Buenas intenciones, de Anna Casanovas

 
 
Título: Buenas intenciones
Autora: Anna Casanovas
Editorial y año: Umbriel, 2018

Nada garantiza que un consejo dado con buena intención logre el resultado deseado, y eso Anne lo sabe mejor que nadie. Vive con las consecuencias del que siguió hace poco más de ocho años. Pero va a cambiar. No volverá a celebrar otro cumpleaños empapada por la lluvia tras trabajar horas de más en ese restaurante. Manel lleva tiempo trabajando en una inteligencia artificial que ha bautizado con el nombre de Jane, por Jane Austen. Tom Lefroy es el hombre que supuestamente le rompió el corazón a Jane Austen y la lanzó a escribir. Tal vez Austen y Lefroy tuvieron otra clase de relación, y tal vez Manel y su Jane puedan descubrir la verdad si esta vez Anne toma la decisión adecuada.


No suelo interesarme demasiado por la vida de los escritores que me gustan. A fin de no llevarme decepciones, prefiero centrarme en sus letras que en sus hechos. Cuando se trata de un novelista clásico, sin embargo, parece que su obra en ocasiones resulta menos atractiva que cuanto le aconteció. Por suerte para nosotros, en el caso de Jane Austen la ficción es de sobra apasionante, aunque es cierto que su vida también lo fue. La gran Anna Casanovas le ha rendido un emotivo homenaje en Buenas intenciones, un libro que intenta llenar los blancos que aún hoy quedan en la biografía de la autora inglesa. Así, la propia Austen aparece como una protagonista más de la subtrama ambientada en la Inglaterra victoriana, y que se relaciona directamente con la contemporánea. Y ¡qué espléndida protagonista!

Los papeles de agua, de Antonio Gala

 
 
Autor: Antonio Gala
Editorial y año: Planeta, 2008

Asunción Moreno no fue nunca una mujer sencilla de entender. Y menos aún cuando se convirtió en Deyanira Alarcón, una escritora que triunfó con sus novelas. Hasta que una de ellas no gustó, y Deyanira decidió irse a Venecia a poner un punto y aparte en su vida. Estos son sus cuadernos, los papeles que escribió allí para entenderse a medida que pasaban los días y con ellos la desidia. Este diario refleja a una mujer que trata de sobrevivir escribiendo, después de haber renunciado a ese «tipo de literatura que solo sirve como literatura». Una mujer que pudo olvidarse de sí misma cuando al fin descubrió la vida que nunca había vivido. 


Esta reseña no es fácil para mí. Hacía muchos años que no leía a Antonio Gala, un autor que me deslumbró por completo en El manuscrito carmesí, convertida desde entonces en una de mis novelas históricas favoritas. También me enamoró en La pasión turca, una historia difícil que retrata una obsesión amorosa hasta sus consecuencias finales. Era tanta la ilusión que me hacía reencontrarme con este excepcional novelista que comencé Los papeles de agua con gran disposición y mayor esperanza. Tal vez fueran las malditas expectativas, tal vez que no he sabido conectar con la protagonista, pero lo cierto es que la lectura me ha decepcionado. Y por varias razones, como intentaré explicar a continuación, aunque me duela en el alma ser incapaz de recomendar un título de uno de los genios literarios más brillantes de las últimas décadas.