Aprender a hablar con las plantas, de Marta Orriols

 
 
Título: Aprender a hablar con las plantas
Autora: Marta Orriols
Editorial y año: Lumen, 2020

Paula es una neonatóloga de cuarenta y dos años con una vida ordenada. Apasionada por su trabajo e inmersa en la rutina de una relación sentimental que se resquebraja, pierde a su pareja en un accidente de tráfico pocas horas después de que él le comunicara que hay otra mujer en su vida y se marchará de casa. Junto al desgarro de una muerte a destiempo, Paula deberá hacer frente a la desdicha de sentirse abandonada y sobrellevar no solo el duelo, sino también el rencor. Una figura femenina que aparece en el hospital la tarde del fallecimiento de Mauro es la única que puede dar fe de que este hombre tenía ya otra vida... y tarde o temprano las dos mujeres tendrán que encontrarse.


De vez en cuando, quizá con menos asiduidad de lo que me gustaría, me dejo seducir por novelistas que escriben en catalán, mi lengua materna. A veces me guío por recomendaciones personales, otras por éxitos que trascienden las fronteras y se ven traducidos en numerosos idiomas, incluso el español. El caso del que quiero hablaros hoy engloba las dos circunstancias que acabo de enumerar. Aprender a hablar con las plantas, de Marta Orriols, lleva meses apareciendo en mis redes como una lectura aconsejada por gente de todo tipo. Cuando me atreví a volver a una biblioteca y lo vi en la estantería, supe que había llegado el momento de darle la oportunidad que merecía, y una vez leído entiendo y comparto el entusiasmo que provoca. Se trata de una novela intimista, muy humana y sensible, que ha conquistado corazones por doquier porque habla de unos sentimientos profundos que compartimos casi todos. Y porque lo hace de una manera impecable que no admite objeción alguna.

Oscura Roma, de Luis Manuel López Román

 
 




Título: Oscura Roma
Autor: Luis Manuel López Román
Editorial y año: La Esfera de los Libros, 2020 

Roma, año 67 a. C. La oscuridad nos rodea en una de las callejas más recónditas de la ciudad. Nuestro pasado nos persigue y nuestro futuro, aún más oscuro que la propia oscuridad, nos dice que tenemos que involucrarnos en lo que jamás querríamos. Miramos a un lado y a otro, pensamos que no tenemos más opción: corremos hasta nuestro destino. Lo que nos deparará el día siguiente solo los dioses lo saben.


Aunque en principio puedan parecer géneros incompatibles y aun opuestos, la novela histórica y la fantasía combinan a la perfección. Y no me refiero a la fantasía época de ambientación medieval, sino a recreaciones verosímiles del pasado que cuentan con ingredientes mágicos o sobrenaturales. Siendo una mezcla tan interesante como peligrosa, sobre todo si no se gestiona bien, no me sorprende que pocos autores se aventuren y se arriesguen con esta suerte de híbrido literario. Luis Manuel López Román se ha animado y ha creado la serie de Marco Lemurio, cuya primera entrega, Oscura Roma, he devorado estos días. Y he escogido bien el verbo, pues se trata de un libro adictivo que se lee casi de una sola sentada por los estupendos elementos que lo conforman.

Buenas intenciones, de Anna Casanovas

 
 
Título: Buenas intenciones
Autora: Anna Casanovas
Editorial y año: Umbriel, 2018

Nada garantiza que un consejo dado con buena intención logre el resultado deseado, y eso Anne lo sabe mejor que nadie. Vive con las consecuencias del que siguió hace poco más de ocho años. Pero va a cambiar. No volverá a celebrar otro cumpleaños empapada por la lluvia tras trabajar horas de más en ese restaurante. Manel lleva tiempo trabajando en una inteligencia artificial que ha bautizado con el nombre de Jane, por Jane Austen. Tom Lefroy es el hombre que supuestamente le rompió el corazón a Jane Austen y la lanzó a escribir. Tal vez Austen y Lefroy tuvieron otra clase de relación, y tal vez Manel y su Jane puedan descubrir la verdad si esta vez Anne toma la decisión adecuada.


No suelo interesarme demasiado por la vida de los escritores que me gustan. A fin de no llevarme decepciones, prefiero centrarme en sus letras que en sus hechos. Cuando se trata de un novelista clásico, sin embargo, parece que su obra en ocasiones resulta menos atractiva que cuanto le aconteció. Por suerte para nosotros, en el caso de Jane Austen la ficción es de sobra apasionante, aunque es cierto que su vida también lo fue. La gran Anna Casanovas le ha rendido un emotivo homenaje en Buenas intenciones, un libro que intenta llenar los blancos que aún hoy quedan en la biografía de la autora inglesa. Así, la propia Austen aparece como una protagonista más de la subtrama ambientada en la Inglaterra victoriana, y que se relaciona directamente con la contemporánea. Y ¡qué espléndida protagonista!

