La maestra de Sócrates, de Laura Mas

 
 
Autora: Laura Mas
Editorial y año: Espasa, 2020

Atenas, año 440 a. C. En una época en que las mujeres debían renunciar a todo, la condición de sacerdotisa sin voto de celibato de Diotima le dará la libertad de estar a solas con el pensador más relevante de su tiempo, al que instruirá secretamente. Sin embargo, pronto se extenderán rumores acerca de una relación íntima entre maestra y alumno debido a sus frecuentes encuentros. En plena Edad de Oro, asistiremos al esplendor de una ciudad que acabará conformando los cimientos de la cultura occidental, a la vez que seremos testigos de una relación entre Sócrates y Diotima cada vez más estrecha, y de las lecciones que le dio la que pudo ser la inspiradora de la filosofía occidental.


En ocasiones, la literatura tiene función reparadora. Puede servir para darles protagonismo y notoriedad a personajes que, por una u otra razón, la historia ha olvidado o silenciado. Laura Mas debuta con La maestra de Sócrates, una novela histórica que va al encuentro del célebre filósofo de la Antigüedad y de la mujer que lo ayudó a comprender y describir el amor. Si por lo general disfruto de los libros que me invitan a viajar en el tiempo, la época elegida es para mí la más atractiva. Con el recuerdo no tan lejano, pero igualmente emocionante, de las guerras contra los persas, la ciudad de Atenas está en su apogeo, y es ahí donde dan los primeros pasos grandes filósofos, que conversan en el ágora con todo aquel que se anime a ello. Un período inigualablemente bello que da cobijo a personalidades tan espectaculares y únicas como Sócrates y Diotima, la sacerdotisa del amor.

La llegada de Diotima, una gran sacerdotisa consagrada al dios Apolo, y su sabiduría consiguen que Atenas se libre de una epidemia de peste. Agradecido con la mujer, Pericles la invita a permanecer en la polis, tanto para agasajarla como para permitir que los atenienses tengan la oportunidad de conocerla, a pesar del recelo que despierta como extranjera. Uno de los que más se alegra es Sócrates, un sabio que gusta de entablar difíciles conversaciones sobre la vida y la muerte, cuya fama empieza a traspasar las murallas de la ciudad. Experta en el amor, Diotima ve en Sócrates a un alumno dispuesto a absorber conocimientos y a abrir la mentalidad gracias a una perspectiva ajena y novedosa para él. Hasta que alguien empieza a sentir celos del papel que ocupa la mujer en el día a día de Atenas, y en la vida del propio Sócrates, y urde un plan para reducir o eliminar su influencia.

Es maravilloso que los novelistas pongan su talento al servicio de una suerte de justicia para darles el lugar que merecen a algunas personas que la historia no ha tratado como merecen. Aunque de Diotima no haya demasiada bibliografía, ya que aparece mencionada solo en las obras de unos pocos, Laura Mas ha querido rendirle un vibrante homenaje y presentárnosla a todos aquellos que jamás habíamos oído ni leído su nombre. Como lector inquieto que soy, entenderéis enseguida por qué la publicación de esta novela me llamó la atención de inmediato. La maestra de Sócrates nos da a conocer a la mujer que le enseñó a Sócrates lo que el filósofo ignoraba sobre el amor. Los diálogos entre ambos resultan apasionantes y uno los sigue con sumo interés. Las reflexiones sobre el amor sorprenden por lo actuales que son; y no es que la autora haya errado y trasladado un debate del momento presente a la Grecia clásica, sino que las cuestiones que involucran al corazón poco han cambiado en 2500 años. No hay más que abrir alguna obra de la época para darse cuenta de que compartimos con ellos las mismas inquietudes, dudas e inseguridades.

Por otro lado, el perfil de los personajes principales está muy logrado. Nos encontramos ante un Sócrates nada idealizado, que pasea por Atenas con humildad, siempre presto a debatir. Cuando en un libro aparece alguien que ha influido tanto en los siglos o milenios futuros, a veces los autores pecan de entusiastas y le convierten casi en un dios; por suerte para nosotros, en este caso no es así. Además, se nota desde la primera página el gran trabajo de documentación que precede a la escritura de la historia, porque asistimos a un retrato fidedigno y brillante de la Grecia socrática. Una y otra vez aparecen palabras y expresiones que dan verdad y color a las descripciones de los lugares y de las costumbres. A pesar de que agradezco las notas que explican su significado, no puedo evitar poner en duda la decisión de recogerlas al final del libro. Creo que habría sido más cómodo disponer de la información en notas al pie, de modo que la lectura se interrumpiera menos y no resultara tan tedioso pasar cincuenta, cien o doscientas páginas en busca de una definición. Aun así, que eso sea lo único negativo da una idea de cuánto me ha gustado esta novela.

En mi humilde opinión, pocos períodos son tan magnéticos como la Grecia clásica, sobre todo el tiempo comprendido entre las guerras médicas y el enfrentamiento entre Atenas y Esparta. En esas décadas nacieron y sobresalieron genios como Sócrates, Pericles, Fidias, Eurípides y tantos otros que han pasado a los anales de la historia. A esa lista ahora podemos añadir a Diotima gracias a La maestra de Sócrates, la mejor obra posible para reivindicar el papel de un nombre que se cita tan poco. Laura Mas firma una ópera prima muy sólida que da inicio a una prometedora carrera literaria. No sé por dónde seguirá, pero desde aquí la animo a seguir revisitando la Antigüedad y a poner el foco en hombres o mujeres cuyo legado, pese a ser crucial, haya corrido una especie de ostracismo histórico. Cuántos artistas, pensadores, científicos y políticos deben de permanecer en la oscuridad todavía. Y cuánto podríamos aprender de ellos, no me cabe ninguna duda.



1 comentario:

  1. Qué interesante! No sabía de este libro así que apuntadito me lo llevo, que me gusta mucho leer sobre este período.
    Besotes!!!

    ResponderEliminar