Hijos de Heracles, de Teo Palacios

 
 
Autor: Teo Palacios
Editorial y año: Edhasa, 2009

Cuando el rey Teleclo es asesinado en el año 735 a.C., se inicia una oleada de guerras entre Mesenia y Esparta que se prolongará durante casi ochenta años. Esparta da comienzo a una etapa de esplendor social y cultural que la llevará a ser una de las ciudades más respetadas y temidas de su tiempo. Sin embargo, durante los reinados de Teopompo y de su hijo Anaxándridas, mientras entre los habitantes de la polis se suceden las rebeliones y la familia real se desmorona trágicamente, el pueblo espartano se transformará, pasando a estar dominado por la formación militar, la austeridad y la dureza, de tal modo que incluso en nuestros días sigue siendo un referente de una determinada forma de vida.


Si hay algún país cuya historia despierte siempre mi admiración, ese es Grecia. No en vano es la cuna de buena parte de nuestra civilización, y donde nacieron disciplinas y genios que hoy en día siguen estudiándose. Dentro de la historia griega, mi período favorito ha sido siempre el clásico, en el que destacan las guerras contra los persas. La novela que os traigo hoy, sin embargo, se remonta a unos cuantos siglos antes: Hijos de Heracles se centra en el nacimiento de Esparta, una de las ciudades más importantes en el pasado del continente europeo. Teo Palacios deja atrás a Pericles, Leónidas y compañía para contarnos cómo evolucionó la polis espartana de una mera agrupación de cuatro poblaciones a una potencia capaz de rivalizar, y de vencer, a la todopoderosa Atenas. Es la primera vez que viajo a los inicios de un lugar que no me resultaba ajeno y lo cierto es que la travesía ha sido maravillosa.

El cumpleaños secreto, de Kate Morton

 
 
Autora: Kate Morton
Traductor: Máximo Sáez
Editorial y año: Suma de Letras, 2013

En pleno verano, mientras su familia se va de picnic, la adolescente Laurel se esconde en la casa del árbol, fantaseando con una huida a Londres y un futuro grandioso que aguarda con impaciencia. Sin embargo, antes de que esa tarde toque a su fin, Laurel presencia un crimen aterrador que lo cambia todo. Siendo una actriz célebre, Laurel se ve abrumada por las sombras de su pasado. Acechada por los recuerdos, vuelve a casa en busca de respuestas. Una historia de tres desconocidos que coinciden en el Londres de la Segunda Guerra Mundial y cuyas vidas quedarán unidas de forma funesta e inexorable.


Kate Morton ha entrado en el selecto grupo de escritores de quienes he leído todas las obras que han publicado. La última que me quedaba por descubrir era El cumpleaños secreto, su cuarta novela, que me ha acompañado estos días y transportado a diferentes épocas, a cuál más fascinante. La autora australiana ha dado con una fórmula que le funciona a la perfección y no duda en echar mano de ella en cada libro. Allá donde algunos lectores lo interpreten como una falta de imaginación o que experimenten una suerte de monotonía, yo siempre he encontrado una garantía, un valor seguro que ya antes de empezar la lectura me permite no dudar ante lo que vaya a encontrar entre sus páginas. Los saltos en el tiempo, las tramas contadas en distintas décadas y los secretos que se entrelazan y que poco a poco van desgranándose son los sellos personales de una novelista que ha logrado convencer en todos los continentes. Y cuando alguien alcanza un éxito de tales características, es evidente que nos encontramos ante una gran destreza narrativa.

La librería del señor Livingstone, de Mónica Gutiérrez

 
 
Autora: Mónica Gutiérrez
Editorial y año: Ediciones B, 2020

Agnes es una joven arqueóloga que se muda a Londres en busca de una oportunidad. Al poco de llegar a la ciudad, sorprendida por la lluvia mientras pasea por el Temple, se refugia en una librería muy especial: Moonlight Books. Edward Livingstone busca una ayudante y, en el tiempo que Agnes tarda en secarse y tomar una taza de té, ambos comprenden que no es casualidad que sea precisamente ella quien ha llamado a su puerta. A medida que pasan los días, Agnes descubre el carácter gruñón de su jefe, las excentricidades de su clientela y el encanto de esta pequeña librería. Hasta que un día, uno de sus libros más preciados desaparece y un inspector de policía entra en escena.


Las redes nos permiten escribir reseñas que van a llegar a los autores de los libros que las protagonizan. Esa irresistible oportunidad es un arma de doble filo ante la posibilidad de que la opinión vertida no sea de su agrado. Por suerte para mí, en el caso de Mónica Gutiérrez, eso es imposible, porque todas sus obras me enamoran de principio a fin. Tras el éxito que cosechó La librería del señor Livingstone como título autopublicado, hace pocos días ha visto la luz su versión en papel, una decisión tan estupenda como acertada que nos acerca de nuevo al buen rollo y al optimismo que inundan las tramas de la novelista catalana, que se ha ganado mi cariño y mi admiración. Y ya que la tecnología nos posibilita dirigirnos directamente a quienes nos ofrecen su talento, aprovecharé la presente crítica para lanzar una petición muy especial en el último párrafo. ¡Ojalá sea bien recibida!