Los papeles de agua, de Antonio Gala

 
 
Autor: Antonio Gala
Editorial y año: Planeta, 2008

Asunción Moreno no fue nunca una mujer sencilla de entender. Y menos aún cuando se convirtió en Deyanira Alarcón, una escritora que triunfó con sus novelas. Hasta que una de ellas no gustó, y Deyanira decidió irse a Venecia a poner un punto y aparte en su vida. Estos son sus cuadernos, los papeles que escribió allí para entenderse a medida que pasaban los días y con ellos la desidia. Este diario refleja a una mujer que trata de sobrevivir escribiendo, después de haber renunciado a ese «tipo de literatura que solo sirve como literatura». Una mujer que pudo olvidarse de sí misma cuando al fin descubrió la vida que nunca había vivido. 


Esta reseña no es fácil para mí. Hacía muchos años que no leía a Antonio Gala, un autor que me deslumbró por completo en El manuscrito carmesí, convertida desde entonces en una de mis novelas históricas favoritas. También me enamoró en La pasión turca, una historia difícil que retrata una obsesión amorosa hasta sus consecuencias finales. Era tanta la ilusión que me hacía reencontrarme con este excepcional novelista que comencé Los papeles de agua con gran disposición y mayor esperanza. Tal vez fueran las malditas expectativas, tal vez que no he sabido conectar con la protagonista, pero lo cierto es que la lectura me ha decepcionado. Y por varias razones, como intentaré explicar a continuación, aunque me duela en el alma ser incapaz de recomendar un título de uno de los genios literarios más brillantes de las últimas décadas.

La maestra de Sócrates, de Laura Mas

 
 
Autora: Laura Mas
Editorial y año: Espasa, 2020

Atenas, año 440 a. C. En una época en que las mujeres debían renunciar a todo, la condición de sacerdotisa sin voto de celibato de Diotima le dará la libertad de estar a solas con el pensador más relevante de su tiempo, al que instruirá secretamente. Sin embargo, pronto se extenderán rumores acerca de una relación íntima entre maestra y alumno debido a sus frecuentes encuentros. En plena Edad de Oro, asistiremos al esplendor de una ciudad que acabará conformando los cimientos de la cultura occidental, a la vez que seremos testigos de una relación entre Sócrates y Diotima cada vez más estrecha, y de las lecciones que le dio la que pudo ser la inspiradora de la filosofía occidental.


En ocasiones, la literatura tiene función reparadora. Puede servir para darles protagonismo y notoriedad a personajes que, por una u otra razón, la historia ha olvidado o silenciado. Laura Mas debuta con La maestra de Sócrates, una novela histórica que va al encuentro del célebre filósofo de la Antigüedad y de la mujer que lo ayudó a comprender y describir el amor. Si por lo general disfruto de los libros que me invitan a viajar en el tiempo, la época elegida es para mí la más atractiva. Con el recuerdo no tan lejano, pero igualmente emocionante, de las guerras contra los persas, la ciudad de Atenas está en su apogeo, y es ahí donde dan los primeros pasos grandes filósofos, que conversan en el ágora con todo aquel que se anime a ello. Un período inigualablemente bello que da cobijo a personalidades tan espectaculares y únicas como Sócrates y Diotima, la sacerdotisa del amor.

El cuaderno de Maya, de Isabel Allende

 
 
Autora: Isabel Allende
Editorial y año: Plaza & Janés, 2011

«Soy Maya Vidal, diecinueve años, sexo femenino, soltera, sin un enamorado, por falta de oportunidades y no por quisquillosa, nacida en Berkeley, California, pasaporte estadounidense, temporalmente refugiada en una isla al sur del mundo. Me pusieron Maya porque a mi Nini le atrae la India y a mis padres no se les ocurrió otro nombre, aunque tuvieron nueve meses para pensarlo. En hindi, maya significa "hechizo, ilusión, sueño". Nada que ver con mi carácter. Atila me calzaría mejor, porque donde pongo el pie no sale más pasto». 




La obra de Isabel Allende es el lugar cálido y familiar al que me gusta regresar de tanto en tanto —si puedo, una vez al año—. Pocos novelistas son capaces de envolverme con unas palabras tan íntimas como reconfortantes, unas historias peculiares e inolvidables y unos personajes poderosos y vivos. En esta ocasión, me he decidido por El cuaderno de Maya, el relato de una joven cuya vida es una auténtica aventura. Con la fuerza que la caracteriza, la autora ha urdido una odisea existencial repleta de obstáculos, problemas y emociones, y esto último es precisamente lo que sienten los lectores al avanzar por los distintos capítulos. Resulta de todo punto imposible permanecer ajeno o impasible a la suerte de la protagonista, que termina dejándonos con el corazón en un puño. Cuánto me ha gustado conocerla y volver con ella a Chile, un país de contrastes y sorpresas que algún día me encantaría visitar.

