atrás, cuando la familia Du Plessis empezaba a disgregarse y los hermanos, entre los cuales están Armando, Isabel y Francisca, tomaron caminos muy diferentes, aunque todos han heredado unos rasgos de personalidad muy peculiares que los vuelven más cercanos unos a otros de lo que les gustaría admitir.

Uno de los elementos básicos de una novela histórica es la fuerza de la ambientación de la trama. Esta debe resultar altamente verosímil y guardar el máximo parecido posible con la realidad —o con la realidad que nos ha llegado del período histórico en cuestión—. Vic Echegoyen nos deleita con una recreación pulcra y cuidada, en cuyos detalles se palpa el gran trabajo de documentación que reside en la fase previa a la escritura. El lirio de fuego nos invita a un increíble viaje en el tiempo para visitar la Francia de los célebres mosqueteros, el final del siglo XVI y el inicio del XVII, plagados de luces y sombras. Sí confesaré, no obstante, que me chirría leer nombres como Armando, León o Isabel y que me habría gustado más hallar los equivalentes en francés, aunque se trata de una preferencia personal que de ningún modo empaña la buena opinión que me merece esta gran obra literaria.

Si el marco es coherente y está bien trazado, no lo están menos los distintos protagonistas que soportan sobre los hombros el peso del argumento. Creo que no debe de ser fácil dar voz y carácter a celebridades que han pasado a los anales de la historia, como el cardenal Richelieu, y esta escritora ha sabido dotarle de un perfil sólido que bien podría ajustarse a la perfección al auténtico ser del sabio consejero real. También hay mimo y elegancia en la narración, en la cual uno no aprecia problema alguno de estilo. Siempre es una alegría, así como una fantástica noticia, ser testigo de una prosa que no hace agua y que sabe dirigirse a su objetivo sin fallar por el camino. Y no puedo terminar sin aplaudir el desenlace, una de las escenas finales más brillantes que he tenido la suerte de leer en los últimos meses. Los cabos sueltos se atan formando un nudo férreo y duradero que deja una gran huella en el lector.

Nunca me canso de viajar, ni física ni literariamente. La posibilidad de visitar escenarios remotos o ya inexistentes es uno de los motivos que explica mi amor para con la novela histórica. El debut de Vic Echegoyen supone el prometedor inicio de una carrera que, sin duda alguna, estará repleta de éxitos y aciertos. El lirio de fuego es el primero de ellos y nos ofrece un espléndido retrato de la vida de los habitantes del reino de Francia en los siglos que he citado antes. Me cuesta concebir la literatura sin pensar en la historia, y títulos como este dan más la razón a quienes entendemos que un libro de ficción es una inigualable puerta de entrada al descubrimiento de cómo se vivía en el pasado. Si pensáis como yo, no dejéis de apuntar esta recomendación y dentro de un tiempo me daréis las gracias.


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5 comentarios:

  1. Hola. Nunca leí nada relacionado con la historia de Alejandro Dumas y los tres mosqueteros, sería interesante leer la obra y sumergirme en ésta que nos traes sobre Richelieu, me ha gustado lo que nos has contado sobre esta novela.
    Un beso.

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  2. Esta vez si que me lo apunto que me ha llamado mucho la atencion y creo que puede ser de los mios.

    Saludos

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  3. Pues sí, pienso como tú. Y me gusta mucho este período histórico. Y el personaje de Richelieu. Apuntadísima que me llevo la novela.
    Besotes!!!

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  4. Como me gustan estas novelas y lo abandonadas que las tengo últimamente. Besos.

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  5. ¡Hola!
    Si duda es una de las épocas más interesantes para plasmar en una novela, y, aunque no soy una lectora muy fan de la histórica, sí que me gusta de vez en cuando leer sobre algún período concreto, éste me flipa.
    Me apunto tu recomendación, que nunca se sabe.
    ¡Un saludo!

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