El guerrero a la sombra del cerezo, de David B. Gil

 
 
Autor: David B. Gil
Editorial y año: Suma, 2017

Japón, finales del siglo XVI. El país deja atrás la guerra y se adentra en un titubeante período de paz. Entre las víctimas del largo conflicto se halla Seizō Ikeda, único superviviente del clan, huérfano tras el exterminio de su casa. Hostigado por los asesinos de su familia y condenado al destierro, inicia un largo peregrinaje al amparo de Kenzaburō Arima, último samurái del ejército de su padre, convertido en su mentor. En el otro extremo del país, Ekei Inafune, un médico repudiado por aplicar las artes aprendidas entre los bárbaros, se ve implicado en una conjura urdida a la sombra de los clanes más poderosos del país, capaz de acabar con el frágil período de calma que da comienzo.


El mundo editorial está lleno de sorpresas. La revolución que ha supuesto la posibilidad de autopublicarse, sin necesidad de superar la criba de un editor, ha cambiado el paradigma y nos ha regalado joyas maravillosas cuyo altísimo valor las ha llevado, con el tiempo, a aparecer en papel y respaldadas por un gran sello. El guerrero a la sombra del cerezo es una obra maestra que vio la luz siguiendo el camino que acabo de describir y que se ha ganado el aplauso de lectores y de crítica por igual. David B. Gil ha desembarcado en las librerías con una ópera prima de insuperable calidad, una novela histórica que se lee con el corazón en la mano y el alma en vilo. Me arrepiento de haber tardado tanto en leerla y en descubrir el diamante que esconden sus páginas, pero os garantizo que a partir de ahora voy a ser su más férreo defensor y que la voy a recomendar a diestro y siniestro; incluso cuando me pregunten por ensayos científicos o por libros ambientados en el Egipto de los faraones.

El Japón de los grandes clanes, liderados por samuráis de larga estirpe, se descompone por las guerras que enfrentan a los distintos daimios. Con el objetivo de poner paz en el país y de iniciar una nueva y próspera era, el shogún Tokugawa quiere llevar las riendas de la nación. Aunque goza de la aceptación de muchos daimios, hay otros que albergan cierta inquietud ante lo que se avecina, y las conjuras y las traiciones se suceden sin cesar. Cuando sus enemigos asaltan el castillo de los Ikeda, Kenzaburō Arima no duda en proteger a Seizō, el heredero de su señor, y huir con él para que el pequeño no corra la misma terrible suerte que toda su familia. Seizo crecerá al amparo del samurái más fiel a su padre, quien lo convertirá en un guerrero imbatible para vengar la afrenta sufrida por los Ikeda. En la otra punta del país, el médico Ekei Inafune se ve envuelto en una conspiración que amenaza con destruir la calma entre algunos de los clanes más influyentes. Dispuesto a evitarlo, echará mano de su astucia y de sus conocimientos médicos, aunque estos lo guíen por un camino difícil y lleno de sorpresas.

Las novelas pueden ir de más a menos, de menos a más o mantener el mismo ritmo e interés a lo largo de toda la obra. El guerrero a la sombra del cerezo no cumple ninguno de los tres supuestos: va de más a muchísimo más. David B. Gil ha urdido una trama sólida, sin fisura alguna, que me ha dejado boquiabierto de principio a fin. No es fácil construir una historia tan compleja, y me asombra la naturalidad con que fluyen los acontecimientos y con que encajan todas las piezas de este impecable rompecabezas literario. Los argumentos contados a dos tiempos y en dos momentos distintos, así como los recurrentes saltos al pasado y al futuro, demandan la atención del lector, pero este no tiene nada que temer: es tanto, y tan espléndido, cuanto ocurre en la novela que no perderá detalle y asistirá al relato absolutamente entregado y con avidez por avanzar en la lectura. Hacía meses que no me enfrentaba a un libro tan exigente y, a su vez, tan adictivo y trepidante. Sé que este último es un adjetivo muy manido y ya casi despojado de significado, pero es que resume a la perfección el ritmo de nave espacial con el que transcurren las etapas de la vida del gran protagonista.

Seizō, pues a él me refiero, es un personaje que enamora por su candor, su honestidad y sus principios. La relación que mantiene con su maestro Kenzaburō no está exenta de enfados y decepciones, pero quizá por ello resulta apasionante, porque se nos antoja verosímil y se nos graba a fuego en la retina, Por otro lado, cabe destacar el excelente dominio del lenguaje del autor, palpable en la fuerza que irradian las descripciones de un país bello como un cerezo en flor. Gracias al poder de las palabras, me he imaginado recorriendo escenarios de ensueño, una suerte de vacaciones refrescantes que me han trasladado a otro continente y a otra época. Ni que decir tiene que en un título tan ambicioso de un género como el histórico es imprescindible que lo que sucede en sus páginas esté bien documentado, y por suerte así es. En cada párrafo, y en cada nota al pie aclaratoria, se vislumbra el magno proceso de investigación que da rigor y verdad a las aventuras de los protagonistas.

Sinceramente, soy incapaz de encontrar un solo defecto a El guerrero a la sombra del cerezo. Como amante de la novela histórica, sabía que me adentraba en una lectura que iba a convencerme, pero no esperaba que fuera uno de los mejores libros que he leído en los últimos años. David B. Gil ha llevado a cabo un ejercicio narrativo sin igual en el que se dan la mano la historia, el honor, la venganza, la amistad y un sinfín de sustantivos que me guardo para no revelaros todos los ingredientes que lo forman. Pocas veces he venido al blog a recomendar una obra con tanto entusiasmo y fervor; creedme que en este casi las alabanzas y los elegios están más que justificados. Cuánto he disfrutado con Seizō y cuánto voy a echarlo de menos. Si os animáis a conocerlo, y a descubrir por qué esta historia se ha ganado el favor y el reconocimiento de tantísima gente, sed conscientes de que por el camino os aguardan giros inesperados que os van a descolocar y a enamorar. De hecho, me dais hasta envidia, porque ¡ojalá pudiera leer este libro por primera vez! Gracias, David, por tanto. 



4 comentarios:

  1. Este libro me lleva llamando la atención mucho tiempo, ahora, después de leerte, mucho más.

    Muchas gracias por tu reseña tan sincera y tan bien justificada, como de costumbre.

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  2. Hola Xavier, me encanta que traigas al blog un libro que estuvo en la blogosfera hace tiempo. Yo ya lo apunté en su momento, pero como siempre, va pasando el tiempo y haces hueco a otras lecturas. A ver si después de tu reseña le hago ese hueco necesario.
    un besazo

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  3. Si la pones así, es imposible resistirse. Otra cosa es encontrarle hueco entre tanto pendiente, pero lo intentaré.
    Besotes!!!

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  4. Acabo de empezar a leerlo. He leído muchos y muy buenos comentarios del libro y mis expectativas, por tanto, son elevadas. Espero que, como dices, vaya de más a mucho más.
    Saludos. Los libros de Pimaga.

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