Rompamos el hielo, de David Safier

 
 
Autor: David Safier
Traductora: María José Díez Pérez
Editorial y año: Seix Barral, 2020

Urga lleva 33.000 años congelada en un iceberg al lado de un pequeño mamut pero ahora, por culpa del cambio climático, se deshiela y tras echar un vistazo al presente casi preferiría congelarse de nuevo. Aun así, esta mujer de la Edad de Piedra es una luchadora, y antes de darse por vencida quiere averiguar si es posible ser feliz en un mundo tan extraño. Junto con sus improbables acompañantes, iniciará un viaje marcado por las amenazas en el que no solo descubrirán el amor y cómo aceptarse a sí mismos, sino también que a menudo la forma más perfecta de felicidad es la que experimentas al ayudar a los demás.


En momentos de crisis, ya sea la económica de hace unos años o la originada por la pandemia actual, me sorprende que las librerías no se llenen de más libros de humor. Creo que es la época perfecta para desconectar de la realidad y evadirse con historias que quieran arrancar sonrisas o carcajadas. Por suerte para nosotros, acudió a nuestro rescate un novelista alemán que ha sabido conquistar a millones de lectores con sus tramas hilarantes y estrambóticas. David Safier regresa con Rompamos el hielo, una nueva y divertida apuesta que aprovecha para criticar temas de actualidad y reivindicar otros que considera necesario defender. Como sus obras anteriores, se trata una vez más de una aventura alocada que hace las veces de la vía de escape perfecto que precisamos en estos tiempos de confinamientos e incertidumbre.

La boda, de Nicholas Sparks

 
 

Título: La boda
Autor: Nicholas Sparks
Traductor: Miguel Martínez-Lage
Editorial y año: Roca, 2004

Wilson y Jane llevan casados casi 30 años. Tienen tres hijos y tienen una vida tranquila y desahogada en la bucólica Carolina del Norte. Desgraciadamente, es de este aniversario, el vigesimonoveno, del que Wilson se olvida, lo que marca un punto de inflexión en su vida. Por fin se da cuenta de que la pasión y el romanticismo ya no tienen lugar en su matrimonio, y teme que su mujer ya no lo quiera. Siendo un hombre metódico, decide embarcarse en un proyecto a un año vista, tiempo que, él prevé, le permitirá renovar el romanticismo en su matrimonio. 


El amor adopta muchísimas formas. En la novela romántica, sin embargo, lo más común es asistir al relato de una pareja, por lo general joven, que se conoce y se enamora poco a poco. Aunque disfrute enormemente del género, es cierto que a veces me embarga una ligera sensación de monotonía, puesto que las historias tienden a parecerse. Si hay alguien que sabe cómo retorcer el esquema habitual para así sorprendernos con apuestas originales, ese es Nicholas Sparks. Por méritos propios, se ha convertido en uno de mis escritores favoritos, al que recurro cuando me apetece disponer el corazón sobre una bandeja para que sus letras lo invadan y, a veces, lo hieran. En La boda, la décima novela de él que leo, nos reencontramos con Noah, el protagonista de uno sus títulos más conocidos y aclamados, si bien es un personaje secundario. Me ha encantado reunirme con él, recordando así el torrente de emociones que me despertó El cuaderno de Noah, y de nuevo me rindo ante un autor que siempre sabe cómo arrancarme un sinfín de sentimientos con sus obras.

Loba Negra, de Juan Gómez-Jurado

 
 
Título: Loba Negra
Autor: Juan Gómez-Jurado
Editorial y año: Suma de Letras, 2019

Antonia Scott es una mujer muy especial. Tiene un don que es al mismo tiempo una maldición: una extraordinaria inteligencia. Gracias a ella ha salvado vidas, pero también lo ha perdido todo. Ya no queda nada que le interese lo más mínimo. El inspector Jon Gutiérrez está acusado de corrupción. Es un buen policía metido en un asunto muy feo, y ya no tiene mucho que perder. Por eso acepta la propuesta de un misterioso desconocido: ir a buscar a Antonia y sacarla de su encierro, conseguir que vuelva a ser la de antes, y el desconocido le ayudará a limpiar su nombre. Un encargo extraño aunque aparentemente fácil. Pero Jon se dará cuenta en seguida de que con Antonia nada es fácil.


Lo cierto es que no soy un gran amante de las sagas o trilogías. Sobre todo, porque odio tener que esperar a que se publiquen todas las entregas para así conocer el desenlace. Por no hablar de que, si leo las distintas partes con meses de diferencia, mi corta memoria me empaña la lectura al no recordar apenas los hechos acontecidos en las obras previas. A pesar de todo lo anterior, de vez en cuando hago una excepción, incluso sin saberlo, porque cuando leí Reina Roja desconocía que le seguirían otras dos novelas. Loba Negra es la adictiva continuación de la que acabo de citar, y Juan Gómez-Jurado de nuevo me atrapa en una carrera contrarreloj que casi no te deja respirar, y mucho menos alejarte del libro hasta casi haberlo terminado. Puedo afirmar sin temor a equivocarme que es uno de los autores que más y mejor atrapan con sus historias, como me ha vuelto a ocurrir. Uno de aquellos raros casos en que los años multiplican el talento y el ingenio.